Los obispos: Día nacional de compromiso civil para salvar a los dreamers

Agenzia Fides

Los obispos de Estados Unidos han anunciado para este 26 de febrero el “Día Nacional Católico de llamadas para Proteger a los Dreamers”, los jóvenes inmigrantes que llegaron a Estados Unidos muy pequeños y sin documentos legales para reunirse con sus padres, y que ahora corren riesgo de ser deportados a sus países de origen. Los obispos invitan a los fieles de todo el país y a los parlamentarios electos “a proteger a los dreamers de la deportación, a asegurarles una vía para obtener la ciudadanía”. El comunicado enviado a la Agencia Fides recuerda a los católicos que “nuestra fe nos mueve a acompañar a los más necesitados, entre ellos, nuestros hermanos y hermanas inmigrantes. Debemos mostrarles nuestro apoyo y nuestra solidaridad de una manera especial. Ahora es el momento de actuar”.

En la sesión del 15 de febrero, el Senado de los Estados Unidos, en su mayoría formado por republicanos, había rechazado cuatro propuestas relacionadas con la inmigración, dos de estas promovidas por el gobierno de Trump, dejando en suspenso la reforma migratoria anunciada por el presidente durante el discurso sobre el “Estado de la Unión”, del 30 de enero.

Inmediatamente, el arzobispo de Santa Fe, John C. Wester, hizo un llamamiento urgente para la defensa de los dreamers. “Para ellos, el tiempo se está agotando – aseguró –, el Congreso debe aprobar una medida bipartidista que brinde a estos jóvenes una solución urgente”. La preocupación se cierne sobre todo en el destino de los 1,8 millones de jóvenes (entre los beneficiarios actuales y aspirantes por derecho) del programa DACA (llamados “dreamers” debido a la ley inicial que les protegía) que perdería validez el 5 de marzo, según lo prometido por el presidente Trump (ver Fides 5/2/2018).

Desde principios de febrero, otros obispos y religiosos han estado presionando a los parlamentarios y a la opinión pública a favor de la reactivación del DACA. La Universidad Católica de Notre Dame en Indiana, reiteró que la universidad “continuará apoyando financieramente a los estudiantes dreamers, para mantener su inscripción, y proporcionarles asistencia legal”. Aunque la situación parece estancada, algunos expertos, como Kevin Appleby, director de política de migración internacional en el “Center for Migration Studies”, en Nueva York, ven una esperanza: “El hecho de que la propuesta del presidente haya sido rechazada podría allanar el camino para una ley más estricta que otorgue la ciudadanía a los jóvenes sin documentos sin diezmar el sistema de inmigración familiar”. De hecho, la propuesta de Trump ha reducido drásticamente la reunificación familiar. “Los obispos y la comunidad católica de los Estados Unidos pueden asumir un papel de liderazgo para seguir llamando la atención sobre la necesidad moral de ofrecer protección a estos jóvenes”, concluye el experto.

Desde septiembre, -cuando el presidente Donald Trump derogó el DACA del gobierno Obama y pidió al Congreso que encontrara una solución legislativa-, el episcopado católico ha alzado su voz a favor de los beneficiarios del DACA. Desde 2012, este programa ha permitido que los menores sin permiso legal, que llegan a los Estados Unidos con sus padres, puedan recibir protección por un período de dos años y tener derecho a un permiso de trabajo.