Card. Rivera: “Que las aves de mal agüero no nos arranquen la esperanza”

  • Obispos auxiliares, presbíteros, religiosos, religiosas y representantes de movimientos laicales se dieron cita en el primer día de actividades de la Reunión Diocesana Anual, con miras a consolidar una Iglesia diocesana renovada.

Vladimir Alcántara

Este martes 21 de noviembre, el Arzobispo Primado de México, Card. Norberto Rivera Carrera, acudió a las instalaciones del Seminario Conciliar, casa Huipulco, para inaugurar la Reunión Diocesana Anual–misma que concluirá el jueves 23–, acto al que que asistieron los Obispos Auxiliares de las ocho Vicarías Episcopales, así como presbíteros, religiosos, religiosas y representantes de movimientos laicales, con el fin de conocer y valorar el proceso pastoral post-sinodal en su conjunto, e iluminar el desarrollo de esta nueva etapa de la Misión Permanente, con miras a la consolidación de una Iglesia diocesana renovada y con nuevos bríos misioneros.

La reunión fue formalmente inaugurada con una celebración de la Palabra presidida por el Card. Rivera Carrera, en la que dirigió un mensaje a la comunidad relacionado con el pasaje bíblico de la Samaritana, del Evangelio de san Juan. Señaló que el agua que Jesús ofrece a la Samaritana nada tiene que ver con el agua de las cisternas agrietadas, sino que se trata del agua viva que da vida eterna, que brota del costado de Cristo, que es Cristo mismo que se ofrece a todos, superando las ideologías religiosas, y convirtiendo a cada persona en un manantial que brota continuamente dando vida y fecundidad.

En este sentido, llamó a los asistentes a experimentar esa promesa de Jesús frente al desencanto, la desesperación y la angustia por las crisis económicas, por el miedo de contaminarnos por las crisis más severas de países hermanos, por la impotencia que sentimos ante la corrupción, el crimen y la violencia. “Y lo que es peor, ante esas realidades que de por sí son preocupantes, aparecen los profetas de las desgracias y las “aves de mal agüero”, que quieren arrancarnos el valor fundamental de la esperanza; pero afortunadamente hay una manera de leer esta realidad con otros ojos: estamos viviendo un momento privilegiado, porque hemos perdido la seguridad que habíamos puesto en las ideologías, y estamos viviendo momentos que pueden ser puntos de arranque para organizarnos en torno a la dignidad del ser humano, en torno a valores que nos dignifiquen y nos hagan crecer”.

El tema a tratar en este primer día de actividades de la Reunión Diocesana fue el de las etapas del proceso pastoral post-sinodal, cuyo fin fue el de identificar aquellos elementos que están interviniendo en la actual puesta en marcha del proyecto misionero arquidiocesano, tanto en las vicarías como en los decanatos, parroquias y comisiones diocesanas.

 

Ad