Las víctimas no son enemigos de la Iglesia: Traslosheros

Yo Inflyo

La decisión de la Arquidiócesis Primada de México -que preside el cardenal Carlos Aguiar Retes- de entablar un acuerdo de colaboración con la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP México), no dejó a nadie indiferente.

El acuerdo firmado por Marilú Esponda, directora de comunicación de la Arquidiócesis, y Joaquín Aguilar, por parte de SNAP, causó sorpresa entre los medios nacionales y opiniones divididas en la prensa religiosa.

Esta polémica se debe a un antecedente: en septiembre de 2006 SNAP demandó al entonces Arzobispo Primado de México, Norberto Rivera Carrera, por el presunto encubrimiento de un sacerdote en los años ochenta, cuando el purpurado era obispo de la diócesis poblana de Tehuacán.

El caso fue presentado ante la Corte Superior de Los Ángeles (California, Estados Unidos) que finalmente lo desestimó. No obstante, provocó una confrontación permanente entre los dirigentes de dicha asociación y la arquidiócesis capitalina, que los acusó de no representar los intereses de las verdaderas víctimas.

“Lo que a mí me sorprendió mucho fueron ciertas reacciones dentro de los medios eclesiásticos. No entendieron de qué se trata” asegura Jorge Traslosheros, profesor e investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y especialista en asuntos religiosos, quien calificó este nuevo acercamiento como una buena medida.

“No es un problema de la Iglesia nada más, es un problema de nuestra sociedad. Y ahí yo creo que la Iglesia tiene una obligación de poner el ejemplo y es una misión de Evangelización. La Iglesia debe poner el ejemplo de buenas prácticas para poder evangelizar y para tener autoridad moral” puntualizó.

En entrevista con Yo Influyo, descartó tajante que el acuerdo tenga destinatarios ocultos o busque afectar a nadie, por lo que ‘no hay que buscarle tres pies al gato’. “Si las dos instituciones están preocupadas por la protección del menor, pues que colaboren. Son dos instituciones, simplemente, a eso se reduce, no hay para qué ‘rascarle´”.

Traslosheros se mostró especialmente preocupado por el tono vociferante de quienes aseguran que los que demandan a la Iglesia por casos de abuso sexual son enemigos.

“Me sorprende mucho esta narrativa que dice que (la Arquidiócesis) se alía con enemigos de la Iglesia, que la gente que ha demandado a la Iglesia por abuso de menores es enemiga de la Iglesia, me parece que ese discurso es el que debemos eliminar absolutamente”.

“Finalmente, sino hubiera víctimas, no existiría SNAP. Si no hubiera víctimas no habría quien demandara a la Iglesia. Que algunos vivales hayan aprovechado eso no desacredita que las víctimas existan ni la necesidad de colaborar con las víctimas”.

“Cuando la noticia es que la Iglesia toma la iniciativa contra la pederastia es buena noticia, contrario a lo que sucede cuando la Iglesia es acusada de estos casos y esta es una excelente noticia”.

El especialista lamentó que el añejo desencuentro entre SNAP y Monseñor Rivera Carrera opaque el verdadero sentido de este acuerdo de colaboración. En este diferendo, recuerda el investigador, el cardenal Rivera Carrera “salió finalmente bien librado”, por lo que suena lógico que se transite de la confrontación a la colaboración.

“Además es muy consecuente con lo que sí ha venido haciendo la Iglesia desde hace varios años, desde Benedicto XVI. Es un cambio de cultura”.

La Red de Sobrevivientes de Abuso de Sacerdotes ha declarado en diversas ocasiones que atiende unos 200 casos de presuntos abusos de sacerdotes, en su mayoría contra menores de edad.

El investigador hizo énfasis en que se trata de un acuerdo de colaboración con un fin específico, por lo que no elimina las diferencias que existen entre ambas instituciones.

“Seguirá habiendo diferencias con SNAP necesariamente, pero por lo menos se empieza a ver un puente de diálogo y colaboración y a mí me parece que esa es misión de la Iglesia” agregó