Boletín Informativo: Visita del Card. Carlos Aguiar al Hospital Juárez de México

 

Ciudad de México, a 7 de junio de 2018

 

El cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, realizó este día una visita al Hospital Juárez de México, ubicado en la Avenida Politécnico Nacional de la capital del país, donde fue recibido por el Dr. Martín Antonio Manrique, Director General del nosocomio, quien le explicó el caminar histórico de esta institución con 170 años de vida. Posteriormente, el Arzobispo de México convivió con algunos pacientes y sus familiares, quienes le compartieron sus experiencias.

El cardenal Carlos Aguiar Retes se sensibilizó ante el dolor que experimentan tanto los enfermos como sus familiares, asegurándoles que Dios está con ellos, de manera especial en los momentos más difíciles.

Durante su reunión con autoridades y personal médico del hospital, el Card. Aguiar Retes dijo sentirse contento al ver a personas en situación crítica que son bien atendidas, como sucede en esta institución; “visitar las cárceles y hospitales es fundamental, la gente que lo necesita”. Asimismo, felicitó a todo el personal por los criterios de trabajo que utilizan: calidad médica y trato digno a los pacientes y sus familiares, lo cual llamó a mantener.

El Sr. Arzobispo destacó el valor de la vida y la importancia de salvaguardarla a cualquier precio, sin importar sexo o edad; especialmente, recomendó poner atención en los adultos mayores, con tratamientos adecuados para cada tipo de padecimiento, y mejorar los mecanismos para la atención a los más pobres.

Posteriormente, el Card. Aguiar hizo un recorrido por las distintas áreas del Hospital Juárez de México, y durante su estadía en el área de Hospitalización Pediátrica bautizó a dos bebés en riesgo de muerte. Tras esta actividad, ofreció una conferencia de prensa en la Parroquia San Judas Tadeo (Politécnico), en la que señaló que el cuidado y el respeto a la dignidad de las personas deben estar en el centro de las políticas públicas, por lo que recomendó ampliar la canasta básica de medicamentos, modernizar la infraestructura hospitalaria en una proporción adecuada a la tasa demográfica y agilizar las consultas a los pacientes.

Habló además de la importancia de la donación de órganos como una manifestación suprema de caridad, amor y solidaridad con el prójimo, principios enraizados en la Doctrina Social de la Iglesia, e hizo una cordial exhortación a los candidatos a la Presidencia de México a que den a conocer a la ciudadanía sus proyectos y programas en materia de salud pública, pues el bienestar de la población se garantiza con una digna atención a los enfermos y con adecuados programas de medicina preventiva. “Esta es la segunda visita que he hecho a un hospital público como Arzobispo de México, y me llevo la grata impresión de que son centros que tienen sus puertas abiertas especialmente para la gente de más bajos recursos”.

Asimismo, habló del deber ciudadano de ejercer el voto en los comicios del 1 de julio. En este sentido, señaló: “La jornada electoral es nuestra, porque yo también votaré. Habitualmente, el 40 por ciento del electorado en lista no acude a votar; no lo hizo en el 2006 ni en el 2012; es decir, de cada 10 personas cuatro no van a votar. Es fundamental generar conciencia para que la gente acuda a las urnas; como Iglesia, lo hemos hecho y lo seguiremos haciendo”.

Por otra parte, habló de la importancia de convertir en diócesis tres de las ocho vicarías episcopales de la Arquidiócesis de México: la I, la VII y la VIII. Al respecto, dijo que las diócesis se constituyen para ser conducidas por un pastor, una cabeza que guíe y oriente a un rebaño, que esté cerca de él; “sin embargo, el crecimiento de la Ciudad de México ha venido en ascenso, y no es posible que una sola cabeza realice esta labor, que acompañe a las comunidades parroquiales, que conozca a sus sacerdotes, a las instituciones educativas y de Vida Consagrada, que esté cerca de las obras sociales. “¡Eso no es humano!”

Asimismo, habló del acercamiento de la Iglesia con la organización internacional SNAP, de atención a víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes. Al respecto, señaló que, como él es cabeza de una Iglesia particular, hay una cabeza de todas las Iglesias particulares, que en este caso es el Papa Francisco, quien para resolver el problema de los abusos sexuales llamó a las propias víctimas; “¿para qué darle largas a lo que tiene que llegar? No debemos tener miedo; una de las características fundamentales de la Iglesia debe ser el diálogo, y en una situación tan lamentable como es el abuso sexual por parte de ministros contra menores, hay que dar ya el primer paso. Este es el sentido del convenio que hemos establecido con SNAP-México. Comenzamos a dialogar, y ha llegado el momento de hacer un convenio. Ambas partes estamos de acuerdo en poner en práctica los protocolos de la CEM sobre la materia”.