Ex Ministro de la SCJN explica cómo ha ido escalando la ideología de género

Vladimir Alcántara

 

Durante el Cuarto Congreso de Sacerdotes y Seminaristas por la Vida 20017, Salvador Aguirre Anguiano explicó que los organismos periféricos de la ONU han sembrado una serie de derechos advance-guard.

Este 6 de septiembre, bajo el lema “Sembrando el Evangelio de la vida”, dio inicio el Cuarto Congreso de Sacerdotes y Seminaristas por la Vida 20017, que actualmente se lleva a cabo en las instalaciones de la Conferencia del Episcopado Mexicano. Entre las participaciones más destacadas hasta el momento, se encuentra la del Dr. Salvador Aguirre Anguiano, ex Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, quien habló sobre el tema de la ideología de género y los derechos de advance-guard.

Aguirre Anguiano señaló que cuando se instituyó la Organización de las Naciones Unidas, en la época de la postguerra, el organismo comenzó a ser presidido por secretarios generales de alto fuste, quienes, del mismo modo que el sueco Dag Hammarskjöld, sostenían que los derechos humanos, entre los que se encontraba el derecho a la vida, eran algo propio de la dignidad de los seres humanos. Sin embargo —explica—, conforme fue pasando el tiempo, la figura del Secretario General fue quedando limitada en cuanto a facultades, pues todo se fue estableciendo en el estatuto, y su poder real de mando se fue constriñendo a las funciones de un administrador, por lo cual se tomó la decisión de crear organismos periféricos, como organismos formadores de opinión, así que ahora lo que el Secretario General tiene es un poder de influencia en muchos países que se han dejado contagiar.

Explica que, de esta manera, dichos organismos periféricos comenzaron a sembrar una serie de derechos humanos de actualidad, mismos que tratan de repartir el sexo a puños e indiscriminadamente, enarbolándolo como una bandera del derecho. “Con esto se pretende que sea derecho humano todo aquello que sea predilección de los seres humanos. La pregunta es: ¿El derecho debe adaptarse a las predilecciones de los individuos, o debe apoyarse en lo que es inmanente a la naturaleza del ser humano por el hecho de serlo, tenga o no predilección por aquello?”

El ex Ministro de la SCJN señala que alguien puede decir que es una mujer encerrada en un cuerpo de hombre, como a menudo ocurre ahora, o viceversa, y bien puede tener esa predilección contraria a la de su biología, y en este sentido merece respeto, porque nada faculta a otros para injuriarla. “Pero yo, que estoy fuera de la problemática de esa persona, o de ese grupo de personas, no puedo ser exigido para ver en ellas lo que subjetivamente ellas sostienen que son; sería hacerles un juego mentiroso decirles: ‘Ah, por supuesto, pero claro, veo en ti a un varón encerrado en el cuerpo de una mujer’, o al revés”.

Señala que lo que la evidencia física hace distinguir son dos sexos solamente, y a golpe de vista eso es lo único que se puede observar. “Si a mí se me exige que yo reconozca cualquiera de las características de todos los miembros de la comunidad LGBTI porque es su derecho que yo los reconozca así, entonces están violentando mi derecho a manifestar lo que veo objetivamente. No voy a estar diciendo que veo en un señor otra cosa, porque subjetivamente así él se sienta; puedo ver en él un esperpento disfrazado de plumas, o algo grotesco, y sería un forzamiento a mi libertad hacerme aceptar, o fingir aceptar, que yo reconozco lo que quieren que reconozca. Mi único deber es respetar; no puedo estar obligado a más.

Señala que hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado que el Matrimonio no es más la unión exclusiva entre un hombre y una mujer con fines reproductivos —como lo establecían las Leyes de Reforma—, y en su lugar señala que es la unión entre dos personas sin distinción de su sexo biológico; y puede conformarse para los fines que sean, como ir a divertirse un rato; es decir, que la figura del matrimonio se va diluyendo. “Desde el punto de vista de la razón jurídica, yo prefiero algo que nada, y al paso que llevamos, vamos derecho a la nada. Hoy la Constitución, a partir de esos derechos de advance-guard, también reconoce los derechos de los animales; esto está bien, pero entonces que alguien me explique esto por favor: ¿la pulga tiene los mismos derechos que el elefante? ¿O tiene la pulga la obligación de picarme y el elefante de no pisarme?, porque si no yo estoy en desventaja; todos los derechos que yo tengo tienen una concomitante obligación.