SIAME - Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México - Página de Iniciohttp://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/?z=32Anuncian congreso misionero continental en Plaza Mariana 0 0 1 270 1491 Arquidiocesis de mexico 12 3 1758 14.0

Se encuentra en México el Dr. Guzmán Carriquiry Lecour, Secretario de la Pontificia Comisión para América Latina, quien se entrevistó este domingo con el cardenal Norberto Rivera Carrera, en la Catedral Metropolitana de México.

Su visita tiene relación con el próximo congreso que tendrá lugar en la Plaza Mariana de la Basílica de Guadalupe, entre el 16 y el 19 de noviembre, y que estará destinado a profundizar en la Misión Continental de acuerdo al espíritu de Aparecida, evento al que asistirán unos 120 obispos y Padres Superiores de Congregaciones religiosas de toda América.

La Plaza Mariana es el lugar más adecuado para este tipo de eventos de carácter continental ya que al pertenecer a la Basílica de Guadalupe, -el centro religioso más importante de América-, toda acción queda al amparo de la Virgen de Guadalupe, patrona de México y Emperatriz de América, además de que la Plaza cuenta con las instalaciones adecuadas y eficaces que fueron donadas generosamente a la Iglesia, para el beneficio de los 20 millones de peregrinos que cada año acuden al santuario.

Entre los temas que se abordarán en este magno congreso está el sentido y significado que debe tener para la Iglesia universal el hecho de contar con un primer Papa surgido de América, lo que en opinión del Dr. Guzmán debe dar mayor ímpetu,  calidad y compromiso a la iglesia local.

Entrevistado, el Dr. Guzmán también habló de la mayor responsabilidad que debe tener la Iglesia en América en materia de evangelización y reevangelización, no tan solo en estas tierras, sino en otros continentes, incluyendo Europa.

El Dr. Guzmán también se refirió a la iglesia continental como una entidad misionera que debe estar en pleno movimiento frente a los numerosos problemas del mundo.

 

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10099Lunes, 20 de mayo de 2013 12:00 hrs
Presentan documental sobre el Cónclave del Papa Francisco 0 0 1 188 1040 Arquidiocesis de mexico 8 2 1226 14.0

“Renuncia y elección, los días que cambiaron a la Iglesia”, es el título de un documental de media hora de duración, que fue realizado por la Oficina de Comunicación Social del Arzobispado de México, con el apoyo de agrupaciones como Unión de Voluntades y otras instituciones.

El documental abarca desde el momento de la dimisión del ahora Papa Emérito Benedicto XVI, el 11 de febrero de 2013, hasta la misa de inicio de pontificado del Papa Francisco, el 19 de marzo, y fue realizado con imágenes y entrevistas en Roma durante este tiempo de transición tan importante para la Iglesia.

El documental fue realizado por el periodista Carlos Villa Roiz en coordinación con Yedra Producciones, y pretende preservar la memoria de lo ocurrido aquellos días, bajo una óptica cristiana.

Este domingo de Pentecostés, el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, dio el clic simbólico para que el documental pueda ser visto en la Red, en distintos portales, entre ellos, en la página www.youtube.com/desdelafetv así como en la página de la agrupación “Unión de Voluntades” y en los próximos días, también en la página de los Caballeros de la Orden de Malta, y de impactoeldiario.com, entre otras instituciones.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10098Lunes, 20 de mayo de 2013 10.00 hrs
Pentecostés, un llamado al amor: Cardenal Rivera Carrera 0 0 1 387 2133 Mirinda 17 5 2515 14.0

Al celebrar la misa de Pentecostés, el cardenal Norberto Rivera Carrera dijo en su homilía que “la Iglesia esencialmente es misionera” y afirmó que “nadie puede salir por propia iniciativa a anunciar el plan de salvación si no es enviado... La Iglesia es la que envía y envía dando el don del Espíritu Santo para cumplir la misión.”

Luego señaló que la misión debe ser universal, mirando a todo el mundo, traspasando las fronteras, llegando a los que están lejos.

Al retomar el Evangelio, recordó el libro de los Hechos de los Apóstoles que narra que el Espíritu Santo irrumpió en el Cenáculo de Jerusalén en forma de lenguas de fuego y de viento. 

“Al recibir el Espíritu Santo en forma de lenguas, los apóstoles, comenzaron a hablar su misma lengua pero con una potencia totalmente nueva, de forma que los entendían partos, elamitas, griegos y romanos.  Pentecostés es lo contrario de Babel.  Sólo con el don del Espíritu Santo los hombres podemos hablar una sola lengua, la lengua del amor, la lengua de Pentecostés en oposición a la lengua del orgullo y de la soberbia que es la lengua de Babel.”

Al explicar el sentido del fuego en Pentecostés, e cardenal Rivera Carrera dijo que “si queremos una nueva evangelización, si queremos que el Reino de Cristo se haga presente, si queremos neutralizar la frialdad del egoísmo individual y colectivo, si queremos que cese la violencia, debemos dejarnos invadir por el Espíritu Santo para poder amar con dichos y hechos.”

También habló del simbolismo del viento: “Así es el amor, es suave viento que acaricia y vendaval que arrastra.  A impulsos del amor interior partieron los corazones de los primeros cristianos a los cuatro puntos cardinales;  a impulsos del amor, sacerdotes, consagrados y laicos están cumpliendo en nuestra Iglesia la misión de anunciar el Evangelio.”

