Tradiciones del Jueves Santo ¡No te las pierdas!

La celebración vespertina del Jueves Santo tiene un sentido de fiesta aunque la alegría se ve limitada por el ambiente de tristeza propio de la Semana Santa.

Celebramos la institución de la Eucaristía, sacramento del amor. Amor y Eucaristía son el tema central de la celebración.

Signo del amor es el lavatorio de los pies que nos impresiona tanto y que nos lleva a comprender que la autoridad solamente puede darse como un servicio amoroso y humilde a los hermanos.

El signo de la Eucaristía es el “monumento” en el que se expone solemnemente la Eucaristía para su adoración durante el resto de la noche.

 

La Visita de las 7 Casas

Es un acto de piedad que se lleva a cabo el Jueves Santo, mismo que nos invita a meditar en la entrega de Jesús por nosotros y su permanencia final en la Eucaristía; consiste en visitar siete iglesias en las que el Santísimo Sacramento se encuentra resguardado en monumentos bellamente adornados. Estos siete templos simbolizan los lugares del ir y venir de Jesús en la noche de la traición: del Cenáculo al Monte de los Olivos; de ahí a la casa de Anás; de la casa de Anás a la de Caifás; de este lugar al pretorio de Pilato; del pretorio de Pilato ante el rey Herodes; de ahí de regreso hacia Pilato y finalmente hacia su destino en el Calvario. En las diferentes visitas se hacen oraciones de perdón, de petición, de agradecimiento y de alabanza a Cristo por haberse quedado con nosotros en la Eucaristía. Antiguamente, para llevar al pie de la letra esta tradición, la gente solía recorrer distancias muy grandes, pues para visitar los siete templos a veces se debía ir a varios pueblos, por lo que era común que ese día hubiera gente a las puertas de las iglesias con jarras de agua y pan para dar a los visitantes.

 

El pan bendito

Al salir de la misa vespertina nos dan, no nos venden, un pan bendito y un ramito de manzanilla.

Significado: Es el pan de los pobres que se da en este día de la caridad. En algunas parroquias ese día se da una cena a las personas menesterosas o se envía una despensa a las familias más pobres de la comunidad. Eso significa el pan bendito. Sería bonito que en cada familia compartieran este día su pan con algún hermano necesitado.

También significa la Eucaristía, cuya institución acabamos de celebrar. Este pan que se nos da es más reconocible como pan que las hostias convencionales que recibimos en la sagrada comunión, tan ligeras y tan distintas al pan de cada día. Como que este pan nos ayuda a comprender mejor por qué Jesús escogió como signo el ser el pan de vida.

El pan bendito es un sacramental que nos lleva, lógicamente, a la Eucaristía.

El ramito de manzanilla quiere significar que la Eucaristía es medicina que sana el alma y la fortalece para la vida eterna.

No se conservan como amuletos; se deben usar y consumirse como alimento y medicina del cuerpo.