Palabras de gratitud y bienvenida a nombre de los laicos

  • Pronunciado este lunes 5 de febrero por la Mtra. Leticia Estrada Silva, en el marco de la Profesión de Fe del Card. Carlos Aguiar Retes.

Eminentísimo Cardenal Don Norberto Rivera
Los laicos y laicas queremos expresarle nuestra gratitud por los años que como Pastor ha guiado al Pueblo de Dios que peregrina en la Ciudad de México.
Veintidós años de servicio se dicen fácil, pero implicaron esfuerzo, trabajo y visión pastoral. Durante su misión episcopal, se lanzaron semillas, se dieron pasos significativos y cosecharon frutos, especialmente con los laicos. Estamos alegres por el rumbo pastoral por el que condujo a la Arquidiócesis. Sus Orientaciones Pastorales, año con año, pusieron sólidos cimientos para la evangelización y el impulso de los laicos, dando continuidad al II Sínodo.
De 1995 a la fecha los laicos no somos los mismos. Hemos caminado, trabajado y crecido junto a usted. Muchos, nos asumimos protagonistas de la evangelización de las culturas, hemos afianzado nuestraconciencia misionera, haciendo nuestra la Misión Permanente y el compromiso en la vida pública.
En las Orientaciones Pastorales del 2014, usted hablaba de la necesidad de dar más espacio de participación de los laicos, especialmente a la mujer (cf. no. 34 y 65). Le estamos agradecidos por la confianza depositada en numerosos laicos, haciéndonos colaboradores en diversas áreas pastorales y comisiones. Resulta significativo que durante su gobierno pastoral, se hayan realizado varios Congresos de Laicos, encuentros con jóvenes, movimientos y asociaciones laicales, que exista un Consejo de Laicos. Agradecemos especialmente se haya invertido en la formación de agentes. El itinerario formativo de la Arquidiócesis es pionero en México, brinda formación a numerosos bautizados de la Ciudad e incluso es solicitado en otras diócesis.
Por todo ello, y muchas otras acciones que en este breve espacio no es posible enlistar, los laicos de la Arquidiócesis le reiteramos nuestro reconocimiento y pedimos que Dios lo acompañe con su bendición para la nueva etapa que comienza. ¡Enhorabuena! ¡Y gracias!

Eminentísimo Cardenal Don Carlos Aguiar
Los laicos de esta Arquidiócesis le damos la más cordial bienvenida. Sabemos de su trayectoria, de su talento y experiencia, y estamos alegres por su nombramiento. Lo recibimos con los brazos abiertos como nuestro Pastor.
Queremos que sepa, que en esta diócesis hay muchos laicos y laicas entusiastas, inteligentes, deseosos de aportar y dispuestos a colaborar con usted en hacer realidad el sueño del papa Francisco de ser una Iglesia en salida. Sabemos que el desafío de la Ciudad de México es enorme y de gran complejidad, pero tenemos esperanza. El proyecto pastoral que hemos trabajado nos ha encaminado ya en esa dirección.
Percibimos que falta mucho por edificar, pero confiamos en que su sabiduría, inteligencia y experiencia nos guiará a renovar e impulsar aún más lo que ya se ha construido en favor de la evangelización, bajo un modelo de Iglesia participativo.
Los laicos estamos orgullosos de nuestra unción bautismal, nos asumimos laicos y laicas en salida y le pedimos nos ayude a abrir mayores espacios de participación, para que, junto con los demás miembros de la Iglesia, seamos partícipes y protagonistas del Reino en la Iglesia y en nuestra Ciudad. Asumimos nuestro llamado a ser levadura en el mundo y queremos soñar en grande para incidir en las realidades necesitadas de justicia, amor, paz y misericordia. Don Carlos ¡cuente con nosotros!

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