Rectoría de Nuestra Señora de los Dolores: “Los fieles, nuestra mayor riqueza”

  • Tras los muros del templo se esconden décadas de esfuerzo de una gran comunidad parroquial, la cual es orgullo del padre Antonio Fonseca.  

Abimael César Juárez

Setenta años han pasado desde que en 1948 una persona donó el terreno para levantar una iglesia en la colonia Juan Escutia, Iztapalapa. Al igual que muchos templos en la capital, éste comenzó siendo una pequeña capilla de madera, rústica, modesta y con láminas de cartón como techo.

Tardó más de tres décadas en convertirse en rectoría. Hoy, es un espacio muy digno en el que se combina la arquitectura modernista con los símbolos religiosos. Entre los elementos, destacan sus techos triangulares, que hacen referencia a la Santísima Trinidad.

A decir del rector, el sacerdote Antonio Fonseca Colín, aunque la iglesia parece muy sencilla a simple vista, posee riquezas invaluables, principalmente sus fieles. Y es que son ellos quienes han puesto piedra sobre piedra hasta levantar lo que es hoy la Rectoría de Nuestra Señora de los Dolores.

A lo largo de 15 años, el sacerdote ha sido de testigo de grandes obras. “Con la ayuda de la gente hemos hecho muchas mejoras, como la refundición de la campana, la colocación de trabes, el recubrimiento en madera de muros y paredes. También instalamos las ventanas y el piso de los salones y de las escaleras, entre otras cosas”.

La santa patrona

La imagen de la santa patrona, la Virgen de los Dolores, tiene una historia peculiar: fue donada una familia que se dirigía a Querétaro en peregrinación. Ese hecho fue crucial para que se convirtiera en la protectora de la comunidad.

La fiesta de la Virgen de los Dolores se celebra el 15 de septiembre. El culto a esta advocación es muy antiguo; fue el Papa Pío VII, en 1814, quien lo estableció.

Pero la fecha ha sido un inconveniente para celebrarla en su día, pues cada año los alrededores de la iglesia están abarrotados por la feria y puestos de comida propios de las festividades patrias. “Por eso la hemos tenido que adelantar al 9 de septiembre”, explica el sacerdote, quien invita a la comunidad a asistir este domingo, a las 12:30 horas, para participar de la solemne celebración eucarística, la cual estará amenizada con mariachi; “posteriormente habrá una convivencia en la que podrán degustar gran variedad de antojitos mexicanos”.

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