El Movimiento Familiar Cristiano “conecta” a las familias mexicanas

  • A través del libro-manual Padres e hijos, construyendo el hogar, busca aportar al buen entendimiento y al desarrollo integral de las familias.

 

Vida Nueva Digital

En la actualidad son muchos los factores que obstaculizan la buena comunicación entre los miembros de una familia; algunos medios tecnológicos, por ejemplo, se han convertido en grandes distractores para lograr relaciones interpersonales adecuadas en los hogares, de tal forma que en lugar de conectar, parecen desvincular a sus integrantes.

En entrevista, Blanca Sastré y Jesús Manuel Ramos, coordinadores en México del Movimiento Familiar Cristiano (MFC), explican que ante este problema cada vez más grande, desde hace tiempo el movimiento viene buscando la forma de dotar a los padres de herramientas que les ayuden a “conectarse” con sus hijos, a fin de conseguir un mejor entendimiento y favorecer el desarrollo integral de la familia.

Este esfuerzo ha dado como resultado, entre otras cosas, el libro-manual Padres e hijos, construyendo el hogar, editado por PPC México, y cuyas autoras son las psicólogas Norma Graham y Martha Muñoz. Se trata de un material de formación dirigido a los padres de familia, que ha comenzado a distribuirse gradualmente en 80 diócesis del país.

 

Los padres deben crecer

Jesús Manuel Ramos explica que el manual salió a la luz hace algunos años, pero la más reciente edición ofrece nuevas herramientas de mucha utilidad para los padres de familia que desean o necesitan urgentemente establecer un diálogo fructífero con sus hijos: “Si bien el MFC promueve los valores humanos y cristianos en la familia, el libro Padres e hijos, construyendo el hogar, ofrece herramientas más desde el punto de vista psicológico que espiritual”, añade.

Blanca Sastré, por su parte, detalla que son siete los temas que se abordan en el manual: “Entendimiento del comportamiento del hijo”, “Factores que generan influencia en el comportamiento de los hijos”, “Cómo construir sentimientos de autovalía en nuestros hijos”, “Cómo escuchar a nuestros hijos”, “Solución de conflictos”, “Desarrollo de la personalidad y un método de disciplina basado en responsabilidades” y  “Crecimiento personal de los padre”.

El material está pensado para ser estudiado en grupos de padres de familia; y cada tema ofrece ejercicios específicos para lograr un mejor diálogo entre padres e hijos.

El valor de la experiencia

Aseguran los coordinadores del MFC que al ser estudiado en grupo, los participantes pueden compartir experiencias y realizar las dinámicas que el libro propone, mismas que son de gran importancia de acuerdo con la metodología. Jesús Manuel Ramos considera que lo que le da valor a este material respecto a otros, es precisamente esta parte vivencial.

Abunda: “La experiencia que se adquiere tras la convivencia y el diálogo con otros padres, y en particular al realizar las dinámicas, favorece un aprendizaje muy objetivo; es decir, cuando vivimos las cosas, cuando vivimos los temas, cuando los experimentamos, es mucho más fácil aplicar lo que aprendemos; no basta leerlo y quedarse sólo con la teoría, la idea de este material es ir inmediatamente a la práctica”.

Una herramienta pastoral

El libro-manual está dirigido a quienes participan de la Pastoral Familiar en general, pero también es muy útil para quienes se dedican a la Pastoral Catequética, como ha quedado demostrado en las diócesis que ya lo emplean. “A los catequistas, por ejemplo, el libro les ayuda a entender a sus niños, pues éstos también necesitan ser escuchados, entendidos, incluso, requieren que se les ayude a solucionar conflictos”, afirma Ramos.

“También puede ser estudiado, por ejemplo, por los padres de familia que esperan a que sus hijos salgan del catecismo. A veces ahí están las señoras o los señores leyendo, platicando, viendo su celular; creo que los padres de familia pueden aprovechar mucho mejor este tiempo conociendo las herramientas que les ayuden a mejorar la relación con sus hijos”, asegura por su parte Blanca Sastré.

Por ello, el MFC considera que las parroquias pueden ser un distribuidor muy importante del manual: “de hecho, este libro ya lo usan algunos sacerdotes en varias diócesis para formar a los papás de los niños que van a hacer su Primera Comunión”.

“De igual forma –concluyó Jesús Manuel Ramos– ya se estudia en algunos colegios que se preocupan por fortalecer la relación entre padres e hijos, y en algunas empresas o instituciones que buscan dotar a sus empleados de herramientas que les permitan un mejor ambiente en su hogar, lo cual se traduce finalmente en una mayor productividad del empleado”.

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