El Arzobispo de México concluyó: “La fiesta de Pentecostés es una fiesta esencial en el calendario católico, porque nos recuerda la acción del Espíritu Santo en los corazones, en la Iglesia y en la sociedad, y aseguró que “Sólo si hablamos todos los cristianos el mismo lenguaje del amor nos entenderemos a pesar de las diferencias accidentales que siempre deben existir… Sólo si nos dejamos consumir por el amor podremos entender a nuestros hermanos de otras religiones y de otras ideologías.  Ante un mundo frío por el odio y el egoísmo, pidamos con la Iglesia en esta liturgia de Pentecostés: “Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10096Domingo, 19 de mayo de 2013 17:00 hrs
Homilía pronunciada por el Cardenal Norberto Rivera C., Arzobispo Primado de México en la Catedral Metropolitana 0 0 1 776 4271 Mirinda 35 10 5037 14.0

Domingo de Pentecostés

Jesús hoy nos ha revelado en el Evangelio la misión y el quehacer del Espíritu Santo, al decir a sus primeros discípulos:  “Como el Padre me envió, así los envío yo... reciban el Espíritu Santo”.  Después de la Ascensión de Jesús, la Iglesia recibe la misión de continuar en la historia la presencia de Cristo, y para realizar esta tarea maravillosa y difícil se nos regala el don del Espíritu Santo, sólo con la fuerza del Espíritu podemos hacer presente a Cristo, sólo si el Espíritu nos vivifica podemos ser el cuerpo de Cristo.

 

 Jesús fue enviado por el Padre, el Padre y el Hijo nos envían su Espíritu, los primeros discípulos fueron enviados por Jesús, así desde las misiones en la Trinidad y por voluntad de su fundador, la Iglesia es esencialmente misionera.  Nadie puede salir por propia iniciativa a anunciar el plan de salvación si no es enviado.  Injertados en Cristo por el bautismo, la confirmación, el orden sacerdotal y la vida consagrada, se es siempre para la misión.  La Iglesia es la que envía y envía dando el don del Espíritu Santo para cumplir la misión.  Misión que se realiza al interior de la misma Iglesia Particular, pero que nunca se puede limitar a ella sino tiene que ser universal, mirando a todo el mundo, traspasando las fronteras, llegando a los que están lejos.

 

 Hemos escuchado en los Hechos de los Apóstoles cómo el Espíritu Santo irrumpe en el Cenáculo de Jerusalén en forma de lenguas de fuego y de viento.  Detengámonos un momento en estas tres imágenes que de alguna manera nos revelan el significado de la fiesta de Pentecostés que hoy celebramos y nos hacen comprender  un poco más el don del Espíritu Santo:  Lenguas, fuego y viento.

 

 Al recibir el Espíritu Santo en forma de lenguas, los apóstoles, comenzaron a hablar una lengua misteriosa, mejor dicho hablaron su misma lengua pero con una potencia totalmente nueva, de forma que los entendían partos, elamitas, griegos y romanos.  Pentecostés es lo contrario de Babel.  Sólo con el don del Espíritu Santo los hombres podemos hablar una sola lengua, la lengua del amor, la lengua de Pentecostés en oposición a la lengua del orgullo y de la soberbia que es la lengua de Babel.

 

 La otra imagen por la cual se hace visible el Espíritu Santo en el primer Pentecostés es el fuego.  Recordemos que Jesús así lo había anunciado a los suyos:  “fuego he venido a traer a la tierra, y estoy ansiando que ese fuego prenda”.  Ese fuego es el amor, el amor del corazón de Cristo, ese fuego es el que tenían los primeros cristianos, por eso cuando la gente los veía quererse con obras de amor, exclamaba:  “Miren cómo se aman”.  Si queremos una nueva evangelización, si queremos que el Reino de Cristo se haga presente, si queremos neutralizar la frialdad del egoísmo individual y colectivo, si queremos que cese la violencia, debemos dejarnos invadir por el Espíritu Santo para poder amar con dichos y hechos.

 

 La tercera forma de manifestarse el Espíritu Santo en Pentecostés fue el viento.  El aire puede ser suave como brisa que acaricia y fuerte como un huracán violento.  Así es el amor, es suave viento que acaricia y vendaval que arrastra.  A impulsos del amor interior partieron los corazones de los primeros cristianos a los cuatro puntos cardinales;  a impulsos del amor, sacerdotes, consagrados y laicos están cumpliendo en nuestra Iglesia la misión de anunciar el Evangelio.

 

 Lengua, fuego y viento:  tres imágenes que nos ayudan a conocer la personalidad del Espíritu Santo, las tres significan amor, porque el Espíritu Santo es el amor de Dios personificado.  La fiesta de Pentecostés es una fiesta esencial en el calendario católico, porque nos recuerda la acción del Espíritu Santo en los corazones, en la Iglesia y en la sociedad.  Como la savia del árbol, que trabaja en su interior invisible pero eficazmente, el Espíritu Santo actúa en cada uno de los cristianos, en la Iglesia y en el mundo.  Los frutos de amor que vemos van brotando en las familias, en las organizaciones y hasta en los lugares más inesperados, son frutos del Espíritu Santo, que sopla donde quiere.

