El Año Nuevo nos da una nueva oportunidad de vida

Silvia del Valle

Con el 2017 se va un ciclo de nuestra vida, y con el 2018 llega una nueva oportunidad de vivir y corregir los errores cometidos.

Si lo hacemos de manera personal, está muy bien, pero si lo hacemos en familia, estará mucho mejor.

Para ello, lo primero que debemos hacer es acostumbrar a nuestros hijos a hacer un balance general de lo que vivimos en el año que concluye, y a partir de esto, elaborar un plan para el año que comienza.

Aquí te dejo mis 5Tips para hacer un plan de vida para este 2018.

 

PRIMERO. Toma un tiempo para reflexionar.

El ritmo de vida cotidiana no nos permite espacios para pensar. Por ello, es necesario que seamos nosotros quienes busquemos este tiempo y le dediquemos toda nuestra atención para lograr una buena reflexión.

Si es necesario, busca un lugar aislado que te permita pensar; pon música clásica o sacra para favorecer el ambiente de oración, y haz una plegaria para ponerte en manos de Dios. Es necesario también tener la mente abierta y el corazón dispuesto a discernir los acontecimientos del año, y verlos con ánimo crítico.

 

SEGUNDO. Ayúdate de un cuaderno.

Es importante tener claras estas cosas, por lo que recomiendo buscar un cuaderno especial para este ejercicio. En él podemos anotar nuestras reflexiones e ir apuntando los eventos más importantes del año. Podemos hacerlo mes por mes para ser más específicos. Así podremos después reflexionar sobre cada uno de ellos.

El cuaderno lo podemos usar durante todo el año para darle seguimiento a las cosas, a fin de que no se queden en simples propósitos, como muchas veces nos suele ocurrir al iniciar un año nuevo.

 

TERCERO. Escribe lo bueno y lo malo.

En cada acontecimiento de nuestras vidas siempre hay cosas buenas y cosas malas. Es necesario que las anotemos.

De lo bueno debemos alegrarnos, y de lo malo aprender. Si lo ponemos por escrito es más fácil darnos cuenta de lo que hay que mejorar y de lo que es una oportunidad de crecimiento personal o familiar.

 

CUARTO. Escribe lo que vas a cambiar y lo que piensas realizar.

Después de este análisis, en necesario convertirlo en acciones concretas que nos ayuden a crecer como personas y como familia. Si no logramos concretar en acciones, de nada ha servido el ejercicio. Las acciones son la mejor prueba de que estamos dispuestos a mejorar y abiertos al cambio. Busquemos que sean acciones concretas, reales y sobre todo, que estén dentro de nuestras posibilidades. Es terrible hacer propósitos inalcanzables que sólo nos traerán frustración y dolor en el alma.

 

QUINTO. Explícales a tus hijos cómo hacer su propio plan de vida 2018.

Con nuestros hijos pasa lo mismo, debemos ayudarles a que hagan este análisis para que lo vivan desde pequeños. Con ellos siempre es mejor y más fácil porque son más nobles, y siempre están dispuestos a aprender y a mejorar.

Ojalá que nos demos la oportunidad de llevar a cabo este proceso, así como de revisarlo a lo largo del año. ¡Feliz 2018. Dios les bendiga y mamita María les cubra con su manto!

 

@SilviaMdelValle

@smflorycanto