Necesario reconstruir el territorio, pero también a la sociedad: Mons. Chávez Botello

  • El Arzobispo de Antequera (Oaxaca) ha convocado a una peregrinación para poner en manos de Nuestra Señora Inmaculada de Juquila el proceso de reconstrucción material, moral y espiritual.

Vladimir Alcántara

Los sismos registrados en septiembre han dejado destrucción y muerte, así como personas de todas las edades afectadas psicológicamente, dolor por las pérdidas irreparables de personas y de cuantiosos daños materiales, razones por las que, a través de un comunicado, el Arzobispo de Antequera (Oaxaca), Mons. José Luis Chávez Botello, llamó a seguir con la actitud de solidaridad entre los mexicanos, y reconstruir, al mismo tiempo que las zonas devastadas, el tejido social; es decir, buscar nuevas formas de crear relaciones, de trabajar y afrontar las responsabilidades que cada quien tiene dentro de la sociedad.

Señaló que la tragedia ocurrida puso al descubierto la fragilidad humana, que doblega toda soberbia, egoísmo y ambición; pero también mostró la grandeza de corazón de miles de personas, su deseo de compartir, servir y entregarse por los demás. “Ciertamente –señaló–, México está de pie; pero se requiere caminar, peregrinar hacia la reconstrucción. Aún estamos en la etapa de emergencia; urge no bajar los brazos ni desinformar, desalentar o dividir. Para emprender juntos la reconstrucción, serán necesarios encuentros de información y sensibilización para conocer y mejorar el proyecto, talleres de participación y capacitación a diferentes niveles. Desde el principio habrá que cuidar que toda labor de reconstrucción esté realmente libre de todo interés, oportunismo político y de protagonismos; serán tentaciones para algunos; de allí la necesidad de instrumentar bien la transparencia y rendición de cuentas”.

Refirió que la reconstrucción será un proceso largo y fatigoso, por lo que es necesario tener disponibilidad, organización y capacitación para poder servir mejor a la comunidad, así como diseñar proyectos de reconstrucción. “Todos estamos llamados a colaborar: las instituciones, organizaciones, medios de comunicación, empresarios y ciudadanía, especialmente los representantes de las zonas siniestradas, así como la Iglesia desde su misión. Todos tenemos algo que aportar: asesoría, conocimientos, recursos materiales y servicios”.

Para la reconstrucción material –señaló Mons. Chávez Botello–, consideramos necesario un proyecto concreto, de participación activa, consciente y responsable; y al tiempo de ir reconstruyendo el territorio, también ir reconstruyendo el tejido social, con una nueva manera de relacionarnos, de trabajar, y afrontar las responsabilidades que cada uno tiene. “Los sismos también nos muestran que los cimientos y pilares estructurales de nuestra sociedad ya no funcionan así, están agrietados y con daños estructurales, que amenazan con derrumbarse; nos urge reconstruir la sociedad con otra manera de trabajar, de hacer política, de educar y de vivir en Oaxaca”.

Así, para iniciar el proceso de reconstrucción material, moral y espiritual, el Arzobispo de Antequera ha convocado a la sociedad a una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora Inmaculada de Juquila, misma que se llevará a cabo el sábado 7 de octubre. “La reconciliación comporta necesariamente la reconstrucción de la propia vida, de la familia y de la sociedad; la fe nos exige proyectarla en la reconstrucción de nuestra sociedad. A las 9.00 horas saldremos del pedimento en peregrinación, esperaremos a la entrada de Juquila para entrar todos juntos de manera solemne al Santuario; la celebración de la Misa será a las 13.30 horas”, finalizó.