Celebra el Card. Aguiar a san José, y le hace una petición muy especial

  • La VI Vicaría le dio una calurosa bienvenida al nuevo Arzobispo Primado, quien presidió la solemne Misa con motivo de la fiesta patronal de esa zona pastoral.

 

Roberto Alcántara

En enero del 2015, el Papa Francisco hizo público que en su habitación tiene una imagen de san José dormido, bajo la cual, pone –escritos en papeles– los problemas y las dificultades con las que se encuentra. Este 19 de marzo, el propio arzobispo Primado, Card. Carlos Aguiar Retes, ha hecho lo propio al encomendar, al castísimo esposo de la Virgen María, su ministerio episcopal al frente de la Arquidiócesis más grande del mundo.

Lo anterior tuvo lugar este lunes en la Parroquia de la Esperanza de María en la Resurrección del Señor, al sur de la capital, luego de que el obispo auxiliar, Mons. Crispín Ojeda, recordara la anécdota que sobre la figura de san José dormido contó el Santo Padre aquella vez a miles de familias en el marco de su visita a Filipinas, y que en esta ocasión el arzobispo Aguiar tomó al vuelo al señalar: “Yo también, al igual que el Papa Francisco, me encomiendo a san José, y le dejo este recado aquí en esta Vicaría que lo tiene como patrono: que me acompañe, con Jesús y María, en esta misión de conducir al pueblo de Dios de esta gran Arquidiócesis de México”.

Al presidir la solemne Misa con motivo de su primera visita de reconocimiento a esta zona pastoral, el Card. Carlos Aguiar Retes hizo también una petición a las miles de personas que abarrotaron la sede litúrgica de la VI Vicaría: “Como dice el Papa Francisco: ‘no dejen de pedir por mí, porque esta responsabilidad que he recibido desborda las fuerzas naturales, pero con las sobrenaturales podremos salir adelante”.

Al inicio de la celebración, el obispo Crispín Ojeda le dio la bienvenida: “La Iglesia doméstica que vive en esta VI Vicaría en la Arquidiócesis Primada de México: laicos, vida consagrada, presbíteros y diáconos, lo reciben con gran alegría como su nuevo obispo, padre y pastor, y como sucesor de los apóstoles”.

Tras señalar que es natural que, con la llegada de un nuevo pastor la Iglesia diocesana experimente cambios, los cuales habrán de ser esenciales y radicales en el sentido evangélico, monseñor Ojeda añadió: “Cuente siempre con la cercanía y la oración de su Iglesia particular en los tramos dolorosos de su gobierno pastoral entre nosotros”.

Por su parte, el cardenal Aguiar destacó de san José su discreción y cuidado en la cotidianidad: “Si nos fijamos en la escena del Evangelio, la figura de san José es discreta, es aquel que está presente apoyando a María y buscando al Hijo; la presencia de san José es entonces el cuidado en la cotidianidad de nuestra vida”.

Explicó que para cualquier persona es fácil hacer un proyecto que le ilusiona, poner todos sus esfuerzos en algo que se quiere concretar, pero le es difícil ser constante y fiel en la cotidianidad, en el ritmo ordinario de la vida. “Pidámosle al Señor que en la cotidianidad de la vida social y particularmente en la vida de la Iglesia, podamos responderle a Dios en el llamado que nos ha hecho en concreto a cada uno de nosotros”, concluyó.