Júbilo en Tlaxcala por la canonización de los niños Cristóbal, Antonio y Juan

  • Este 15 de octubre el Papa Francisco ha canonizado en Roma a los tres pequeños tlaxcaltecas que dieron la vida por el Evangelio.

Abimael César Juárez

Con la canonización de los niños tlaxcaltecas Cristóbal, Antonio y Juan, protomártires de México y de América, llevada a cabo en Roma por el Papa Francisco este 15 de octubre, la Diócesis de Tlaxcala tiene el honor de recibir el reconocimiento de la santidad de tres de sus hijos, pequeños, frágiles y de corazón generoso, motivo por el cual el Obispo, Mons. Julio César Salcedo, dijo a la comunidad del estado que Jesucristo le hace un llamado, a través de estos tres pequeños mártires, a asumir con mayor fuerza la misión de la Iglesia: la evangelización.

A través de un comunicado, Mons. Julio César Salcedo dio a conocer que los Niños Mártires, quienes también serán nombrados “patronos de la niñez mexicana”, fueron discípulos misioneros de Jesús, y anunciaron con su vida y su palabra la misericordia de Dios. “Son los más grandes hijos que ha tenido la Iglesia de Tlaxcala, un signo para todos de llevar adelante la Pastoral de la Misericordia. La vida y la Pastoral de la Diócesis de Tlaxcala tendrán un antes y un después de la canonización”.

Señaló que la comunidad debe estar dispuesta a confesar a Cristo ante el mundo; “los protomártires se comprometieron y murieron por la evangelización de los pueblos indígenas, y la consolidación de las costumbres de vida cristiana, a fin de construir una sociedad inspirada en la justicia y en la promoción humana, por eso se colocan en perfecta consonancia con las principales líneas del Papa Francisco a la invitación hecha por él, de que la Iglesia salga de sí misma para encontrarse con los demás; es la dinámica del éxodo y del don de salir de sí, del caminar y del sembrar continuamente, ir siempre más allá”.

Destacó que, en la Escuela de los Misioneros, los Niños Mártires asumieron sin miedo y con claridad su misión evangelizadora; aunque habrían podido vivir su fe en la intimidad y seguridad de la familia, prefirieron manifestarla abiertamente como catequistas, misioneros y evangelizadores, para buscar a los lejanos e invitar a los excluídos; “con su sacrificio, regaron la tierra en la que se implantó el cristianismo”.

Mons. Julio César Salcedo externó que, ante los numerosos problemas que actualmente deben enfrentar los jóvenes, como la desintegración familiar, la desconfianza en el sistema socio-económico y en la política, el relativismo moral y otros, la Iglesia ha ido a su encuentro para responderles. “En el ánimo de servicio, y ayudándoles a formar familias estables, el Papa Francisco ha exhortado a los jóvenes a no dejarse robar la esperanza… De alguna forma, los Niños Mártires de Tlaxcala ofrecieron su vida por estas razones; a través de su ejemplo, los jóvenes podrán encontrar motivaciones para ofrecer generosas energías evangélicas en la familia, en la escuela y en la sociedad”.

Por su parte, el Vocero de la Diócesis, P. Cristóbal Gaspariano Tela, en entrevista para Desde la fe comentó que las parroquias, organizadas por decanatos, han hecho velaciones diarias, que concluyen este domingo en un ambiente festivo y de oración por los tres nuevos Santos, con alabanzas, grupos de animación, pláticas, proyecciones de video, verbenas populares y buena convivencia.

Dijo que hoy en día se necesita que en México surjan discípulos misioneros, con una gran experiencia y celo de compartir la fe; sobre todo, que puedan usar las nuevas tecnologías, para que en estos momentos en que la nación atraviesa momentos difíciles, puedan ser misioneros creativos, de paz y de esperanza.

 

 

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