Fray Genaro Mujica: ¡No utilicemos la figura de san Antonio para supersticiones!

  • “Hay quines creen que si lo ponen de cabeza les conseguirá pareja; pero ni él sufre, porque es santo; ni la figura, porque, aunque nos lo recuerda a él, se trata sólo de una figura. ¡Si queremos honrarlo, aprendamos de su vida!

 

Vladimir Alcántara

El 13 de junio la Iglesia celebró la festividad de san Antonio de Padua, canonizado por el Papa Gregorio IX en 1232, y proclamado “Doctor de la Iglesia” en 1946 por el Papa Pío XII, debido a su profundo conocimiento de las Sagradas Escrituras y a su proverbial capacidad de prédica. Sobre lo que significa la figura de este santo –a quien se le atribuyen episodios místicos, como el ser comprendido por los peces cuando las personas despreciaron sus predicaciones– y la actividad parroquial inspirada en él, habla para Desde la fefray Genaro Mujica, sacerdote franciscano encargado de la Parroquia de San Antonio de Padua en la Colonia Nápoles.

Señala que, como cada año, celebraron gustosos el día de su santo patrono; ahora con una festividad que se realizó al término de un novenario que comenzó desde el 4 del mes. “En esta preparación espiritual, evocamos algunos pasajes de su vida, como el del llamado “Milagro Eucarístico”, en el que una mulita pudo reconocer a Jesús en la Hostia consagrada. Durante los últimos días meditamos en su muerte y en su canonización, que ha sido una de las más rápidas en llevarse a cabo, apenas un año después morir, en virtud de su estilo de vida, su extraordinaria forma de dar a conocer el Evangelio, y los milagros ocurridos por su intercesión, entre ellos los de incontables niños enfermos que recuperaron la salud”.

Señala que san Antonio de Padua, además de haber destacado por sus profundos conocimientos sobre las Sagradas Escrituras –tanto así que el Papa Gregorio IX lo llamó “Arca del Testamento”–, fue un hombre caritativo, quien ayudó a salir adelante a muchos pordioseros, esclavos y prostitutas. “Desde hace años esta parroquia ha intentado seguir su ejemplo de caridad; es ya una tradición para la comunidad el venir los domingos a traer medicamentos, comida y ropa, que nosotros llevamos gustosos a la Parroquia de Santo Domingo, donde cuentan con la organización y el personal capacitado para poder distribuirlo adecuadamente. La trabajadora social se encarga de lograr un adecuado reparto del acopio; en especial del alimento, pues muchos quieren aprovecharse de este servicio que es realmente necesario para otros”.

Fray Genaro dijo que es difícil tener que negarle el medicamento o la comida a alguien que la pide, porque en la actualidad mucha gente está necesitada; sin embargo, hay diferentes grados de necesidad. “Siempre tenemos que ver por la gente que más lo requiere. Por ejemplo, la comunidad de esta parroquia está integrada casi en su mayoría por personas de la tercera edad, con problemas en las piernas u otras dificultades. Poca gente ve por las necesidades de este sector. De manera que nos hemos propuesto construir un elevador que va de la iglesia a las criptas, para que todo aquel que tenga un impedimento físico pueda hacer uso del espacio”.

Esa necesidad apremia –reiteró–, por el tipo de población que tenemos. “Aquí casi no vienen jóvenes, y ese es otro gran reto: volver a tener tantos como en años anteriores; cuando se celebraba la festividad de san Antonio, la iglesia estaba llena de muchachos. Comenzaron a dejar de asistir cuando se construyó el distribuidor vial, debido a tanto entrecruce de calles; pero más cuando construyeron los segundos pisos, pues las calles se oscurecieron y resultó un caldo de cultivo para la delincuencia; había asaltos constantes, de manera que decidimos llevar a cabo actividades sólo en la mañana y al mediodía para no exponer a la gente, pero en esos horarios los jóvenes no asisten”.

Finalmente, Fray Genaro Mujica llamó a la feligresía a aprender de la vida de san Antonio de Padua, en lugar de utilizar su figura supersticiosamente para pedirle un novio o una novia. “Hay muchos que creen que si lo ponen de cabeza les conseguirá pareja para que ya no lo “martiricen”; pero ni él sufre, porque él es santo; ni la figura, porque, aunque nos lo recuerda a él, se trata sólo de una figura. ¡Si queremos honrarlo, aprendamos de su vida!

 


“San Antonio fue un hombre caritativo, que ayudó a salir adelante a muchos pordioseros, esclavos y prostitutas”.
Fray Genaro Mujica