Miguel Sabido, el gran impulsor de la pastorela mexicana

  • Egresado de la carrera de Artes Escénicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, entre sus pastorelas destacan Sor Juanita y El Ermitaño.

Carlos Villa Roiz

Las fiestas navideñas en México se distinguen, entre otras cosas, por las alegres pastorelas que se representan por todas partes; en este rubro, mucho hay que agradecer a Don Miguel Sabido, quien acaba de cumplir 80 años de edad, y a lo largo de su amplia trayectoria artística ha impulsado insistentemente este género dramático, como también lo ha hecho con el teatro y la telenovela histórica.

Gracias a su padre, Miguel Sabido conoció las representaciones indígenas del teatro evangelizador y las pastorelas, que se caracterizaban porque el diablo era un personaje más bien llorón, quien se lamentaba profundamente porque iba a nacer Jesús en Belén, con lo cual perdería influencia el poder del mal.

Egresado de la carrera de Artes Escénicas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UMAM, y con una fuerte vocación por el teatro, Miguel Sabido dio forma a la pastorela de nuestros días, y su propuesta fue bien aceptada, convirtiendo al diablo en un personaje con un toque de comicidad, quien se aparece disfrazado a los pastores que van a adorar al Niño Dios, y les pone en el camino varias tentaciones para evitar que lleguen a su destino: el humilde establo de Belén.

Miguel Sabido es autor de siete pastorelas que se han vuelto clásicas en todo México, y que incluso han inspirado a otros autores. El esquema planteado abarca la Anunciación a la Virgen María; la aparición del ángel a los pastores para anunciarles el nacimiento del Salvador del mundo; su peregrinar hasta el pesebre; la adoración del Niño Dios, e incluso la presencia de los Magos de Oriente. En sus obras, abundan los cantos con responsos, los bailes festivos que permiten interactuar con el público, y las respectivas tentaciones del diablo, quien siempre va acompañado de sus asistentes, también personajes cómicos.

A través de esta fórmula dramática, Miguel Sabido rompió con el rígido esquema europeo de las pastorelas, para crear un género más apegado a las raíces mexicanas y a los tiempos modernos, combinando lo formal con lo festivo.

Entrevistado por Desde la fe, Miguel Sabido comentó que entre los disfraces que usan los diablos que más gustan al público, están el de unos árbitros que organizan un partido de futbol entre los pastores, con el fin de distraerlos para evitar que vayan a Belén a adorar al Niño Dios; el de una vendedora de antojitos y fritangas, que representa el pecado de la gula, o el de rumberas vestidas de lentejuelas, quienes bailan cumbia y mambo, mismas que simbolizan el pecado de la lujuria. Una característica de sus montajes es que los trajes están pintados a mano.

Fue en 1964 cuando comenzaron a hacerse famosas las puestas en escena de Miguel Sabido, en los conventos mexiquenses de Tepotzotlán y Acolman, mismos que cuentan con amplios atrios y espacios abiertos.

Entre las pastorelas de Miguel Sabido sobresalen: Sor Juanita, que evoca a la “Décima Musa” cuando era niña y tenía 5 años de edad, lo que permite a los actores dar a conocer al público algunos villancicos y poemas de Sor Juana Inés de la Cruz; El Ermitaño, con un canon estético muy mexicano, que permite al público conocer poemas como “Suave Patria” de Ramón López Velarde, el Árbol de la Vida que se fabrica en Metepec o el blanco traje de la Tehuana del Istmo de Tehuantepec, así como obras musicales como “Estrellita”, de Manuel M. Ponce, o los poemas de Carlos Pellicer, y otros baluartes de nuestra rica cultura.

En otra de sus pastorelas destaca el encuentro de los indígenas con los primeros franciscanos, en el Siglo XVI, y en ella se proyecta algo de la estética prehispánica. Escribió una más para ser representada con presos en las cárceles, misma que lleva un mensaje de esperanza, al tiempo que crea un compromiso o juramento para no delinquir más tras obtener su libertad.

Entre los actores y cantantes que han participado en las producciones de Miguel Sabido, figura gente de gran talla como Lucha Villa, Guadalupe Pineda y Virma González, entre otros; además, se ha contado con la participación constante de destacados grupos de ballet folklórico.

Para darle mayor difusión a la Pastorela, Miguel Sabido ha organizado talleres gratuitos en varias entidades del país, y ha dirigido varias compañías de teatro con importantes actores.

Como parte de los espectáculos organizados por Miguel Sabido, está el rompimiento de las piñatas por parte del público, que entra en convivencia con los actores; el tradicional canto de la Posada, y el compartir una buena taza de ponche en las frías noches invernales en los espacios abiertos.

Miguel Sabido lamenta que la pastorela vaya cayendo en desuso, y esté siendo substituida por cosas ajenas a nuestra cultura. Por fortuna, las pastorelas siguen siendo muy atractivas para el público, que busca oportunidades para participar en esta alegre tradición mexicana.