Organización de inspiración católica contra la callejerización infantil en México

  • A través de diversas prácticas y actividades, AFEECI trabaja en una de las zonas más marginadas de la capital del país, fortaleciendo el entorno familiar y comunitario.

Vida Nueva Digital

A consecuencia de fenómenos sociales como la violencia intrafamiliar, los flujos migratorios o la pobreza extrema, actualmente en la Ciudad de México hay más de 14 mil niños viviendo en las calles, expuestos al consumo de drogas, a la delincuencia, a la explotación laboral, e incluso a la prostitución. Por tal motivo, organizaciones como ‘Adolescencia Feliz Evitando Callejerización Infantil A.C. (AFEECI)‘, realizan esfuerzos para que cada vez menos niños se vean obligados a tener las calles como hogar.

Prevención y protección

En entrevista para Vida Nueva, Brenda Rodríguez, directora de Operaciones de AFEECI –fundada en 2006 por la Hna. Leticia Cruz, de las Hijas del Corazón de María–, explica que ante los diferentes factores de riesgo a los que están expuestos los niños, tanto en su entorno familiar, comunitario o escolar, hoy más que nunca es necesario fomentar la prevención y protección, a fin de prevenir no sólo las consecuencias negativas en cada uno de ellos, sino también la callejerización.

Considera que para esto es importante la formación en valores desde la primera edad, retomar los conceptos de respeto y dignidad de la persona, y reeducar a nivel afectivo. Esto lo ha logrado AFEECI mediante prácticas y actividades culturales-artísticas, de desarrollo humano, educación, salud y apoyo psicológico a niños, adolescentes y familias de escasos recursos.

Los logros

En la Ciudad de México, AFEECI trabaja en Tacubaya y sus alrededores, aunque hay familias que viven en otras delegaciones, pero laboran en dicha zona. En sus 12 años de servicio, AFEECI ha beneficiado a unas 60 o 70 familias, y a más de 200 niños y adolescentes. Entre sus logros –explica Brenda Rodríguez– está, en primer lugar, haber evitado que estos menores vivan en la calle; también se han suscitado mejoras en la convivencia familiar y comunitaria. “Ya hay una generación de adolescentes salidos de AFEECI, a los que se les da seguimiento para que tengan una perspectiva de vida muy distinta a la que tenían cuando ingresaron”.

El dinero, una limitante

En torno al financiamiento con que cuenta AFEECI, Brenda Rodríguez explicó que, como toda asociación civil, debe buscar sus propios recursos; en esta tarea han encontrado el apoyo de Adveniat, institución de ayuda procedente de católicos de Alemania para Latinoamérica. No obstante, la realidad actual demanda mucha más ayuda. “La falta de recursos siempre es una limitante que nos hace operar con poca capacidad”, finalizó.

Para mayores informes, llamar al número telefónico: 2614-8220.