‘La Rama’, un cántico tradicional a la Virgen María

  • Esta tradición refleja el paisaje y las creencias del pueblo, y alude a la naturaleza de diciembre, por lo que en su momento fue una estrategia de los misioneros para evangelizar.

Abimael César Juárez

“Naranjas y limas, limas y limones, más linda es la Virgen que todas las flores”, dice la primera estrofa de La Rama, una canción tradicional del sureste mexicano, que anuncia el nacimiento del Niño Dios. Se acostumbra cantar por las calles durante las Posadas, es decir, del 16 al 24 de diciembre, aunque en algunas regiones se prolonga hasta el 6 de enero, Fiesta de la Epifanía, y en otras hasta el 2 de febrero, Día de la Candelaria, explicó en entrevista para Desde la fe el vocero de la Arquidiócesis en Xalapa, el P. José Manuel Suazo Reyes.

Detalló que esta tradición comienza días antes de las Posadas con la selección de una rama en forma de pino; según la región, puede ser de otate, paraíso, naranjo, pino, yuale o cuajilote; se deshoja, se deja secar, y posteriormente se adoran con papel de china de diferentes colores, algodón o pelo de ángel, estrellas brillantes, flores, frutas, palmas, globos, faroles de papel o de cáscara de naranja, cadenas de papel de colores y adornos navideños. “Llegada la noche –dice–, es común ver por las calles grupos de niños, de jóvenes, e incluso de adultos, yendo en procesión con su rama a pedir su aguinaldo”.

Señaló que en ocasiones las personas llevan también imágenes de la Virgen María o del Niño Dios. “Van casa por casa alumbrándose con velas. El aguinaldo que reciben puede ser en dinero o en especie, ya sean frutas, guayabas, naranjas, tejocotes, cañas o juguetes. El recorrido termina con una Posada en alguna casa, en la que tradicionalmente se ofrece a los invitados buñuelos, ponche, dulces típicos y piñatas.

El P. José Manuel Suazo afirma que se desconoce el origen exacto de esta tradición, única en el país, que ha acompañado a la sociedad veracruzana desde hace casi 500 años. “Aunque se cree que los antecedentes de esta tradición tienen su origen en la época de la Colonia, cuando los misioneros españoles empezaron a evangelizar. En aquel entonces, para las festividades religiosas se utilizaban velas de cera y faroles hechos con armadura de metal o de madera, que poco a poco se fueron sustituyendo por varas de la flor del maguey u otros elementos”.

Refirió que los indígenas de la región lo que celebraban era una fiesta de la renovación de la naturaleza, cuyo elemento principal era una rama llamada “versúchil”. Las fechas de su celebración coincidían con el Adviento y la Navidad del calendario cristiano, por lo que fue la ocasión propicia para que los misioneros españoles establecieran los primeros vínculos entre las tradiciones indígenas y la religión católica; posteriormente, a esta celebración se le fueron añadiendo elementos propios de las tradiciones afroamericanas, como el uso de música, ritmos y bailes, aportaciones hechas principalmente por los esclavos traídos por los españoles a las llanuras de Sotavento, Cuenca del Papaloapan y Los Tuxtlas (actualmente Veracruz, Boca del Río, La Antigua, Puente Nacional y Jamapa).

El vocero de la Arquidiócesis en Xalapa explica que, con el tiempo, la tradición de La Rama se fue extendiendo a otras regiones, como Tabasco, Chiapas, Quintana Roo, Campeche y Yucatán, donde la festividad es mejor conocida como “Aguinaldos”.

Para finalizar, el sacerdote dijo que el cántico de La Rama refleja el paisaje y las creencias, alude a la naturaleza de diciembre, llena de cítricos y de aromas exquisitos, de fe religiosa y unión familiar; “por eso, en estos días, todas las ciudades del estado se suman a esta ancestral tradición, que en su momento sirvió a los misioneros como una estrategia para evangelizar”.