El Card. Aguiar visita el Hospital Infantil “Federico Gómez” y exhorta a la donación de órganos

  • El Arzobispo de México aseguró que a quienes tienen un problema a una edad temprana, particularmente físico, Dios los hace más fuertes en su espíritu porque se asemejan más a Jesús.

Vladimir Alcántara

A unas semanas de cumplirse 75 años de su fundación, el Hospital Infantil “Federico Gómez” recibió la visita del Arzobispo Primado de México, Card. Carlos Aguiar Retes, quien sostuvo una reunión con el Director General, Dr. José Alberto García Aranda, con la finalidad de conocer el trabajo que se desarrolla en dicho nosocomio, previo a recorrer las instalaciones y saludar al personal médico y administrativo, así como a las voluntarias, pacientes y familiares de los pequeños.

Durante la reunión –en la que también estuvo presente Carmen Narro Lobo, Presidenta del Comité Coordinador del Voluntariado Nacional de Institutos y Hospitales Sectorizados a la Secretaría de Salud–, el Dr. José Alberto García Aranda, tras platicarle al Card. Aguiar algunos detalles de la visita del Papa Francisco a las instalaciones en febrero de 2016 –y algunos casos providenciales que se dieron tras dicho acontecimiento–, le hizo una breve semblanza histórica del hospital, desde su fundación, en 1943, durante el periodo presidencial de Manuel Ávila Camacho, hasta la actualidad. Posteriormente, le habló sobre el estado actual que guarda la institución, y le explicó por qué es una de las de mayor prestigio en América Latina.

Fundado sobre una ley que obliga a la institución a atender a los niños más desprotegidos en el país, el Hospital Infantil “Federico Gómez” –explicó su Director General– tiene 229 camas, 158 consultorios y casi 3 mil trabajadores, entre los que hay 225 médicos y 790 enfermeras.

Refirió que anualmente se atiende en este hospital a más de 200 mil niños: “en las salas de hospitalización hay más de 7 mil también al año, 50 por ciento de los cuales son intervenidos con cirugías bastante complicadas; anualmente también se registran 3 mil urgencias y se hacen más de un millón de estudios de laboratorio, además de que se practican 25 mil quimioterapias, y 4 mil pacientes de cáncer están viniendo constantemente”.

Asimismo, el Dr. José Alberto García externó que el primer trasplante de riñón que se hizo en América Latina se llevó a cabo en ese hospital, así como el primer trasplante de corazón en México, en 1983, y el primer trasplante de apoyo ventricular de un corazón externo mecánico, el año pasado.

El Dr. José Alberto García destacó que el programa de trasplante hepático del hospital es el más atractivo y exitoso de todo el país. “Las cifras de efectividad en materia de estos trasplantes son iguales o mejores que las que tienen hospitales de Estados Unidos. Y todas estas cirugías de punta se logran con apoyos del Gobierno Federal y algunos externos”. Por otra parte –dijo–, ahora contamos con Casa Angélica, un espacio impulsado por la Primera Dama de México para que tengan dónde pasar la noche aquellas personas que se trasladan a la Ciudad de México para que su pequeño sea atendido en el hospital.

Habló también acerca de la escuela para niños internados, con la finalidad de que no pierdan clases. “Aquí vienen profesoras de la Secretaría de Educación Pública, les validan las materias, y les extienden una constancia con validez oficial. “Los niños cuentan con materiales como pizarrones interactivos, tabletas y pantallas. Tenemos 19 años con este programa. Ahora ya hay 197 aulas distribuidas en diversos hospitales”.

Por otra parte, externó que el patronato paga becas a los médicos mexicanos para que se vayan a estudiar a las mejores partes del mundo: Estados Unidos, Canadá, Francia, España, Alemania, Japón y otros países. “Y estos médicos regresan a darle a nuestros niños la mejor medicina del mundo, y sin ningún costo. Tenemos alrededor de 45 médicos preparados bajo este sistema en los últimos años, y nos mantienen en la punta de la actividad médica del mundo. En investigación tenemos mucha productividad. Contamos, asimismo, con un programa de televisión vía internet, que se lleva a cabo todos los miércoles, mediante sesiones en las que se analizan casos especiales de enfermedad, y por lo cual nos escriben de muchos países”.

Una fortaleza que les viene de Dios

Luego de que el Card. Carlos Aguiar Retes reconociera y diera un sentido agradecimiento al personal del hospital por la labor desarrollada a favor de tantos niños enfermos que carecen de recursos, recibió a cinco familias y a sus pequeños, a quienes les dirigió un mensaje de aliento: “Ustedes son creatura especiales de Dios. A quienes tienen un problema a estas edades tan tempranas, particularmente físico, Dios les da una fortaleza mayor que a los que no la tuvimos. Los hace más fuertes en su espíritu porque se asemejan más a Jesús. Siempre pídanle a Él que esté con ustedes. Él los ama mucho. La compañía de sus padres, de su abuelita, de su tío, demuestra el cariño del Señor por ustedes”.

Al término de esta reunión, y tras recorrer diversos pasillos del Hospital Infantil “Federico Gómez”, saludando al personal y a los pequeños pacientes, el Arzobispo de México se trasladó al Centro de Acompañamiento y Recuperación de Desarrollo Integral A.C. –de los Agustinos Recoletos–, donde ofreció una rueda de prensa en la que dio a conocer los pormenores de su visita al nosocomio. Al final de su reunión con periodistas, hizo un llamado a la ciudadanía a donar sus órganos.

“Estos niños se están salvando, sobre todo los de insuficiencia renal, y están esperando trasplantes de riñón. Supe de un niño que esperó durante 9 años un riñón, pues tenía una enfermedad rara y no encontraban un trasplante. Cuando vino el Papa Francisco lo saludó y le dio la bendición; a los 15 días recibió riñón. Si alguien lo quiere considerar milagro, es un milagro; si alguien lo quiere considerar un hecho, es un hecho. Pero eso sucedió gracias a la donación, que es fundamental para salvar vidas. Es bueno dejar nuestra voluntad por escrito, por si nos pasa un accidente o por si tengo una muerte imprevista. Nuestros órganos pueden servir, pero en México no existe esta cultura. Hago un llamado a la generosidad para que, si sus órganos pueden ser útiles, se pueda disponer de ellos”, finalizó.