La Biblia, una joya de la literatura universal

  • Es uno de los libros más populares de la humanidad en el que convergen muchos géneros literarios; sin embargo, la función real de la Biblia no es principalmente histórica, sino teológica.

Cynthia Fabila y Abimael Juárez

Uno de los libros más populares, leídos y vendidos en la historia del ser humano es la Biblia. Es, sin duda, una de las joyas más importantes de la literatura universal, pues en ella se distinguen al menos siete géneros literarios.

“Fue escrita por diferentes personas en tiempos muy distintos, por ello, cada autor escribió a su modo, según los problemas y la cultura de su tiempo. Cada uno de ellos buscaba atender a la misión divina de comunicar la Palabra de Dios para dar respuesta a los problemas de cada época, según el querer divino. Por tanto, es necesario conocer las circunstancias históricas dentro de las cuales escribía cada autor, además de distinguir el género literario en que fue escrita cada parte de la Biblia”, comenta en entrevista para Desde la fe, el padre Estanislao Vega González, Biblista, Catedrático de la Universidad Católica Lumen Gentium y Padre espiritual adjunto en el Seminario Conciliar de México.

La historia

La memoria fue la primera forma de conservar la Palabra de Dios del pueblo judío en la antigüedad. “Gracias a ello conocemos las historias bíblicas que fueron memorizadas por el pueblo de Israel a través de recursos nemotécnicos, es decir, creaban la historia de tal manera que ésta fuera tan clara que se pudiera recordar fácilmente”, detalla Vega González.

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Sin embargo, la memoria falla, por eso surgió la necesidad de plasmar en pergaminos o papiros los relatos del paso de Dios en la vida de su Pueblo, narraciones del éxodo, de la creación y los patriarcas; y es a partir del año 1200 a.C. y hasta el año 50 a.C. que se redacta el Antiguo Testamento, mientras que el Nuevo Testamento se inicia hacia el año 50 d.C. con las cartas de San Pablo y se termina alrededor del año 90-100 d.C.”

Algunos inconvenientes

Vega González señala que hay una pequeña dificultad al leer la Biblia, pues como se escribió durante mucho tiempo y hace muchos siglos, las circunstancias y las formas de lenguaje han cambiado, de tal manera que muchos de los pasajes ya no son tan afines con la actualidad dada la distancia temporal y cultural.

Explica que existe un documento de la Iglesia que explica el proceder para interpretar la Biblia, es la Exhortación Apostólica Postsinodal Verbum Domini del Santo Padre Benedicto XVI, que dice: “La interpretación de la sagrada Escritura exige […] la participación de los exegetas en toda la vida y la fe de la comunidad creyente de su tiempo. Por consiguiente, ya que ‘la Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita’, es necesario que los exegetas, teólogos y todo el Pueblo de Dios se acerquen a ella según lo que ella realmente es, Palabra de Dios que se nos comunica a través de palabras humanas”.

Detalla que cada libro tiene su género literario y dentro de cada uno suele haber diversas formas. “La interpretación moderna distingue en la Biblia el relato histórico, la narrativa, el género poético, discursivo, el apocalíptico desarrollado desde el siglo II a.C., el epistolar, homilético, parenético, narración didáctica, parábola, sentencia profética, jurídica o sapiencial, género evangélico que aparece con el Segundo Testamento, entre muchos otros, y la lista podría dividirse aún más”. Finalmente, insistió en que la función real de la Biblia no es principalmente histórica, sino Teológica, indica Vega.

En todos los idiomas

Hay más de 2000 traducciones de la Biblia a lenguas o dialectos diferentes, de éstas, generalmente se traduce sólo el Nuevo Testamento.

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