El Salvador celebra un siglo del natalicio del beato Óscar Romero

DLF Redacción
El Salvador inició desde la semana pasada los festejos por el centenario del natalicio del beato Óscar Arnulfo Romero, que la Iglesia celebrará este 15 de agosto, y lo ha hecho con una histórica peregrinación encabezada por el recién nombrado cardenal Gregorio Rosa Chávez, quien explica a Desde la fe el significado de esta iniciativa y lo que representa para él estar al frente de la organización de este importante aniversario.
La peregrinación se llevó a cabo los días 11, 12 y 13 de agosto bajo el título “Caminando hacia la Cuna del Profeta”, y partió de la ciudad de San Salvador –tras una Misa en la Catedral– al el pueblo natal de monseñor Romero, Ciudad Barrios, donde se celebró otra Eucaristía. El contingente fue presidido desde luego por el cardenal salvadoreño, una cruz, una imagen de la Virgen María y otra de monseñor Romero.
Para el cardenal Rosa Chávez, esta peregrinación fue “una experiencia única e inédita, que sin duda marcará un antes y un después en la historia de El Salvador, pues se percibió como un signo de esperanza por lograr la paz en el país”.
Aseguró que en El Salvador nunca se había hecho una cosa así: “Monseñor Romero fue un gran profeta que nos visitó, y ahora el pueblo por el que dio la vida le regala esta peregrinación”.

Una figura internacional
A la pregunta de por qué monseñor Romero se ha convertido en una figura internacional, el cardenal Rosa Chávez consideró que en parte se debe a su nombramiento como cardenal, pues su presencia ha hecho que la voz de quien fuera Arzobispo de San Salvador tome más fuerza: “pero si bien el tema de Romero ha tomado una dimensión global, aún falta que se le conozca en El Salvador, pues mucha gente sigue teniendo una imagen muy distorsionada de él”.
Recordó que en octubre del 2015, cuando visitaron al Papa Francisco para agradecerle la beatificación de monseñor Romero, el Santo Padre les dijo que a monseñor Romero se le había matado dos veces: con las balas, pero también con la lengua, al difamarlo y calumniarlo.
“El Santo Padre –recordó el Cardenal– fue testigo de cómo se le calumnió a monseñor Romero desde el gobierno y cómo la gente se quedó con la idea de que él era el culpable de toda la violencia que se vivía en aquel entonces. Pero las cosas han ido cambiando dramáticamente, y hay gente que ahora busca acercarse a su figura con profundo arrepentimiento. A veces me abrazan para felicitarme, y aprovechan para pedirme perdón, pues confiesan que odiaron a Romero y se alegraron cuando lo mataron”.
Continua el Cardenal: “hoy, toda persona que se acerca a su figura se da cuenta que es un maestro, que su palabra está llena de Dios y de sabiduría. Y es que Romero fue un hombre que supo comunicar al pueblo la esperanza; un hombre coherente que dio la vida por su pueblo”.
Para el cardenal Rosa Chávez, hoy más que nunca los pastores deben voltear hacia la figura de monseñor Romero e imitar sus virtudes, sobre todo la de ser dóciles al Espíritu Santo, su sencillez y su amor al pueblo.
Finalmente, dijo que celebrar el aniversario 100 del natalicio de monseñor Romero le genera una emoción muy profunda, pues lo conoció siendo adolescente: “fue mi amigo, mi maestro, mi padre”.
Cabe recordar que el cardenal Rosa Chávez ha sido uno de los principales promotores de la canonización del Arzobispo de San Salvador, quien fuera asesinado el 24 de mayo del 1980 mientras celebraba la Eucaristía. Tras su muerte, gracias a Ros Chávez la memoria de monseñor Romero se mantuvo siempre en alto, cuando muchos lo calumniaban y hablaban mal de él.

Ad