P. Fernando Pinto: “Pidámosle a Dios sabiduría para reconstruir nuestra ciudad”

  • El sacerdote celebró una Misa en la Colonia del Valle, una de las zonas más afectadas por el sismo del 19 de septiembre.

 

Carlos Villa Roiz

A pocos pasos de los edificios que se derrumbaron en las calles Gabriel Mancera y Escocia, en la Colonia del Valle, la tarde de este miércoles 4 de octubre se celebró una Santa Misa con la asistencia de unos 60 vecinos, amigos y familiares de las víctimas, en la que se rezó por el eterno descanso de sus almas y por todos los damnificados de los sismos.

La Eucaristía fue presidida por el P. Fernando Pinto en un altar que se improvisó bajo una carpa ubicada en la esquina de Escocia y Ferreol, calles que se encuentran cerradas al tránsito vehicular.

Durante la homilía, el sacerdote habló de la esperanza y de la confianza en el amor y la misericordia de Dios. “Él está y quiere estar con nosotros. Nuestra tarea ahora es reconstruir nuestra Ciudad con la ayuda de Dios, a quien hay que pedirle la inteligencia y la sabiduría para realizar esta tarea”, dijo.

El sacerdote también se refirió a la reconstrucción de los valores y principios en la sociedad a partir de la propia transformación personal, la paz interior y la absoluta confianza en Dios y en la Virgen María.

Al momento de las peticiones, la gente, de manera espontánea y con profunda tristeza, fue mencionando los nombres de algunas de las personas que fallecieron bajo los escombros, así como los de algunas familias que se quedaron sin hogar y que perdieron todas sus pertenencias.

Durante la celebración, se contó con la participación de dos congregaciones religiosas cuyos conventos y centros de trabajo están próximos a estos edificios: las Maestras Católicas del Sagrado Corazón y las Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento, ambas involucradas en la vida parroquial de la Colonia del Valle. Algunas de ellas también visitan a los enfermos de la zona pues son Ministras Extraordinarias de la Eucaristía.

Al término de la santa Misa, el P. Fernando Pinto, párroco en san Antonio María Claret, acompañado por personal de Protección Civil, esparció agua bendita sobre los escombros de los edificios que se vinieron abajo, así como en otros que están dañados en sus estructuras, razón por las que fueron desalojados.

En el perímetro de estos edificios, familiares y amigos han colocado coronas y arreglos florales, recordando los nombres de las víctimas. La ceremonia religiosa fue organizada por los propios vecinos.