 

 Las diferencias en la Iglesia actual necesitan una irrupción del Espíritu Santo.  Sólo si hablamos todos los cristianos el mismo lenguaje del amor nos entenderemos a pesar de las diferencias accidentales que siempre deben existir.  Sólo si nos dejamos consumir por el fuego del amor divino lograremos extender la llama del cristianismo a nuestro alrededor.  Sólo si nos dejamos mover por el viento del amor cristiano pasaremos por la tierra haciendo el bien como Jesús.  Sólo si nos dejamos consumir por el amor podremos entender a nuestros hermanos de otras religiones y de otras ideologías.  Ante un mundo frío por el odio y el egoísmo, pidamos con la Iglesia en esta liturgia de Pentecostés:  “Ven Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor”. 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10093Domingo, 19 de mayo de 2013 13:00 hrs
Editorial: Corrupción sobre ruedas 0 0 1 761 4191 Arquidiocesis de mexico 34 9 4943 14.0

La muerte transita en las carreteras mexicanas al amparo de las leyes y de la corrupción. Va de prisa, tan rápido como los intereses mezquinos e inmorales de empresarios y políticos, a quienes poco o nada importan las vidas humanas que se ponen en riesgo o que perecen en accidentes como el ocurrido recientemente en San Pedro Xalostoc, Estado de México, que dejó un saldo de 25 muertos y un gran número de heridos.

Nada nuevo, desde hace varios años –empecemos la cuenta en 2008– han venido ocurriendo trágicos accidentes, en los que se han visto involucrados camiones de doble remolque, que aparecen casos aislados en los medios de comunicación, pero que han cobrado la vida de más de 140 personas, en medio de una total impunidad. Fue precisamente en ese año cuando se emitió la norma oficial NOM 012, que regula las dimensiones y peso de los transportes de carga, pero que de manera indirecta también avala, de forma irresponsable y criminal, la circulación de este tipo de vehículos, prohibidos en la mayor parte del mundo. En México son permitidos como un fruto más de la corrupción y del desprecio que las autoridades tienen por la seguridad y la vida de sus gobernados.

Al final de cuentas, los dictámenes rompen el hilo por la parte más delgada al determinar que la culpa fue de los choferes, quienes terminan por purgar una condena en prisión, pero nada ocurre en contra de los verdaderos responsables, es decir, los dueños de las empresas y las autoridades corruptas que han tolerado estos excesos.

Y es que, al día de hoy, no existen esfuerzos serios por parte de los legisladores o de las autoridades en general para normar debidamente el transporte de carga y de pasajeros, y prevenir así estos trágicos accidentes. Esto refleja incompetencia de los funcionarios públicos responsables de estas áreas, falta de seriedad en la planificación y construcción de carreteras y viviendas al paso de estos remolques, pero sobre todo, incapacidad para frenar la voracidad de los intereses particulares sobre las normas oficiales y las leyes.

Cada vez que ocurre uno de estos accidentes –que acarrean dolor y muerte a tantas familias mexicanas, generalmente pobres–, las autoridades y empresarios se deslindan con un discurso que resulta irritante por su hipocresía: “Se aplicará todo el rigor de la ley”… “Se fincarán responsabilidades y todos los afectados serán atendidos”… “Se tomarán medidas para que estos percances no vuelvan a ocurrir”, etc. Pero lo cierto es que le apuestan a la indefensión de las familias afectadas –que por lo general ignoran sus derechos y aceptan las migajas que les ofrecen a manera de indemnización–, así como al olvido de la gente, a la corta memoria de la sociedad, mientras se apresuran a enmascarar los daños para no dejar huellas de lo ocurrido, tras expresar, desde luego, sus más “sentidas condolencias” a los deudos y afectados.

Para nuestras autoridades es más fácil atribuir los accidentes a la falta de pericia de los conductores o al exceso de velocidad, que reconocer que la NOM 012 es completamente obsoleta, peligrosa y, por lo tanto, criminal, toda vez que autoriza el desplazamiento de 75.5 toneladas de carga en camiones. Cabe recordar que en otros países, por ejemplo en Estados Unidos, la norma federal los limita a 36.3 toneladas, mientras que en Brasil es de 57, con algunas excepciones.

Hay que añadir que en la Ciudad de México y otras más, estos mismos camiones circulan por las calles y avenidas a cualquier hora, dañando el pavimento, afectando la circulación ordinaria y, por supuesto, poniendo en riesgo la vida de muchas personas.

La experiencia nos dice que cada vez que los cuerpos legislativos pretenden modificar la norma para poner orden y dar seguridad, tanto a los choferes como a las personas, protestan los empresarios con un abanico de inconformidades y argumentos parciales, y en el peor de los casos, amedrentan con encarecer los precios para recuperar sus gastos. Queda claro que para ellos nada importan las decenas de muertos y los riesgos latentes que corre la población.

El largo de estos vehículos también debe ser objeto de revisión, pues en México se permiten unidades que llegan a medir hasta 31 metros, mientras que en la Unión Americana, que cuenta con una mejor infraestructura carretera, sólo se autorizan 25 metros, lo mismo que en Canadá y en otros países de Europa.

¿Cuántos muertes más deben ocurrir para que las autoridades tomen cartas en el asunto? ¿A caso son más importantes las afectaciones a particulares y empresas que la seguridad de la población? Si realmente hay interés y seriedad de nuestras autoridades, lo mínimo que podemos esperar de ellas en el corto plazo es una regulación en el tamaño y peso de las unidades de transporte, en la disminución de la velocidad, restricciones de horarios y zonas, y una redefinición de las horas laborales. ¿Tendrán nuestras autoridades federales y legisladores la capacidad para afrontar este reto?

