Cientos de monaguillos se reunieron en el Seminario Menor

  • El Card. Aguiar les recordó que ser monaguillos es una bendición porque están cerca de ese prodigio en el cual el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor.

 

Carlos Villa Roiz

Unos mil 300 monaguillos y 600 padres de familia provenientes de las ocho vicarías de la Arquidiócesis de México y de diócesis vecinas como Tlalnepantla, Nezahualcóyotl y Chalco, se dieron cita el pasado sábado en el Seminario Menor  (Casa Huipulco), donde tuvieron oportunidad de convivir en medio de actividades recreativas y religiosas, siempre en torno a la promoción vocacional, por lo que había representantes tanto del clero diocesano como de algunas congregaciones religiosas.

El cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, les dirigió un mensaje video grabado en el que les dijo: “Me alegra mucho saludar a todos ustedes que han sido convocados por el Seminario Menor para compartir sus experiencias a todos los monaguillos de la Arquidiócesis de México. Quiero hacerles conscientes de que este servicio que prestan a la Iglesia sirviendo al altar es un servicio muy bueno para los fieles, pero más grande y más benéfico para ustedes porque están cerca de ese prodigio en el cual el pan y el vino se convierten en el Cuerpo y la Sangre del Señor. Cuando uno es pequeño no se da uno cuenta de toda esta realidad y del misterio que encierra la Eucaristía, pero al tiempo, el Señor va tocando sus corazones. Fui monaguillo tres años en mi parroquia y lo viví con mucha alegría, compartiendo con otros compañeros y no solamente trabamos amistad, sino también en cada uno de nosotros nació el amor a Jesús. Que el Señor  los bendiga y lo sepan encontrar a través de su ministerio de servir en el altar. Salúdenme mucho a sus párrocos ahora que regresen y cuéntenles lo que aquí han vivido y compártanlo también con sus familias.”

Por su parte, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, Mons. Andrés Vargas, de la VIII Vicaría, durante la homilía de la Santa Misa, alentó a los monaguillos a seguir fieles a Cristo y les dijo: “vamos a llevarnos en el corazón la respuesta que san Pedro dio a Jesús como lo cuenta el Evangelio de hoy: Señor, a quien iremos, tú tienes palabras de vida eterna.”

El Vicerrector del Seminario Conciliar, el P. Eduardo Lozano, entrevistado, señaló que “la presencia de los monaguillos en nuestras comunidades es una presencia familiar, es una presencia de la Iglesia también en las familias y por supuesto, de las familias en la propia Iglesia; los monaguillos son ciudadanos formados en valores, en disciplina en colaboración.”

El padre Rubén Alanís Baltazar, promotor vocacional del Seminario y organizador del evento, dijo: “para nosotros los monaguillos son auténticos semilleros; son las futuras generaciones de sacerdotes y religiosos, y prueba de ello es que muchos párrocos en su infancia fueron monaguillos.”