Cielo y Tierra: Cuatro errores al leer la Biblia

Alejandra María Sosa Elízaga

Dicen que los católicos no leemos la Biblia, lo cual es a la vez falso y cierto.

Es falso porque en Misa, Lecturas y oraciones están tomadas de la Biblia, por lo que quien asiste a Misa cada domingo, ha leído en tres años, textos de toda la Biblia (en menos tiempo si asiste diario). Pero es cierto porque muchos católicos no acostumbran leer la Biblia en casa.

Empieza septiembre, mes de la Biblia, y en aviseros parroquiales, en impresos y sitios católicos de internet, abundan invitaciones para leer la Biblia. Y mucha gente dice: ‘bueno, está bien’, se sienta, la abre, respira hondo e intenta leerla, pero no llega ni a la mitad del primer libro y se topa con unas historias raras que no sabe interpretar, y ya no sigue. ¿Te ha sucedido? Si es así, sigue leyendo, y si no, también sigue leyendo, pues a continuación se mencionan cuatro errores que suelen cometer quienes empiezan a leer la Biblia. Si los evitas, lograrás perseverar en su lectura y disfrutarla.

Error 1: Leerla de corrido, de principio a fin.

La Biblia no es un solo libro que se empieza a leer por el principio. Es un conjunto de setenta y tres libros, organizados en dos partes: Antiguo y Nuevo Testamento. La primera parte narra que Dios creó el mundo, se dio a conocer al ser humano, estableció con éste una Alianza de amor y le prometió enviar un Salvador. La segunda parte habla de Jesús, el Salvador y de los inicios de la Iglesia. Empieza por allí, con alguno de los Evangelios. Comienza por conocer a Jesús y establecer una relación personal con Él.

Error 2:  Interpretarla por tu cuenta.

Dice san Pedro que la Sagrada Escritura no es para interpretación privada (ver 2Pe 1, 20), lo que significa que no has de leerla sólo preguntándote cómo la interpretas tú. La Biblia puede tener muchas interpretaciones distintas, incluso contradictorias, por lo que hay que recurrir a la autoridad de la Iglesia. Fue una de las razones por las que Jesús la fundó y prometió que el Espíritu Santo la guiaría a la verdad. Conviene que leas la Biblia con ayuda de un buen comentario católico, que te la explique y te dé la interpretación correcta. (Por ejemplo hay cursos gratuitos sobre los Evangelios de san Marcos y de san Mateo, con claras explicaciones y reflexiones, en la sección de ‘Cursos’ de www.ediciones72.com)

Error 3: Olvidar que es Palabra de Dios

San Pablo dice que hay que acoger la Sagrada Escritura “no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como Palabra de Dios” (1Tes 2,13). Fue escrita por diversos autores a lo largo de diez siglos, y tiene, notablemente, una perfecta coherencia, porque todos fueron inspirados por el Espíritu Santo, y nos habla con verdad y sin error, de la relación de Dios con nosotros. Por ello, no la consideres un libro cualquiera. Cuando leas un texto bíblico, primero pide al Espíritu Santo que te ilumine; consulta cómo entender lo leído en su contexto; repásalo; reflexiónalo; deja que te hable; dialoga con Dios al respecto y pídele que te ayude a vivir lo que te pide. Ten presente que no hay que leer la Biblia sólo por curiosidad, o para aumentar tu cultura, sino para dejar que Dios te hable al corazón y vaya encaminándote hacia tu salvación.

Error 4: Dejarlo para después.

El peor error con relación a leer la Biblia, es ¡no hacerlo! Posponer y posponer el momento, pensando que no hay suficiente tiempo. No necesitas mucho, puedes leer unas líneas cada día. Basta de pretextos y de demoras. ¿Qué tal si comienzas ahora?


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