“La ideología de género, intolerancia y odio a la diversidad”, aseguran escritores

  • Los autores de El libro negro de la nueva izquierda, ‘ideología de género o subversión cultural”, fueron censurados cuando se disponían a dar una conferencia en una universidad veracruzana.

 

Vladimir Alcántara

El martes 31 de noviembre, los escritores argentinos Nicolás Márquez y Agustín Laje, autores de El libro negro de la nueva izquierda, ‘ideología de género o subversión cultural’, fueron víctimas de censura por parte del Director del Instituto Tecnológico Boca del Río (Veracruz), José Manuel Rosado Pérez, quien les impidió dar una conferencia sobre dicho material, a la que ya se habían inscrito más de 500 personas. Por tal motivo, ambos escritores elaboraron un video para denunciar este acto de prepotencia, que nada tiene que ver con la tolerancia, la apertura y la diversidad que ostentan los ideólogos de género.

En dicha videograbación, Nicolás Márquez asegura que la conferencia que iban a ofrecer ya estaba aceptada; sin embargo, el lunes 30, un día antes de la fecha convenida, se les comunicó que el evento estaba cancelado. “Es decir, censurado; por supuesto, por motivos ideológicos. Nuevamente padecemos un acto de censura, como nos pasó en Costa Rica y en tantos otros lugares. Ahora, lo que estamos haciendo ante cada censura, es ratificar lo que aseguramos en el libro: que la ideología de género, lejos de ser una propuesta de libertad, de apertura y diversidad, es una propuesta intolerante, prepotente y absolutamente autoritaria”.

Por su parte, Agustín Laje señaló que el lunes 30 pudieron dar una conferencia sobre el tema en la Universidad Cristóbal Colón de Veracruz, a la que asistieron más de 400 personas; aunque había acudido más gente, sólo había espacio para esa cantidad, de manera redirigieron a muchos interesados a la conferencia que se ofrecería en el Instituto Tecnológico Boca del Río. “Estas personas, entre las que había muchas de este instituto, se han tenido que quedar con las ganas, porque las autoridades han determinado que ‘esta voz aquí no se puede comunicar’. Este libro no es una bomba nuclear, no es un arma de guerra; es sencillamente una propuesta que puede leer quien quiera, lo mismo que a nuestras charlas puede acudir quien quiera, y quien no quiera asistir, no asiste. Es simplemente una idea, no sabemos por qué tienen tanto miedo al diálogo”.

Nicolás Márquez hizo hincapié en que Pérez Rosado es el responsable de la censura, y el personaje que evidentemente se dedica a ideologizar. “Formalmente podría ser una universidad, aunque no desde el punto de vista funcional, porque evidentemente es unidireccional lo que se pretende enseñar a los alumnos, quienes se ven impedidos para escuchar una propuesta diferente o antagónica. Los militantes de la ‘diversidad’, sus personeros y sus burócratas detestan precisamente la diversidad; son solamente tolerantes para con todos aquéllos que piensan exactamente lo mismo que ellos”.

Los escritores argentinos han señalado que quienes instrumentan en el estado de Veracruz políticas “cargadas” de ideología de género, son personas autoritarias que no aceptan dialogar, pues previo a las conferencias, habían invitado a la Dra. Sara Ladrón de Guevara, Directora de la Universidad Veracruzana; a la Dra. María José García Oramas, Coordinadora de la Unidad de Género de misma casa de estudios, y al Presidente Municipal de Boca del Río, a sostener una conversación sobre el tema de género; pero ninguno aceptó intercambiar ideas de manera pública, ya que lo único que les interesa es mantener un adoctrinamiento ideológico pagado con dinero de los contribuyentes, a quienes se les pretende imponer lo que deben y lo que no deben escuchar.

Señalaron que, otra de las muestras de la cerrazón que caracteriza a quienes defienden a ultranza la ideología de género, es el lamentable comportamiento con que operan, pues, mientras se llevaba a cabo la conferencia que ofrecieron en la Universidad Cristóbal Colón, algunas de estas personas, en lugar de buscar el diálogo, hicieron pintas con aerosol en las que exigían su salida de esta casa de estudios. “Todo esto que aparentemente se presenta como una bandera de inclusión, de apertura, de tolerancia, en el fondo tiene otras pretensiones mucho más oscuras, y otra naturaleza, de ahí que nos propusiéramos escribir El Libro negro de la nueva izquierda”, dijeron.

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