“La Iglesia en Venezuela requiere de ayuda urgente”

• “En Venezuela, el 16 por ciento de los niños padecen desnutrición y la mortalidad infantil se ha elevado en un 30 por ciento”, asegura Dominik Kustra.

Carlos Villa Roiz

“La Iglesia en Venezuela es como un oasis en medio del desierto, por lo que hoy más que nunca, ésta requiere de toda clase de apoyos del exterior, porque ninguna de sus 37 diócesis es autosuficiente en lo económico”, señaló Dominik Kustra, miembro de la Fundación Vaticana Ayuda a la Iglesia Necesitada – México, quien en fechas recientes visitó varias parroquias y escuelas católicas de ese país sudamericano.

Explicó que a través de Cáritas y de algunas fundaciones de beneficencia, como Ayuda a la Iglesia Necesitada, las parroquias obtienen apoyos de alimentos y medicinas que hacen llegar a la población a través de exitosos programas como “Ollas solidarias” y “Jornadas médicas”.

En Venezuela –explicó– el 16 por ciento de los niños padece desnutrición; la mortalidad infantil se ha elevado en un 30 por ciento y la inflación en 2017 fue de 1700 por ciento, mientras que el salario mínimo está fijado en cuatro millones de bolívares, que equivalen a 40 pesos mexicanos, con los que apenas se puede comprar un kilo de carne y un kilo de arroz. Este salario lo recibe el 60 por ciento de la población.

Por si fuera poco, la Iglesia en Venezuela padece a todos los niveles constantes intimidaciones por parte del gobierno, ya que denuncia verdades que son obvias, como que “el pueblo tiene hambre” o “que el salario no alcanza para nada”, y frente a las cuales, se aplica con rigor la “Ley de odio a la patria”, lo que conlleva a sanciones como la cárcel.

Dominik Kustra escuchó las penurias por las que atraviesan muchas familias venezolanas y que provocan que emigren unas 25 mil personas diarias que buscan una mejor condición de vida fuera de su país natal. Reconoció el trabajo que presta la Iglesia en los países fronterizos y cercanos, en la atención a estos migrantes, aunque reconoció que la realidad supera por mucho las necesidades reales de quienes abandonan Venezuela con solo dos maletas.

Para la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, la situación por la que atraviesa la Iglesia venezolana es equiparable, en cuanto a sus necesidades, a la Iglesia de Iraq o de Siria, por lo que se ha convertido en una urgente prioridad, ya que la situación empeora día tras día.

“A la gente le falta de todo, incluso, no funciona bien el transporte público, tan necesario para que la gente llegue a sus trabajos, y los niños y maestros a las escuelas; para mucha gente la situación ya es insoportable. Las empresas pequeñas prácticamente no funcionan, no hay trabajo, y así como sufre el pueblo, igual sufre la Iglesia al lado de los fieles”, dijo.

Dominik Kustra afirmó que los sacerdotes siguen siendo pastores que atienden en sus parroquias a la feligresía, pero además, se han visto en la necesidad de priorizar los programas sociales de la Iglesia para aligerar los padecimientos de un altísimo porcentaje de la población venezolana, aunque también alertó que hay otra Venezuela que requiere de urgente  apoyo y que vive fuera de su país natal.

“La Iglesia venezolana está desarrollando un trabajo social impresionante. Atiende escuelas, orfanatos y comedores sociales; todo esto en los barrios más pobres, pero también en las grandes ciudades de manera gratuita. El medicamento más solicitado por los venezolanos son los antidepresivos, y esto por la situación que tienen que enfrentar cada día”, concluyó.