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10082Domingo, 19 de mayo de 2013 12:00 hrs
Ángelus Dominical 0 0 1 691 3801 Arquidiocesis de mexico 31 8 4484 14.0

AYER POR LA TARDE, en víspera se la solemnidad de Pentecostés, la Arquidiócesis de México ha vivido un acontecimiento del todo peculiar: la ordenación sacerdotal de un grupo de jóvenes (algunos no tanto) que se suman al presbiterio de esta porción del Pueblo de Dios, es decir, un acto que enriquece a la Iglesia local y que me da pauta para tres o cuatro ideas que ahora comparto… 

ERA YO SEMINARISTA (¡qué tiempos, Don Porfirio!) y se me ocurrió preguntar al grupo de niños de catequesis: ¿Qué quieren ser cuando sean grandes?; la respuesta de una chiquilla me puso al borde de la risa, del asombro, de la admiración y de cierta vorágine pedagógica, o sea, así como que de repente ni me esperaba su contestación, ni se me ocurrió –en lo instantáneo- qué decir: “Yo quiero ser padra”, respondió con toda seguridad… ¿QUÉ, QUÉ, QUÉ?, supuse que escuché mal, que la muchachita no sabía lo que estaba diciendo, que tal vez era alguna broma, que de seguro algo raro había visto en la tele, que probablemente sus padres eran hindúes y que eso de ser “padra” era algo así como ser encantador de serpientes, que tal vez por alguna cuestión genética o gramatical no sabía distinguir con precisión los vericuetos de nuestra lengua… “¡AH, SI!, TÚ QUIERES SER MADRE, o monjita, o religiosa”, le dije, y con mi respuesta pretendía alejarme del borde de lo que dije hace ciento cuarenta palabras, pero la chiquilla embistió con renovada seguridad: “Yo quiero ser padra, pues así como hay doctores, hay doctoras; y así como hay maestros, hay maestras; y así como hay dentistas, hay…!¿?¡”…  

LA LÓGICA NOS LLEVABA a decir “dentistos”, pero nos ganó a todos la risa y en vano intenté convencerla de que tomara otra postura, de que en la Iglesia no hay “padras”, de que podría ser misionera, catequista, religiosa, consagrada, de vida activa o contemplativa, teóloga, mística, educadora en la fe, madre de un sacerdote o de dos, ¡de que podría ser santa!, pero no, “Yo quiero ser padra”, y su deseo era auténtico, noble, claro, decidido pues -según dijo- quería celebrar misa, ayudar a los demás, enseñar el camino de Dios, perdonar los pecados, bendecir a todos… 

DEL BORDE DE LA RISA, asombro y admiración, pasé al terreno más firme y amplio de la reflexión risueña, asombrada y admirada y no he pasado de ahí; así pues aquí vienen las tres o cuatro ideas que prometí compartir: 1) Los auténticos ideales nos hacen ser atrevidos, innovadores, serviciales; 2) Los argumentos nos facilitan el diálogo, la ciencia, la reflexión, la investigación; pero el testimonio nos lleva a configurar nuestra vida de acuerdo a los ideales que nos impactan; 3) “La verdad los hará libres”, dijo Jesús, y no se refería a una verdad matemática o histórica, sino a la verdad que toca lo profundo de nuestra existencia y nos conecta con Dios; 4) La muchachita de mis días de seminarista seguramente ya es “padra”… VIENE A MI CABEZA la palabra “obediencia”; la escuché hace pocos días y vuelvo a decir que siendo virtud trae siempre el bien, que se debe obediencia a quien tiene autoridad, que la autoridad se ejerce en el servicio, que el servicio a nadie ofende, y que la más grande ofensa se diluye y desaparece con el perdón…  

LOS NUEVOS SACERDOTES prometieron obediencia, y la niña del catecismo obedecía a sus ideales infantiles; los nuevos ministros –servidores- se parecen a aquella niña porque lo que más quería era servir; el convencimiento de aquella pequeña (estaba flaca, lo recuerdo) le hizo no dar marcha atrás a “su verdad” que le conectaba con Dios y le daba plenitud, y yo creo que los nuevos sacerdotes están hoy en “su verdad” y la quieren vivir con plenitud… VIENE A MI CABEZA –también- la figura resplandeciente de Santa Juana de Arco, que siguiendo sus ideales fue atrevida, innovadora, firme en “su verdad” y obediente hasta el final: se vistió de soldado siendo mujer, fue a la guerra sin abandonar la paz, sembró la justicia con los recursos que tuvo al alcance, en medio de brutos soldados se mantuvo con respeto y dignidad, ante sus jueces y verdugos nunca se doblegó… 

TENGO LA ÍNTIMA convicción (¿alguien me la quiere quitar?) de que aquella muchachita ya es “padra”: por supuesto que no sé qué pasó con ella, pero su decisión y atrevimiento me hacen hoy recordarla y me animan a seguir en mi propia vocación… IMAGÍNENSE MIS LECTORES (pero déjenlo en su imaginación) lo que yo estaría pensando y escribiendo si algún chiquillo del catecismo me hubiera dicho que al crecer quería llegar a ser “madro”…

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10079Domingo, 19 de mayo de 2013 12:00 hrs
La Palabra del Domingo: Lo que todos pueden comprender 0 0 1 674 3710 Mirinda 30 8 4376 14.0

¿Por qué ya no sucede esto? -Me preguntó una amiga.

¿Por qué ya no podemos hablar en lenguas, como dice la Biblia que hicieron los Apóstoles el día de Pentecostés?

-Le respondí: ¡claro que podemos!

Y no me refiero solamente a que podemos hablar en lenguas, ese carisma que el Espíritu Santo ha concedido a mucha gente a lo largo de los siglos y sigue concediendo hoy en día, y que suena como una lengua oriental, armoniosa y dulce, mediante la cual se alaba a Dios.

Me refiero a que, como los Apóstoles, también nosotros podemos expresarnos en un lenguaje que todos pueden comprender, uno que no se aprende en academia de idiomas, uno que conocemos y dominamos desde que tenemos uso de razón.

