FRATESA, la preocupación del Card. Rivera por sus sacerdotes

  • A través de esta fraternidad, un gran número de presbíteros reciben ayuda para gastos médicos mayores; y para los ministros en retiro están garantizadas las pensiones.

 

DLF Redacción

 

Fraternidad Sacerdotal (FRATESA) es una asociación civil al servicio de la Arquidiócesis Primada de México, constituida en 1998 para promover el bienestar humano y espiritual de los sacerdotes a través de diferentes programas, como el Sistema de Gastos Médicos Mayores (SIGAMED), y uno surgido posteriormente relativo a las pensiones para los sacerdotes en retiro, que actualmente son posibles gracias al Fondo Solidario de Pensiones para la Arquidiócesis de México (FOSOPAM).

Para asumir el difícil reto de garantizar la atención médica a los sacerdotes, el Card. Norberto Rivera logró acuerdos con la Secretaría de Salud de la Ciudad de México y hospitales privados, a fin de que el presbiterio pueda tener acceso a servicios médicos básicos y especializados.

El SIGAMED inició como un servicio para 450 sacerdotes, a través de un seguro de gastos médicos mayores con una compañía de seguros. Posteriormente, como una segunda fase, se creó un fondo a través de las aportaciones de los sacerdotes, de manera que las eventualidades en materia de salud pudieran pagarse con rembolsos.

En el año 2005 se estableció un convenio con Grupo Ángeles para que se proporcionara el servicio médico a partir del pago de una cuota anual por sacerdote –sistema “cash Flow”–, mismo que concluyó en el 2010. Y así, a partir del año siguiente, el SIGAMED comenzó a manejar la cápita de las aportaciones de los afiliados para operar bajo un modelo en el que se liquidaban, con el Grupo Ángeles, tanto los gastos de hospitalización como los honorarios médicos; desde entonces también se comenzó a brindar ayuda a los afiliados con gastos funerarios y servicios de ambulancia en toda la zona metropolitana.

En el 2016 concluyó la exclusividad con Grupo Ángeles, se abrió la cobertura hospitalaria y se creó un convenio a nivel corporativo con Star Médica y otros hospitales de la región. En este sentido, se espera en un futuro poder ampliar la cobertura hospitalaria para que los sacerdotes puedan recibir atención médica cercana a sus lugares de residencia, y sea posible afiliar a más personas por medio de distintas diócesis y congregaciones, así como incrementar las ayudas, sobre todo a padres eméritos.

En la actualidad el SIGAMED tiene inscritos a 30 grupos de sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, tanto de la Arquidiócesis de México como de las arquidiócesis de Tlalnepantla y San Luis Potosí, así como de las diócesis de Nezahualcóyotl y Querétaro, dando un total de 2 mil 417 afiliados. También apoya a algunos sacerdotes y personas de escasos recursos con ayuda económica para la compra de medicamentos, gastos hospitalarios, prótesis, análisis de laboratorio y otros servicios.

En lo referente al FOSOPAM, fue un programa que surgió en 2015 con el objetivo de administrar las aportaciones económicas a fin de poder subsidiar el costo de pensiones a futuro, previendo que el número de aportantes paulatinamente podría decrecer y el número de beneficiarios incrementarse. El Arzobispo de México impulsó, a través de FRATESA, este sistema de aportaciones a fin de garantizar una vida digna a ministros retirados de la Iglesia.

El Arzobispo Primado de México ha estado siempre interesado en hacer cada vez más eficientes los programas de seguridad social en beneficio de los sacerdotes arquidiocesanos, por lo que ha encomendado a FRATESA –asociación que actualmente es dirigida por el D. Antonio Ortega Prado– mantener vigentes y solventes los programas de apoyo necesarios, en favor del presbiterio de ésta y otras diócesis, así como de miembros de diversas congregaciones religiosas.

 

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