Evitar dejar de ser el Pueblo de Dios: Card. Rivera Carrera

Carlos Villa Roiz

Durante la misa dominical, el Card. Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, dijo que “El Señor que nos ha elegido, que ha puesto todo lo necesario para que demos buenos frutos, no quiere llegar a nosotros y encontrar puras hojas y nada de higos y mucho menos quiere encontrar en nosotros uvas agrias y espinas. Por eso nos advierte: Todo sarmiento que no produzca fruto, será podado y si ni así da buen fruto, será cortado y arrojado al fuego. “Por esta razón les digo a ustedes que les será quitado el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca frutos”.

Explicó: “La historia ha confirmado esta profecía de Jesús, del traspaso del Reino de Dios a otros pueblos. Y lo primero que surge del hecho histórico de un pueblo de Dios que deja de ser pueblo escogido, y de otros pueblos que pasan a serlo, es que eso mismo puede pasar con nosotros, con nuestra nación, con nuestro continente, en donde estamos la mayoría de los cristianos. A lo largo de la historia de la Iglesia han surgido y naufragado cristiandades espléndidas. ¿Qué ha pasado con Iglesias tan florecientes del Asia Menor y de África? De sus comunidades no queda piedra sobre piedra. Y sus templos se han convertido en ruinas desoladas, o a lo más, en museos de arte. Si recorremos la historia más de cerca, la advertencia de Jesús calará más profundamente en nosotros. ¿Cómo se encuentra gran parte de Europa? La que hasta hace poco era la evangelizadora de nuestro continente, la cuna de tantos santos, la fecunda en tantas órdenes y congregaciones, la que alimentaba a tantos teólogos y escritores católicos, ¿es realmente hoy un pueblo de Dios ejemplar?

Finalmente, el Sr. Cardenal dijo: “Nadie tiene la exclusiva del Reino de Dios, de pueblo escogido para siempre. Si no cumplimos con la elección divina se puede cumplir en nosotros la frase de Jesús: “Por esta razón les digo a ustedes que les será quitado el Reino de Dios y se le dará a un pueblo que produzca sus frutos. Esto no es una amenaza, simple y sencillamente es el dinamismo de la historia, es el dinamismo de la elección divina. Por esto lo que interesa es preguntarse cómo evitar el dejar de ser pueblo de Dios.”

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