Considera esto: sin distinción de edad, nacionalidad, educación, situación social, económica, cultural, religiosa o de cualquier otra índole, todos los seres humanos realizamos los mismos gestos: agrandamos los ojos cuando algo nos asombra, sonreímos cuando algo nos agrada, fruncimos el ceño cuando algo nos molesta, lloramos cuando estamos tristes...

Es un lenguaje universal que todos sabemos interpretar.

Prueba de ello es lo que sucede con el Papa Francisco.

Cuando dirige unas palabras a la multitud reunida en la plaza de san Pedro, vemos en pantalla los rostros de quienes reciben su mensaje y se nota que están felices, y eso que entre esas personas seguramente hay muchas venidas de los más diversos puntos del planeta, y que probablemente no entienden ni jota de lo que él está diciendo, pero no les importa, ya luego lo leerán, pero por ahora les basta verlo. Captan sin necesidad de ‘traducción simultánea’, el amor en su sonrisa, la bondad en su mirada, su amistosa acogida, su humildad, su fe.

El Papa es ejemplo de lo que sucede cuando se emplea para bien ese lenguaje universal que está al alcance de todos: se establecen lazos de entendimiento y buena voluntad.

El problema es que solemos usar ese lenguaje al revés de como deberíamos. Trastocamos los gestos. En lugar de abrir grandes los ojos ante las cualidades del prójimo, los abrimos ante sus defectos; en lugar de fruncir el ceño ante el pecado, lo fruncimos ante el pecador; en lugar de sonreír cuando a alguien le va bien, sonreímos cuando le va mal.

Comienza así el desencuentro, la torre de Babel, el ver cada uno para sí mismo, el hablar cada uno su propia lengua y no entender, o no querer entender, la de los demás.

¿Cómo podemos salir de ese caos?

Con la ayuda del Espíritu Santo, de Aquel que aleteó sobre las aguas en la creación del mundo, cuando todo era caos y confusión (ver Gen 1, 2), Aquel que, como leemos en la Segunda Lectura que se proclama este domingo en Misa (ver Hch 2, 1-11), descendió en Pentecostés sobre María y los Apóstoles, y los inspiró a expresarse en lenguas que todos pudieron comprender.

Lo necesitamos para pedirle que nos enseñe a emplear expresiones que edifiquen, no que destruyan; que acerquen, no que alejen a quienes las reciban.

Nos hace falta para enseñarnos que a veces ni siquiera es necesario hablar. Basta una sonrisa oportuna, una mano en el hombro, una caricia en la mejilla, un apretón de manos, un abrazo.

Pidámosle al Espíritu Santo que nos asista para saber comunicarnos con los demás como Él quiere que nos comuniquemos.

Pero no sólo eso.

Pidámosle también que nos enseñe, como a los Apóstoles, a comunicar lo que Él quiere que comuniquemos, lo más importante que podemos comunicar: “las maravillas de Dios” (Hch 2, 11).

Que en este Año de la fe, procuremos transmitir nuestra fe, compartirla, contagiarla.

Que cuidemos que nuestro lenguaje, sea oral o corporal, nunca dé a entender que Dios es distante, enojón, exigente, castigador, sino que comunique, Su misericordia, Su amor.

Que aceptemos lo que nos propone el Papa Francisco: “sean misioneros del amor y de la ternura de Dios”.

Que respondamos a lo que nos pidió en la homilía de la Misa de canonización de nuestra flamante nueva santa, sor Lupita García Zavala: “no encerrarse en uno mismo, en los propios problemas, en las propias ideas, en los propios intereses, en ese pequeño mundito que nos hace tanto daño, sino salir e ir al encuentro de quien tiene necesidad de atención, comprensión y ayuda, para llevarle la cálida cercanía del amor de Dios, a través de gestos concretos de delicadeza, de afecto sincero y de amor.”

Gestos que todos podemos hacer. Gestos que todos pueden comprender.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10094Domingo, 19 mayo de 2013 11:35 hrs
Cielo y Tierra: ¿Conoces los dones y frutos del Espíritu Santo? 0 0 1 488 2690 Arquidiocesis de mexico 22 6 3172 14.0

Este domingo culmina la cincuentena del Tiempo Pascual con la Solemnidad de Pentecostés, en la que conmemoramos que el Espíritu Santo descendió sobre María y los Apóstoles, y celebramos que nosotros ¡también lo recibimos, en el Bautismo y la Confirmación!

¿Qué hace por nosotros el Espíritu Santo?

Entre otras cosas, nos da la vida (ver Rom 8,11); derrama en nosotros el amor de Dios (ver Rom 5,5); nos hace hijos adoptivos de Dios Padre (Rom 8, 14-16; 1Cor 12,3); nos enseña y recuerda las palabras de Jesús (ver Jn 14,26); nos inspira cuando tenemos que dar testimonio de nuestra fe (ver Lc 12, 12); intercede por nosotros, que no sabemos pedir lo que nos conviene (ver Rom 8, 26-27); y nos colma de dones para que demos abundantes buenos frutos espirituales.

¿Conoces los dones y frutos del Espíritu Santo?

