En marcha el nuevo modelo de formación del Seminario Conciliar

  • El Rector, P. Federico Altbach, explica que se han instalado siete casas sacerdotales para seminaristas, donde, en pequeñas comunidades, estudiarán la Etapa de Teología.

Vladimir Alcántara

Con la apertura de siete casas sacerdotales para seminaristas de la Etapa de Teología, este 5 de agosto da inicio uno de los principales proyectos que el Card. Carlos Aguiar Retes se propuso implementar tras asumir su cargo como Arzobispo Primado de México. Son aproximadamente 40 alumnos los que inicialmente llevarán a cabo su formación en parroquias, dentro de pequeñas comunidades de seminaristas, bajo este nuevo sistema de formación que ya no considera la modalidad de internado para dicha etapa. Sobre el tema, habla para Desde la fe el P. Federico Altbach Núñez, Rector del Seminario Conciliar de México.

De acuerdo con el P. Federico Altbach, cinco de las siete casas sacerdotales para seminaristas fueron ubicadas en parroquias de la VI Vicaría; una más en la VIII zona pastoral y otra en la VII, donde ya se encuentran organizados tanto los párrocos como los formadores que trabajarán en ellas. “Hay entusiasmo por parte de todos –asegura–. La idea es involucrar también a los miembros de las comunidades, para que al igual participen y vivan con alegría esta nueva experiencia”.

Objetivos concretos

Señala que con esta nueva modalidad de formación en parroquias se persiguen varios objetivos: “Primero, que los seminaristas tengan un acompañamiento más cercano de parte de los formadores y de los párrocos; segundo, que puedan conocer más de cerca todas las facetas de la vida parroquial; tercero, que tengan un tipo de formación pastoral más cercana a las personas y desarrollen actitudes misioneras, de servicio, alejadas del clericalismo; que destaquen en las comunidades parroquiales por ser sencillos, verdaderos apóstoles según el Evangelio”.

El Rector del Seminario Conciliar explica que además este nuevo modelo busca potenciar la promoción vocacional; “es decir, que los seminaristas, al estar presentes más tiempo en las comunidades, entusiasmen a otros jóvenes a descubrir su vocación cristiana, que bien puede ser la vocación al sacerdocio. Otro de los objetivos que se persiguen es que los jóvenes aprendan a vivir con otros compañeros, a compartir la vida, y con esto, como futuros presbíteros, se inserten en las Unidades Pastorales y compartan con otros colegas el ejercicio del ministerio, se apoyen mutuamente y trabajen en proyectos comunes de evangelización”.

En cuanto a los estudiantes que concluyeron la Etapa de Filosofía, el P. Altbach señaló que éstos iniciarán la Etapa de Discernimiento Presbiteral, durante la cual vivirán con sus familias como parte de una reinserción al hogar. “Deberán buscar un trabajo, o bien, se les ayudará a conseguir uno. Es un tiempo en el que podrán entender el significado del trabajo, apreciar los esfuerzos que hacen todas las personas para ganarse el sustentó. Pero a la vez tendrán el acompañamiento de un director espiritual y un formador, a fin de que puedan seguir madurando su proceso vocacional. Se espera que al concluir esta etapa puedan tener una decisión más firme sobre su caminar hacia la ordenación sacerdotal”.

Finalmente, explicó que justo porque los seminaristas que concluyeron la Etapa de Filosofía comenzarán a vivir la Etapa de Discernimiento Presbiteral, este año será el único en el que no habrá primero de Teología; “pero ya iniciamos de lleno con este nuevo modelo de formación propuesto por el Card. Carlos Aguiar”.


“El modelo de formación en parroquias busca, entro otros fines, que los seminaristas desarrollen actitudes misioneras, de servicio, que destaquen en las comunidades parroquiales por ser sencillos…”.
P. Federico Altbach