Nombran Caballeros de la Orden del Santo Sepulcro a sacerdotes y laicos mexicanos

Carlos Villa Roiz

“De no ser por la ayuda que los cristianos reciben del exterior, las dos terceras partes del diócesis de Jerusalén, en Israel, hubiera desaparecido” señaló el Cardenal Edwin Frederick O’ Brien, Gran Maestre de la Orden Ecuestre del Santo Sepulcro de Jerusalén, quien estuvo en México durante tres días para convivir con los integrantes de esta agrupación, y para presidir una ceremonia en la Catedral Metropolitana de México, donde se realizaron nombramientos e investiduras a 18 personas, tanto de la Lugartenencia de México como la de Guadalajara.

Acompañado del Arzobispo Emérito de Yucatán, Mons. Emilio Berlie, del Rector de la Basílica de Guadalupe, Mons. Enrique Glennie, y de integrantes del Venerable Cabildo Metropolitano y Guadalupano, el Cardenal O’ Brien cumplió con un ritual milenario ya que esta Orden data del tiempo de las Cruzadas, y alentó en la fe a sus integrantes quienes portaban capas blancas con la insignia de la Cruz de Jerusalén.

Por su parte, el Rector de la Basílica, quien fue el encargado de pronunciar la homilía de la Santa Misa, habló de la resurrección de Jesús como fundamento central del cristianismo y dijo que este tema está en el centro espiritual de la ceremonia

“Jesucristo ha dejado su Iglesia al cuidado de sus servidores. Cada uno debe cumplir con su propia realidad. Debemos permanecer despiertos y vigilantes porque ciertamente va a venir el Señor al final de los tiempos, al final de nuestras vidas. Esta enseñanza es una invitación a la esperanza y a vitalizar nuestra fe. En este sentido, la influencia de la Orden se deriva de la gracia de la entrega de sus miembros en todo tiempo. Iluminada por la espiritualidad y las acciones de generosidad que realizan, tanto en sus propios países como al servicio de la Tierra Santa, la Orden tiene un fuerte compromiso espiritual con distintas formas en las que sus miembros viven cotidianamente sus días”, dijo.

Luego explicó: “Esto de alguna forma se relaciona con las peregrinaciones antiguas caballerescas a Tierra Santa que siguen siendo una parte central de la realización del camino espiritual de los miembros de la Orden. La vivencia de la peregrinación nos permite entendernos como peregrinos en el camino hacia Dios… Hemos de seguir alentando la participación de esta tradición que favorece el ambiente espiritual de sus miembros y también demuestra solidaridad con las comunidades cristianas de Tierra Santa.”

Finalmente, Mons. Enrique Glennie habló de dos símbolos de este Orden:: la cruz heráldica y el sepulcro vacío que es el signo de Cristo resucitado y de que no es una tumba sellada por la muerte .

Por su parte, el Dr. Gustavo Rincón Hernández, Caballero Gran Cruz de la Orden y Lugarteniente para México, como anfitrión, habló de la espiritualidad de esta agrupación y de la importante ayuda que presta a los cristianos que viven en Tierra Santa y que apoya su presencia en los mismos escenarios donde Jesús vivió, murió y resucitó.

Entre las personas que ingresaron y recibieron asensos están: el Padre Ricardo Valenzuela Pérez, Canónigo de la Catedral Metropolitana y encargado de liturgia; el Pbro. Salvador Carrera Pulido; Pbro. Jorge Reyes de la Riva; Mtro. Carlos Adrián Casas Ortega; Mtro. Hernán Rodrigo Handall Conde; Mtro. Guillermo Macías Graue; Psic. Daniel Eduardo Olguín Ramos; Diac. Antonio Ortega Prado; Sr. Mauricio Porras Jiménez; Lic. Samuel Sanabria López; Dr. Miguel Ángel Santillana Solana y el Sr. Jesús Yuren Guerrero.

De la Intendencia de Nueva Galicia (Guadalajara): el Pbro. Javier Magdaleno Cueva; el Mtro. José Fernando Amezcua Enríquez; el Sr. Salvador Dávalos Padilla; Ing. Marcelo de Jesús Galas Bardales; Lic. Jorge Eduardo Medina Villanueva y el Sr. Franz Wilhelm Voss y Vargas.

   

 

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