Aquí aparecen en desorden y entre otras palabras. Encuéntralos, busca en la lista de características a cuál corresponde cada uno, y coloca su letra en el paréntesis.

a) sabiduría; b) esperanza; c) sanación; d) consejo; e) profecía; f) ciencia; g) paz; h) entendimiento; i) benevolencia; j) mansedumbre; k) consejo; l) templanza; m)alegría; n) fortaleza; ñ) prudencia; o) piedad; p) paciencia; q) temor de Dios; r) dominio propio; s) justicia; t) temor de Dios; u) bondad; v) fidelidad; w) humildad; x) amor; y) bilocación; z) paz


DONES DEL ESPÍRITU SANTO (ver Is 11, 1-2)

1. Dirige la voluntad a amar lo que es de Dios (   ).

2. Nos da la capacidad de comprender lo que Dios nos revela en Su Palabra (   ).

3. Nos ilumina para poder conocer y usar rectamente las cosas (   ).

4. Nos dirige y ayuda a guiar a otros (   ).

5. Nos da valor para superar dificultades y perseverar en el bien (   ).

6. Nos mueve a abrir el corazón hacia Dios (   )

7. Nos ayuda a detestar el pecado (   )

 

FRUTOS DEL ESPÍRITU SANTO  (ver Gal 5, 22-23)

1. Si correspondemos a Dios y tenemos caridad con el prójimo (   ).

2. Si experimentamos el gozo de saber que Dios está con nosotros (   ).

3. Si aceptamos con serenidad que se cumpla la voluntad de Dios (   ).

4. Si nos amoldamos a los tiempos de Dios y soportamos los defectos propios y ajenos (   ).

5. Si no juzgamos con dureza a los demás, sino con misericordia (   ).

6. Si procuramos pensar bien de otros, hablar bien de ellos, hacerles el bien (   ).

7. Si nos mantenemos unidos al Señor (   ).

8. Si somos capaces de devolver bien por mal y bendecir a los enemigos (   ).

9. Si sabemos controlar nuestros impulsos y pasiones desordenadas (   ).

 

Respuestas:

Dones del Espíritu Santo: 1a; 2h; 3f; 4d; 5n; 6o; 7q;

Frutos del Espíritu Santo: 1x; 2m; 3z; 4p; 5i; 6u; 7v; 8j; 9r;

 

Evaluación:

16 aciertos: ¡Excepcional! ¡Felicidades! Ya que conoces tan bien los dones y frutos del Espíritu Santo, ¡pídeselos y aprovéchalos!

15-11 aciertos: ¡Bastante bien!, pero no te conformes. Que el Espíritu Santo te mueva a conocerlo cada vez mejor.

10 -6 aciertos: Se ve que tienes cierta idea, pero ¡te falta! Pídele al Espíritu Santo que te ayude a saber más de Él.

5-0 aciertos:  ¡Ajá!, ¿esperabas que el Espíritu Santo te soplara? Pues Él desea que tú hagas tu parte: ¡dale una repasadita a las citas bíblicas aquí mencionadas!

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10081Domingo, 19 de mayo de 2013 10:30 hrs
Cultura Bíblica 0 0 1 500 2751 Arquidiocesis de mexico 22 6 3245 14.0

En esta solemnidad de Pentecostés concluye el tiempo de Pascua. Puesto que el signo que caracteriza esta fiesta es la unción con el Espíritu, reflexionaremos sobre los siete dones que implica esta unción y la semejanza que existe entre Jesucristo y nosotros sus discípulos con respecto a esta unción.

 

El testimonio más antiguo que nos habla de los dones del Espíritu Santo proviene del libro de Isaías (Is 11,1-9) donde se dice que sobre el retoño de David, es decir el Mesías, reposará el Espíritu del Señor y las características de este espíritu son: “espíritu de sabiduría y de inteligencia; espíritu de consejo y de fortaleza; espíritu de ciencia y de temor del Señor”. Esta lista sólo contiene seis de los siete que comúnmente consideramos. El que no aparece en este texto es el don de piedad.

A lo largo de la Escritura y de la historia de la teología espiritual, se han dado varias interpretaciones de aquello que opera cada uno de los siete dones, y ofrezco una de ellas: el don de sabiduría es aquel que procura a la persona la adhesión a la verdadera vida, apartándonos del amor desordenado por este mundo y abriéndonos a la trascendencia y la vida eterna; el don de entendimiento o inteligencia es la capacidad sobrenatural para comprender las verdades reveladas por Dios a través de Nuestro Señor Jesucristo; el don de consejo hace surgir en nosotros una prudencia de orden sobrenatural y nos capacita para elegir correctamente lo que procura mayormente la Gloria de Dios y el bien de las personas; el don de fortaleza nos capacita para afrontar con entereza sobrenatural los obstáculos y dificultades para vivir de acuerdo con el Evangelio; el don de conocimiento o ciencia nos capacita para conocer el camino a seguir, los peligros a evitar para llegar al cielo; el don de piedad nos capacita para mantener una relación sobrenatural de confianza e intimidad con Dios; y, por último, el don de temor del Señor nos capacita para respetar, honrar y reverenciar a Dios y someternos a su voluntad.

Jesús, puesto que era el Mesías anunciado, manifestó con toda certeza estar ungido por el Espíritu de Dios desde el inicio de su ministerio en Galilea, de la misma forma sus apóstoles y la entera comunidad cristiana se manifiesta ungida por el Espíritu el día de Pentecostés y se marca desde ese momento el inicio de la vida ministerial de la comunidad cristiana. Al igual que en la vida de Nuestro Señor, se menciona que Jesús era invadido o quedaba lleno del Espíritu, así la comunidad cristiana se llena de la presencia del Espíritu cuando lo necesita, lo pide o realiza el signo por excelencia de transmisión del Espíritu que es la imposición de manos.

Más allá de los siete dones iniciales, el Espíritu capacita a los individuos y a la comunidad entera con muchos otros dones para la mutua edificación, como lo dice san Pablo en la Primera Carta a los Corintios. Por el signo de la imposición de las manos se transmite el don del Espíritu para realizar misiones concretas. Por ejemplo, los apóstoles impusieron las manos a los siete primeros diáconos para que sirvieran a las mesas y a las viudas; la comunidad de Antioquía impuso las manos a Pablo y Bernabé para que realizaran el primer viaje misionero en Chipre y Asia Menor.

