Derechos del Concebido cumple 10 años

Carlos Villa Roiz

El Movimiento laical Derechos del Concebido cumplió10 años de existencia, razón por la cual, el cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, felicitó a sus integrantes durante la Misa de 12:00 horas, en la Catedral Metropolitana, a donde asistieron decenas de sus personas, algunos de ellos, provenientes de varios estados de la República Mexicana.

Posteriormente, se reunió con ellos en el Altar d los Reyes de la Catedral de México, donde se tomaron fotografías, y los exhortó a seguir adelante en su lucha a favor de la vida de los no nacidos, y les dio algunas orientaciones pastorales.

Monseñor Pedro Agustín Rivera, iniciador de este movimiento, entrevistado por Desde la Fe, dijo que “laicos, sacerdotes y religiosos, enfrentan nuevos retos ante una nueva forma de vida que ahora impera en la sociedad”, y habló de la santidad como “la respuesta que Dios da ante el mal que hay en el mundo”.

Aseguró que “las muestras de santidad se dan en la vida diaria y en todas partes, incluyendo en los aspectos como son la defensa de la vida humana de quienes no tienen voz, en el esfuerzo y en la unidad por alcanzar estos fines, por eso, se trabaja en los campos legislativos, éticos, antropológicos y sociales a favor de la vida y la dignidad humana”.

Agustín Rivera también hizo un reconocimiento a otras organizaciones, como Provida, que dirige Jorge Serrano Limón, y a Vifac, a los que llamó pioneros en la defensa de la vida del concebido: “son los pioneros, los que abrieron camino, pero Derechos del Concebido desde hace 10 años viene aportando la consolidación en la lucha por los derechos humanos de los concebidos, que son los derechos que cualquier persona tiene por el solo hecho de existir”.

También habló de la importancia de las prédicas y los discursos de San Juan Pablo II a favor de la vida humana, y recordó algunas palabras del Papa Emérito Benedicto XVI, quien numerosas veces destacó algunas de las consecuencias del relativismo, entre las que se puede mencionar la proliferación de la llamada cultura de la muerte.

Ad