Arzobispo de Acapulco: “Los asesinatos contra periodistas son una grave ofensa a Dios y a la humanidad”

  • Al saludar a los comunicadores con motivo de la fiesta de san Francisco de Sales, el Arzobispo de Acapulco aseguró que el crimen contra periodistas duele, no sólo por la pérdida de las vidas, sino por ver amenazados a quienes realizan esa misión.
Vida Nueva Digital
La Iglesia católica en México ha aprovechado la fiesta litúrgica de san Francisco de Sales para saludar y felicitar a los periodistas y escritores –quienes se encuentran bajo su cuidado e intercesión–, pero también para alzar la voz en contra de los crímenes contra periodistas, que de acuerdo con la organización Article 19, suman 36 durante el sexenio del presidente Enrique Peña Nieto, de los cuales nueve se cometieron en el 2017.
A través del arzobispo de Acapulco, monseñor Leopoldo González González, la Conferencia del Episcopado Mexicano consideró que los asesinatos de periodistas –al igual que el asesinato de cualquier otra persona humana– constituyen una grave ofensa a Dios, a la persona misma y a la humanidad.
Explicó: “A Dios, porque suya es toda vida humana, desde la concepción hasta su fin natural… A la persona misma, porque violenta el derecho más fundamental de toda persona humana, el derecho a la vida, y a la humanidad, porque cada persona es irrepetible. Ninguna persona es canjeable por otra. Una pérdida humana es una pérdida de la humanidad”.
Monseñor González aseguró que a todo esto se añade el grave daño que se hace a la sociedad por la gran necesidad que se tiene del aporte de los periodistas al bien común. “Por esto, el asesinato o agresión a uno de ellos por la labor que realiza, duele tanto a la sociedad. No sólo es perder a uno de nuestros hermanos, sino por ver amenazados a quienes realizan esa misión”.
Un periodismo que busque siempre la verdad
Tras recordar que la Iglesia confía a san Francisco de Sales a todas aquellas personas que tienen la profesión del periodismo o la escritura, para que les proteja y les oriente siempre hacia la difusión de la verdad y la edificación de la humanidad, el arzobispo de Acapulco hizo un llamado a que el periodismo se realice siempre con profesionalismo, buscando a toda costa la verdad.
Cabe recordar que el Papa Francisco dio a conocer este miércoles su mensaje para la 52 Jornada Mundial de las Comunicaciones, que se celebrará el próximo domingo 13 de mayo, bajo el tema: “La verdad os hará libres”, que trata sobre las falsas noticias.
Al respecto, monseñor González explicó que, en su mensaje, el Santo Padre propone una reflexión sobre las causas, la lógica y las consecuencias de la desinformación en los medios de comunicación, a fin de contribuir a la promoción de un periodismo profesional, que busque siempre la verdad”.
Y es que –aseguró– pocas profesiones tienen tanta influencia en la sociedad como el periodismo. “Para eso, (los periodistas) han de ser libres de todo interés que no sea el de comunicar con sinceridad lo que creen que es la verdad, criticando y denunciando el mal, siempre en el respeto de las personas. Y la sociedad les ha de garantizar la posibilidad de investigar la verdad y de poder transmitirla, siempre en el respeto de los derechos de las personas”.
Educar con un lenguaje de paz
Al subrayar algunos de los compromisos que se desprenden del documento de los obispos Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna, monseñor González aseguró que los medios de comunicación social tienen actualmente un papel estratégico en la sociedad para el aprendizaje de un lenguaje de paz y para la difusión de los gestos de paz.
De igual forma, hizo eco de la invitación que los obispos mexicanos lanzan en el documento a todos los jóvenes cristianos, a utilizar los nuevos lenguajes de la era digital para que en ellos nunca estén ausentes los códigos que traduzcan el anhelo de la paz; a utilizar con creatividad las redes sociales, encaminándolas a la experiencia de una fraternidad de alcance universal, desenmascarando los engaños del mal que destruye y llevando a todos los espacios virtuales la fuerza del bien. Y a no olvidar que los medios de comunicación no sustituyen las relaciones personales ni la vida comunitaria local.
“Exhorto a todos ¬–concluyó el arzobispo González– a esforzarnos por educar y educarnos para un uso crítico de los medios de comunicación social, de manera que con su valioso auxilio, nuestro pueblo se construya, fortalezca, dignifique, abriéndole siempre el horizonte de la verdad, que debe ser dicha y transmitida con bondad, para que no tenga el efecto nocivo de la crueldad”.
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