La educación de los seminaristas, punto clave para el Card. Rivera

  • El Arzobispo de México se ha preocupado siempre por que los seminaristas reciban una formación integral, que abarque las dimensiones Humana, Espiritual, Intelectual y Pastoral.

DLF Redacción
Para el clero arquidiocesano de la Ciudad de México, por más de tres siglos la formación inicial se había llevado a cabo sólo en el Seminario Conciliar de México; sin embargo, en 1999 el Sr. Card. Norberto Rivera Carrera fundó el Seminario Hispano Santa María de Guadalupe, destinado a candidatos presentados por diócesis de Estados Unidos para la formación de sacerdotes que acompañen pastoralmente a la comunidad de habla hispana en el vecino país del norte –y del cual se abundó en el artículo anterior–; así como el Seminario Misionero Redemptoris Mater, para la formación de alumnos del Camino Neocatecumenal. Al igual que los estudiantes del Seminario Conciliar de México, los de los otros dos seminarios se forman académicamente en la Universidad Lumen Gentium, heredera del antiguo Instituto Superior de Estudios Eclesiásticos.
El Seminario Conciliar de México, sin embargo, sigue siendo la base de la formación de los seminaristas, un punto central para el Arzobispo de México. Este Seminario cuenta con dos dignas sedes: la primera, Casa Huipulco, donde se encuentra el Seminario Menor y se imparte el Curso Introductorio, y la segunda, Casa Tlalpan, donde se imparte Filosofía y Teología. En ambas sedes la presencia del Card. Rivera Carrera ha sido constante, especialmente en eventos como la inauguración y clausura de cursos, la fiesta del Seminario, o bien para dictar ejercicios espirituales los lunes santos a los alumnos y formadores, así como para intervenir oportunamente cuando alguna situación o emergencia lo amerita.
Cabe señalar que el Arzobispo de México se ha preocupado siempre por una formación integral de los alumnos del Seminario Conciliar, un tipo de instrucción que dedique la atención debida a las distintas dimensiones formativas. En este sentido, es preciso señalar que la Dimensión Humana ha tenido para él una relevancia particular, dado que en ella se encuentra la mayor parte de los problemas que se han debido enfrentar al interior; cuenta para ello con el respaldo de buenos auxiliares en los ámbitos psicológico y pedagógico, y se puede decir que actualmente entre los seminaristas se reconoce una buena disposición para ser auxiliados en este aspecto.
En cuanto a la Dimensión Espiritual, ésta ha sido articulada con esmero durante años, de manera que está garantizada la dirección espiritual de los seminaristas, así como sus tiempos de oración y de vida sacramental; hoy por hoy, los alumnos cuentan con los medios necesarios para crecer interiormente, y cabe señalar que se ha desarrollado en ellos un gran gusto por lo litúrgico.
De la Dimensión Intelectual se dice que ha sido la más privilegiada en el Seminario Conciliar de México. Las clases que se imparten mantienen un excelente nivel, y se cuenta con los recursos académicos para que los alumnos se desarrollen en este sentido. En cuanto a la Dimensión Pastoral, ésta se ha ido articulado desde hace muchos años, lo que asegura a los alumnos una interacción ordenada con las parroquias, así como su participación en los eventos arquidiocesanos; esto genera entusiasmo entre los seminaristas, y despierta en ellos la creatividad y gusto por la misión. La interacción, en particular con los párrocos, es un recurso que fortalece el sentido pastoral de toda la formación.
Actualmente, se ha procurado extender el horizonte de la formación a través del envío de seminaristas arquidiocesanos a diversos centros en el extranjero, tanto a España como a Italia, a quienes se les da seguimiento a fin de que mantengan contacto con la Arquidiócesis y reciban los complementos formativos que inevitablemente requieren. Cabe señalar que el Card. Rivera Carrera ha pedido al Seminario Conciliar de México llevar a cabo un acompañamiento de sacerdotes que realizan estudios de especialización fuera del país, gracias a lo cual, al interior de esta Iglesia particular, ahora se cuenta con destacados especialistas en casi todas las áreas de la Teología, de la Pastoral, y en muchas otras disciplinas humanas.