Recuerdan a Mons. Felipe Tejeda como un pastor ejemplar

  • P. Quintana: “Fue ante todo un sacerdote ejemplar, y como religioso, un hermano entregado a la comunidad, y siempre preocupado por el bienestar de los demás”.

 

Carlos Villa Roiz

Monseñor Felipe Tejeda García, Obispo Emérito de la Arquidiócesis Primada de México, “fue un religioso y un pastor ejemplar”, comentó el padre Pedro Agustín Rivera, quien trabajó con él de manera cercana durante siete años, conviviendo en la Parroquia de San Juan de los Lagos en la colonia 20 de Noviembre, sede litúrgica de la III Vicaría “San Felipe de Jesús”, de la cual fue obispo auxiliar durante diez años.

El P. Pedro Agustín explicó que Mons. Tejeda García –religioso perteneciente a los Misioneros del Espíritu Santo– se caracterizó siempre por ser un hombre sencillo, y contaba con gran experiencia como obispo ya que antes se había desempeñado como Vicario Episcopal en la VII Vicaría “San Pablo Apóstol”.

“Era un hombre sabio y prudente, que dedicó su vida al servicio de los demás. A partir del año 2000, como obispo, veló de manera especial por el éxito de la Misión Permanente de la Arquidiócesis de México; era un pastor muy cercano a los fieles; un misionero cabal que siempre fue muy querido y respetado por la comunidad”, dijo.

Por su parte, el padre Héctor Quintanar, Misionero del Espíritu Santo que presta sus servicios en el templo Expiatorio San Felipe de Jesús, señaló que Mons. Tejeda García fue ante todo un sacerdote ejemplar, y como religioso, un hermano entregado a la comunidad, y siempre preocupado por el bienestar de los demás. También hizo referencia a su profunda espiritualidad y a su amor y entrega incondicional a su vocación religiosa.

Los restos mortales de Mons. Felipe Tejeda están siendo velando en la Casa Conchita, perteneciente a los Misioneros del Espíritu Santo, ubicada en el Camino de San Antonio Cacalotepec 2521, en el kilómetro 9.5 de la Carretera libre Puebla–Atlixco. Su cuerpo será cremado y sus cenizas colocadas en la Parroquia María Madre de Dios, en el barrio de Huechotitla, en Puebla