El Nacimiento de la Catedral

Este nacimiento, que podrá ser visitado hasta el 6 de enero, fue elaborado con el toque de nuestra cultura, y su proceso de elaboración tardó un año.

Carlos Villa Roiz

El pasado 24 de diciembre la imagen del Niño Dios fue colocada en el Nacimiento de la Catedral Metropolitana de México, en un acto lleno de amor, respeto y cariño llevado a cabo tras la Misa de Noche Buena que presidió el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Administrador Apostólico de la Arquidiócesis Primada

Este Nacimiento fue elaborado en el año 2015 por prestigiados artesanos de Metepec, Estado de México; las figuras fueron hechas en tamaño natural con barro cocido, y pintadas con colores vivos, que dan a la composición la identidad de nuestro pueblo. Fue adquirido entonces por el Venerable Cabildo de la Catedral Metropolitana.

Los fabricantes son una familia de seis artesanos que abarca tres generaciones, encabezada por el señor José Alfonso Soteno Fernández, quien elaboró 13 figuras que representan a la Sagrada Familia en el pesebre, donde nació el Niño Dios en Belem.

El equipo de artesanos tardó un año en dar forma a estas figuras, cuyo proceso de elaboración se completa en el horno. Cada una está realizada en un solo bloque, lo que aumenta su valor artístico; las formas, la pintura y los adornos fueron pensados bajo el sello propio de nuestra cultura, y trabajados con todo el prestigio y sensibilidad artística de los artesanos de Metepec.

Este Nacimiento, con rasgos completamente mexicanos, es visitado cada año por miles de fieles, así como turistas nacionales y extranjeros que acuden al templo; incluye imágenes de la Virgen María, San José, el Niño Jesús, los tres Reyes Magos y algunos animales propios del pesebre.

La familia Soteno ya había elaborado un Árbol de la Vida de un metro de altura, que incluía a la Virgen de Guadalupe. Fue obsequiado a San Juan Pablo II en una de sus visitas a México.

El Nacimiento de Catedral estará expuesto hasta el 6 de enero para quien guste visitarlo.

 

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