Se pide a Dios perdón por nuestros pecados y se implora su misericordia, en la Catedral de México

Carlos Villa Roiz

En la Catedral Metropolitana de México se llevó al cabo una Hora Santa, presidida por el Padre Victoriano Martínez Navarro, en la que se pidió a Dios perdón por nuestros pecados y se imploró su misericordia, frente a los desastres naturales que han azotado a México, entre ellos: sismos e inundaciones. El sacerdote también habló de la caridad y la solidaridad como la actitud que se debe asumir como respuesta cristiana ante el dolor de las personas que sufren.

Después de señalar a la corrupción como uno de los grandes males de nuestra patria, dijo que “Jesús es la única posibilidad de cambio en este mundo que tiene marcado el signo de la muerte. Dios está presente. Es el imperativo y lo tenemos que dar a conocer con nuestras propias obras”.

Durante esta Hora Santa, que tuvo lugar en el Altar Mayor, participó el coro alemán “Harpa Dei”, que dirige el Hermano Elías, y que se ha presentado en 22 Estados de la República Mexicana en una gira que promueve oraciones por la paz mundial, y que ha incluido lugares relevantes como la Basílica de Guadalupe, y otros cercanos como Teotihuacán, y Texcoco. Este grupo vocal permanecerá en México hasta finales de octubre.

Este grupo musical que está integrado por 5 voces, canto en griego, armenio, ruso, latín, y finalmente el Padre Nuestro en Arameo que era la lengua que hablaba Cristo. También se entonó el Akathistos que es un himno oriental de alabanza a la Virgen María que tiene especial importancia para la Iglesia, y sobre el cual, hay bendiciones e indulgencias especiales para sus participantes.

Al término de la Hora Santa, el Padre Miguel Saloma celebró la Santa Misa y en su homilía, hizo referencia a la reconstrucción del templo de Jerusalén, pero dijo que más allá de la necesaria reconstrucción de Iglesias dañadas en la Ciudad de México y otras entidades del país, la gente debe restaurar su propio corazón refiriéndose al templo espiritual, a partir de la caridad y la solidaridad con el prójimo. Señaló que una forma de ejercer estos valores cristianos es a través del amor y de escuchar a la gente que nos rodea, especialmente en estos días de incertidumbre, miedo y dolor.

El Padre Miguel Saloma dijo que Dios está con nosotros en medio de todas estas desgracias y que sufre con nosotros mismos.

Al término de la ceremonia religiosa, el Padre Victoriano Martínez, entrevistado por Desde la fe, dijo que ya se reestableció el servicio de comedor en el atrio posterior de la catedral, donde los sábados se da desayuno caliente y gratuito a indigentes, damnificaos, migrantes y gente necesitada.