La Iglesia Ortodoxa de Antioquía en México expresa su solidaridad con la Iglesia Católica

Carlos Villa Roiz

El Archimandrita de la Iglesia Ortodoxa de Antioquia para México, Fadi Rabbat, expresó su absoluta solidaridad con la Iglesia Católica en México a la que calificó como hermana, y envió un cariñoso saludo al Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado, lamentando los daños que sufrieron algunas iglesias católicas tanto en la Ciudad de México como en otras entidades.

También informó, vía telefónica, que la Catedral Ortodoxa de Antioquía, dedicada a San Pedro y San Pablo, que se encuentra en Huixquilucan, Estado de México, así como la iglesia de San Jorge, que está ubicada en la colonia Roma, no sufrieron daños estructurales. “Solo hubo algunas fisuras muy pequeñas en la catedral que no presentan riesgo alguno”, dijo.

Explicó que la iglesia de San Jorge, ubicada en la calle de Tuxpan, se ha convertido en albergue temporal donde acuden por las noches unas 50 personas a dormir ya que sus viviendas fueron afectadas por los sismos, y dijo que en este templo les están proporcionando los tres alimentos diarios con apoyo de la comunidad ortodoxa.

De igual modo, están prestando ayuda psicológica con la asistencia de dos especialistas, y cuentan con dos médicos para atender alagunas necesidades de las personas que están en el albergue. También habló de que están realizando una colecta entre la comunidad para apoyar a los damnificados.

También señalo que han estado en oración permanente ante las desgracias que se han presentado, y que este domingo celebrará una misa en la Catedral por las personas que han fallecido o resultaron heridas, así como por todos los damnificados de los sismos, tanto en la Ciudad de México como en Oaxaca, Chiapas y Morelos.

El Archimandrita Fadi Rabbat, durante muchos años, fue el brazo derecho del Arzobispo Metropolitano de la Iglesia Ortodoxa, Don Antonio Chedraoui quien falleció hace pocos meses, y desde el 15 de junio, el Patriarcado Ortodoxo de Antioquía en Líbano lo designó como Vicario para México y Centroamérica, es decir, como el responsable pastoral de esta comunidad de fieles.

La Iglesia Ortodoxa es miembro fundador e integrante del Consejo Ecuménico de México.