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10080Domingo, 19 de mayo de 2013 09:00 hrs
Lectio Divina: El Paráclito hará que recuerden y les explicará todo 0 0 1 446 2455 Arquidiocesis de mexico 20 5 2896 14.0

¿Qué dice el texto?

En este domingo de Pentecostés, la Liturgia de la Palabra nos presenta, a través del Evangelio según san Juan, al Espíritu Santo, bajo el título del Paráclito. ¿Qué significa este término? Paráclito proviene del griego (Paráklētos) que significa “Abogado”, “Auxiliador”; de esta forma, se expresa que el Espíritu Santo descenderá para entrar en lo íntimo de los corazones y conducirlos a la Verdad que es Cristo (“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida”) y en Él entrar en el conocimiento del Padre (“Nadie va al Padre si no es por mí”).

El texto es sumamente interesante, porque el amor del discípulo conlleva un elemento específico: guardar sus palabras. ¿Qué quiere decir esto? Por una parte, quiere significar una pertenencia de amor (“mi Padre y yo vendremos a él”) ,un don que tiene siempre su iniciativa en Dios; pero también, expresa la manera concreta como el discípulo puede corresponder a este amor, pues guardar las palabras de Cristo sólo se puede realizar poniéndolas en práctica sin hipocresías ni ambigüedades.

¿Qué me dice el texto?

La ola de violencia que azota a nuestro país genera desesperación, temor, miedo, inseguridades. A esto le sumamos la deshonestidad y la corrupción de quienes deben velar por el bien de la ciudadanía y proteger la dignidad de todo ser humano. Entre el crimen organizado y la ley del aborto se ha creado una cultura inhumana y, por ende, de muerte.

Sin embargo, en esta real amargura e impotencia, el Evangelio nos introduce en el calor de la esperanza, dirigiendo nuestra atención a la acción vivificante del Paráclito, quien nos guía en el costado de Cristo a contemplar el “corazón humano de Dios”; Él, en su amor, nos llama a ser discípulos dóciles para que aprendamos a llevar el peso de los que sufren, y a suscitar en nuestras comunidades parroquiales y familias una «espiritualidad de comunión», capaz de generar vida con acciones concretas.

¿Qué me hace decir el texto?

Padre misericordioso, que guías el universo con sabiduría y amor; te pedimos humildemente nos fortalezcas en el amor por la gracia de tu Espíritu, para que en tu Hijo amado, florezca en nuestra patria la justicia y la concordia, se acreciente la honestidad de los ciudadanos y la inteligencia de los gobernantes hacia un verdadero progreso en la paz. Amén.

¿Qué me motiva a hacer el texto?

Ser discípulos dóciles conlleva a conservar las palabras del Señor haciéndolas vida, sabiendo que el Espíritu Santo te ilumina para que te adentres en este amor divino. Ante esta gratuidad, pregúntate para actuar: ¿Dedicas un tiempo a Dios en tu vida diaria? ¿Qué has hecho por el hermano de tu colonia o de tu trabajo que tiene hambre de Dios y sólo ha encontrado el “pan cotidiano” de la indiferencia? ¿Crees que es suficiente profesar a Cristo con la boca y no con las obras? ¿Qué estás dispuesto a comprometerte para ser testigo de Cristo en el Espíritu?

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10084Domingo, 19 de mayo de 2013 08:30 hrs
Lectura del Santo Evangelio 0 0 1 97 539 Arquidiocesis de mexico 4 1 635 14.0

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: “La paz esté conustedes”. Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envió yo”. Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos”. (Jn 20,19-23)

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10083Domingo, 19 de mayo de 2013 08:00 hrs
Tiene la Arquidiócesis de México 17 sacerdotes más

“Sean generosos y ayuden a todas las personas que se les acerquen, ejerzan el amor de Cristo en las comunidades que les serán confiadas”: cardenal Rivera.

El cardenal Norberto Rivera Carrera ordenó este sábado, vísperas de la Solemnidad de Pentecostés, 17 sacerdotes más para la Arquidiócesis de México, en una ceremonia que reunió a más de diez mil personas en la Basílica de Guadalupe. 

Antes de ser ordenados, el Arzobispo de México les dirigió unas palabras a los diáconos: “Junto con toda la comunidad, los felicito por ese ‘sí’ que quieren dar al Señor, porque postrados, quieren recibir el Espíritu de Dios que los transformará”.

También agradeció a los sacerdotes que los acompañaron en su proceso formativo, a los equipos de los seminarios, a los responsables de las parroquias en las que hicieron experiencia pastoral, pero especialmente a las comunidades en las que  completaron su formación, “mismas que los seguirán acompañando para que sean buenos sacerdotes”, añadió.

Se refirió además a los sacerdotes presentes en la Casita del Tepeyac, “quienes vinieron, sí, para acompañarlos a ustedes, para hacer oración por ustedes, para imponerles las manos, pero también para renovar la gracias que a ellos les fue concedida por la imposición de las manos”.

El cardenal Rivera les explicó también sus obligaciones y deberes, y les recordó que al ser sacerdotes, tendrán en sus manos los misterios santos, los Sacramentos, pero entre todos ellos, la Eucaristía, que es sacrificio, un sacrificio que deberán imitar: “Confío en que sabrán consumir su vida, su cuerpo y su sangre, en favor del pueblo de Dios, del Pueblo de Cristo, por el cual Él dio su vida. Así también ustedes ofrézcanla continuamente en el sacrificio Eucarístico”.

