“El Santuario es una casa de misericordia por excelencia”, afirma Obispo de Fátima

Gaudiumpress

En entrevista al semanario “Voz de Fátima”, Mons. António Marto, Obispo de Leiria-Fátima, Portugal, hizo un balance de las conmemoraciones del centenario de las apariciones de Nuestra Señora a los tres pastorcitos, concluidas el pasado 13 de octubre.

El prelado recordó las palabras del Papa Benedicto XVI, quien dijo que “Fátima es la más profética de las Apariciones modernas”. En seguida, resaltó que “tiene esta vocación histórico-universal, acompañando la historia de cada generación”, lo que “exige una actualización constante de los lenguajes por los cuales es comunicada, para ser transmitida a las nuevas generaciones”.

“Primero, en una visión global y armónica en todos sus aspectos y dimensiones; en segundo lugar, en la profundización de la dimensión mística de vivencia de la fe, como los Pastorcitos, que nos enseñan hoy a vivir la fe de forma amorosa, transformadora de la vida; en tercer lugar, en la dimensión profética abriéndose a los problemas de hoy, sobre todo, cuando el Papa Francisco habla de la tercera guerra en episodios y de los grandes problemas de la humanidad”.

Mons. António Marto quedó impresionado con el gran impacto de este Centenario ya sea en términos nacionales ya sea en términos internacionales. Ese impacto fue materializado por la gran adhesión al paso de la Imagen Peregrina por las diócesis portuguesas y también por otros países, así como el flujo de peregrinaciones al Santuario, inclusive internacionales.

Esas manifestaciones de Fe en el mensaje de Fátima consiguieron “crear un celo y un entusiasmo que llevó a Portugal a descubrirse un pueblo de Fe, bajo el manto de Nuestra Señora”.

El Obispo de Leiria-Fátima resaltó que “todas las Diócesis integraron en sus planes pastorales el Mensaje de Fátima” y muchas peregrinaron al Santuario, “lo que ya no ocurría hace mucho tiempo”. Lo que, para él “son señales de que el Santuario será un centro de espiritualidad para el país. Portugal no se comprende sin Fátima ni Fátima sin el país, por eso, juzgo que el Santuario continuará siendo un lugar de referencia para la Iglesia portuguesa”.

La innúmera presencia de extranjeros también fue recordada. Vinieron peregrinos en una cantidad mucho mayor que lo normal, especialmente de Asia y de Oriente Medio, acentuando así esa internacionalidad del mensaje mariano.

Según Mons. António Marto, “como el mundo está lleno de heridos y de heridas, nosotros debemos funcionar como un hospital de campaña que auxilia a quien está herido. El Santuario es, por eso, una casa de misericordia por excelencia”.

Concluyendo su mensaje, el prelado subrayó la necesidad de “ser capaces de llenar un vacío que es notorio en las personas”. Además, “el Santuario debe ser un oasis de espiritualidad. Ha sido, pero ahora es preciso que sea más para que las personas refresquen su Fe, llenen su propio corazón, que vivan en este silencio una nueva espiritualidad. Finalmente, es preciso no olvidar que se trata de un Santuario Mariano y aquí Nuestra Señora extiende su manto materno, da su regazo concediendo su amor”.

 

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