Tres tips de oro para mejorar la convivencia familiar

Paulette Luca Cataño

Actualmente vivimos en una época donde cada vez es más difícil cuidar a la familia. Existen muchas distracciones y una crisis de valores que la están dañando poco a poco. El reto para los padres de familia es el de ser buenos escultores y moldear el tipo de familia que quieren tener. No somos perfectos, pero sí perfectibles. Podemos mejorar, aprender y crecer.

Pero, ¿cómo se logra ser una familia más unida y feliz? Existen muchas formas para alcanzar esta meta, y te quiero proponer tres maneras que he comprobado que pueden ayudar mucho a mejorar la convivencia familiar en tu hogar.

1. Alegría

Una de ellas es la alegría, es decir, cómo cultivas el sentido del humor en tu familia. La risa es una forma de disfrutar la vida, es una señal de diversión, reduce el estrés durante un problema familiar y aumenta el deseo de estar con tu familia. La alegría es una fuerza regeneradora que nos sorprende, nos fortalece y puede convertir un mal día en uno exitoso.

A veces, los mejores regalos son momentos o experiencias. Por ejemplo, recordar cuánto te has reído con tu familia o con tu pareja. La alegría, por lo tanto, es un ingrediente esencial para conocer a tu familia y a ti mismo. No dejes que la rutina, el sufrimiento, la desilusión o el cansancio te impida dejar de ver tu sonrisa en los ojos del otro.

La risa nos une a los demás. Es como la sal que a veces le hace falta a un alimento. Nos ayuda a adaptarnos a situaciones inesperadas y a ser más creativos. La risa, por lo tanto, puede transformar el dolor en alegría y nos ayuda a enfrentar con otra actitud las situaciones difíciles.

2. Deporte

El deporte es otro hábito muy saludable que puede unir a tu familia. Imagina todos los beneficios positivos que tendrían si practicaran ejercicio regularmente. Por ejemplo, el ejercicio ayuda a tener más energía durante el día, aumenta los años de vida, previene enfermedades del corazón, te ayuda a dormir mejor y aumenta la alegría y la confianza en uno mismo.

Además, es una oportunidad de practicar valores como disciplina, perseverancia y dedicación. La Palabra de Dios nos dice “¿O no saben que sus cuerpos son templo del Espíritu Santo, que habita en ustedes y que han recibido de Dios? Por lo tanto, ustedes no se pertenecen, sino que han sido comprados, ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos” (1 Cor 6:19-20). El deporte es un buen hábito que nos ayuda a ser fuertes en Cristo para Su reino en cuerpo, alma y espíritu.

3. Cine

Por último, el cine es otra forma muy divertida de que tu familia conviva y se divierta más.  Este tipo de arte tiene el poder de lograr un gran impacto en la mente y el corazón de las personas. En las películas encontramos historias que nos enseñan valores y lecciones para la vida.

También, el cine tiene un papel muy importante en nuestra cultura, y puede llegar a transmitir aspectos positivos o negativos, buenos o malos de la vida. Te invito a que las películas que veas con tu familia sean aquellas que tengan un mensaje que te ayude a ser mejor persona y que te enriquezcan.

El cine es una herramienta que bien utilizada puede apoyarte mucho en la educación de tus hijos porque contribuye a formar el corazón en valores morales y en los afectos. La mejor película que podrás crear será la de tu vida con tu familia. Lo bello de las películas es que puedes aprender de ellas y convertirte en un gran personaje para tu historia.

En la siguiente edición encontrarás consejos prácticos de este tema para aplicar en tu familia.