Peregrinan jóvenes de la Arquidiócesis de México al Santuario de Cristo Rey

Carlos Villa Roiz

El Cardenal Norberto Rivera Carrera, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis Primada de México, dio la bienvenida e impartió su bendición a un numeroso grupo de jóvenes que asistieron este domingo a la Santa Misa a la Catedral Metropolitana, y que peregrinarán al santuario de Cristo Rey, en el Cerro del Cubilete, en Guanajuato, el próximo sábado 27 de enero.

Al terminar la ceremonia religiosa, el Cardenal Rivera Carrera se reunió y platicó con estos jóvenes al pie del Altar de los Reyes y se tomaron fotografías, como un recuerdo de lo que será la XXXV peregrinación de la Arquidiócesis a la Montaña de Cristo Rey, en Silao, Guanajuato.

El joven Felipe Torres Ramírez, uno de los organizadores de esta peregrinación, comentó que en el viaje utilizarán 26 camiones con capacidad para 46 personas cada uno, de modo que asistirán representantes de más de 20 movimientos laicales lo que garantiza la presencia de fieles de las ocho vicarías episcopales de la Arquidiócesis de México. En la convocatoria de esta peregrinación participa el movimiento laical Vida, Testimonio y Esperanza.

Se anunció que la Santa Misa en la Montaña de Cristo Rey será celebrada por el Nuncio Apostólico en México, Mons. Franco Coppola.

Durante la entrevista, Felipe Torres Ramírez señaló que “esta peregrinación es una pequeña muestra de la representación que tiene la juventud de la Arquidiócesis de México, y que está sólidamente comprometida con nuestro Señor Jesucristo y su Iglesia.”

También habló de los comicios que tendrán lugar en este 2018, y de la participación de los jóvenes en el proceso electoral a favor de candidatos que promuevan valores afines a sus creencias religiosas.

El santuario de Cristo Rey, ubicado en un simbólico centro geográfico de la República Mexicana, recibe anualmente decenas de peregrinaciones principalmente de jóvenes de todo el país y aun del extranjero.

Al pie de este santuario nacional, el Papa Emérito Benedicto XVI celebró la Santa Misa durante su visita a México en marzo de 2012, y dio un valioso mensaje de paz, amor y esperanza a la nación.