Autoridades confirman que el sacerdote michoacano fue asesinado

  • El padre Miguel Gerardo Flores Hernández murió por disparos, confirmó la procuraduría estatal; desapareció el 18 de agosto tras celebrar Misa.

Melva Navarro
La Arquidiócesis de Morelia confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida del padre Miguel Gerardo Flores Hernández, quien fungía como vicario en la Parroquia de Santa Catarina de Alejandría en Jucutacato, Michoacán.

El cuerpo del sacerdote fue encontrado en la localidad de Nueva Italia, en el municipio de Múgica, en Michoacán, de acuerdo con un comunicado emitido por la Arquidiócesis de Morelia.

“El Sr. Arzobispo de Morelia, S.E. Mons. Carlos Garfias Merlos y sus Obispos Auxiliares, Presbiterio y toda la Arquidiócesis, nos unimos al dolor y expresamos nuestras condolencias a los Misioneros de la Sagrada Familia”, señala el comunicado. “Sigamos orando por la grave situación de violencia de nuestros pueblos”, agrega.

El padre Miguel Gerardo Flores Hernández era originario de Sombrerete, Zacatecas. Fue ordenado sacerdote en 2007 y pertenecía a la comunidad de los Misioneros de la Sagrada Familia. Además de su labor en la Parroquia de Santa Catarina en Jucutacato, también estaba al frente del Nazareth, Centro de Formación Familiar, Infantil y Juvenil.

La última vez que se le vio fue el sábado 18 de agosto, cuando terminó de celebrar Misa en la localidad de Matanguarán, en el municipio de Uruapan, de acuerdo con la información proporcionada por la Arquidiócesis de Morelia tras la desaparición del sacerdote.

La Procuraduría General de Justicia de Michoacán confirmó este domingo el hallazgo del cuerpo e informó que, de acuerdo con la necropsia, el sacerdote murió por disparos de arma de fuego.

El padre Flores Hernández es el tercer sacerdote asesinado en Michoacán en los últimos seis años.