Informan al Cabildo Metropolitano sobre los daños que sufrió la Catedral por el sismo

  • Destaca el desplome de la escultura “La Esperanza”, de Manuel Tolsá, que causó afectaciones en el piso del atrio.

Carlos Villa Roiz

Una vez que alrededor de 40 peritos realizaron un diagnóstico detallado de los daños causados por el sismo del 19 de septiembre en la Catedral Metropolitana de México, el Venerable Cabildo Metropolitano ha recibido un detallado informe con fotografías, que incluye grietas, fisuras y elementos fracturados, para seguir con los protocolos que pide el seguro contratado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que se compromete a pagar los daños.

El informe señala que el templo estuvo cerrado desde el 19 al 21 de septiembre, mientras se realizó una minuciosa inspección presidida por el Arq. Raúl Delgado, de la Dirección de Sitios y Monumentos de la Secretaría de Cultura Federal, así como ingenieros del INAH y de la División Científica de la Comisión Nacional de Seguridad del Gobierno Federal; también participaron canónigos del Cabildo de la Catedral Metropolitana y el diácono Rafael Parra, quien funge como Campanero Mayor del recinto.

Debido a los daños, se decidió acordonar el atrio sur, por razones de seguridad, para que los fieles tuvieran acceso por la puerta lateral, con lo que se evita que la gente esté próxima al Altar del Perdón, las torres de la Catedral y la fachada principal.

El informe hace referencia al “apuntalamiento de la torre poniente, daños en las claves de los arcos y de su estructura en general, (que) hacen menester la delimitación del tránsito de las personas en el atrio”.

Durante el sismo, la monumental escultura pétrea titulada “La Esperanza”, y cuyo autor fue el prestigiado arquitecto Manuel Tolsá, se desplomó, dañando el piso del atrio. Aunque la escultura se fragmentó, deja la posibilidad de reproducirla con un molde. Esta no fue removida en primera instancia siguiendo los protocolos del seguro, de modo que se fotografió en el sitio, y luego se embaló para su conservación y resguardo.

Como una medida precautoria, las otras dos esculturas de este conjunto artístico, tituladas “La Fe” y “La Caridad” serán removidas con grúas en las próximas fechas, ya que no se encuentran ancladas al edificio.

Además, la torre oriente tenía como terminación una esfera de casi tres metros de diámetro, sobre la cual estaba enclavada una cruz que penetraba unos 70 centímetros. Con la oscilación del sismo, esta se fracturó en la base, y un fragmento cayó sobre una bóveda de El Sagrario, templo adjunto a la Catedral, lo que le provocó un agujero.

También hubo daños en una obra de arte histórica conocida como la escultura el Cristo de la Columna, y de la misma manera, se siguieron los protocolos acordados.