Los exhortó a alimentarse continuamente de la Eucaristía: “No se priven jamás de este alimento y denlo en abundancia al pueblo que tiene hambre, al pueblo que muchas veces no ha alcanzado a descubrir la grandeza de este misterio, de esta vida que se encierra en este Pan. Ustedes lo tendrán en sus manos, sepan multiplicarlo, sepan abrir caminos para que llegue este Pan de Vida adonde no ha llegado”.

También les recordó que serán administradores del Sacramento de la Reconciliación: “Que nadie que llegue a ustedes se vaya con una reprensión o con un regaño, con una impresión de que no fueron recibidos, sino que siempre sapan hacer presente el amor misericordioso, al Buen Pastor que sabe cargar a la oveja, a Cristo que es la luz del mundo y muestra caminos nuevos de vida”.

Dijo que tras su ordenación los 17 sacerdotes deberán ir a las comunidades a hacer presente a Cristo-Cabeza, a congregar, a reunir comunidades que muchas veces están divididas por diversos motivos: “Ustedes tendrán que ser ministros de la reconciliación, no solamente en el Sacramento, sino en todas las realidades que viven nuestras comunidades”.

“Sean generosos y ayuden a todas las personas que se les acerquen, ejerzan el amor de Cristo en las comunidades que les serán confiadas”, les pidió.

Finalmente, los invitó a permanecer siempre al lado de la Virgen María, quien –dijo–, les abrirá el camino para que la rutina de todos los días, el quehacer que muchas veces se vuelve rutinario, se convierta en vino generoso. “Ustedes, junto con María, le encontrarán sentido al ministerio sacerdotal que muchas veces parece árido. Pídanle a Nuestra Señora poder recorrer el camino que Ella recorrió, y que puedan llegar ustedes también al pie de la Cruz, permanecer fieles al pie de la Cruz”.

Los nuevos presbíteros, por su parte, prometieron trabajar con el cardenal Norberto Rivera Carrera en espíritu de filial obediencia, predicar, celebrar los sacramentos, orar e imitar a Cristo.

El cardenal Rivera elevó una oración especial a la Virgen de Guadalupe para poner en su corazón amoroso el ministerio de los 17 neopresbíteros, y pidió su intercesión para que Dios siga enviando operarios para toda la Iglesia.

Los nuevos sacerdotes son:

Arturo Andréi Carreño Huerta

Mario Alberto Cruz Martínez

Carlos Jean Riquelme

Víctor Jiménez González

Geovanni López Dorantes

Guillermo Mendoza Rodríguez

Francisco Javier Osorio Osorio

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10095Sábado, 18 de mayo de 2013 20:00 hrs
Mayor coordinación entre medios católicos, pido el Padre Hugo Valdemar 0 0 1 302 1664 Mirinda 13 3 1963 14.0

Con un llamado a trabajar de manera más organizada y con mayor comunicación entre los periodistas y los medios informativos católicos, el Padre Hugo Valdemar Romero, Director General de Comunicación Social del Arzobispado de México, dio una conferencia en la Universidad Panamericana, en el marco de la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que tuvo lugar el pasado 12 de mayo.

El Padre Valdemar Romero puso como ejemplo que el Semanario “Desde la Fe” cuenta con un importante acervo fotográfico que podría ser aprovechado por otros medios informativos. De igual modo, aseguró que muchos medios tienen un gran potencial y que pueden ser más eficaces si dejan de ser como islas para integrarse a los archipiélagos informativos que reclaman los tiempos actuales.

También compartió algunas experiencias y anécdotas desde la titularidad del Semanario Desde la fe, que tiene amplia circulación nacional, y la manera en la que esta publicación influye en la vida de nuestro país, al abordar, no tan solo temas de importancia religiosa y eclesial, sino asuntos que están en la opinión pública y que son abordados desde una perspectiva cristiana.   

Otro de los expositores, Roberto O’Farril, mencionó que entre los laicos existen gran número de iniciativas y proyectos para ayudar a difundir las enseñanzas de Cristo, sin embargo, lamentó que falten apoyos materiales para impulsar este tipo de iniciativas.

Marilú Esponda, creadora de Catholic Voices México, habló de la experiencia de este grupo de laicos que dan testimonio de su fe por medio del diálogo en los medios de comunicación y que han tenido especial relevancia en momentos especiales de la vida de la Iglesia.

Este coloquio fue organizado en coordinación con la Pastoral de la Comunicación Sociales de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Signis México y la Red de Comunicadores Católicos, bajo el lema “Redes Sociales: portales de verdad y de fe; nuevos espacios para la evangelización”.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10090Sábado, 18 de mayo de 2013 18:00 hrs
Redes Sociales inminentes fuentes de evangelización para este milenio 0 0 1 378 2084 Mirinda 17 4 2458 14.0

Haciendo énfasis en la necesidad que tiene la Iglesia Católica de comunicar el mensaje de la fe a través de las Redes Sociales, expertos compartieron durante el encuentro de la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, algunos puntos de vista sobre la misión y visión que debe tener todo comunicador católico para lograr que las “comunidades virtuales” sean espacios de evangelización y testimonio.

“Anunciar el Evangelio a través de las nuevas tecnologías significa no sólo poner contenidos abiertamente religiosos en las plataformas de las redes sociales, sino dar testimonio coherente en el propio perfil digital  ya que el cristiano está llamado a responder a quien le pida razón de su esperanza”, expresó el Dr. José Luis López Aguirre, investigador de la Universidad Panamericana.

Actualmente las redes sociales más citadas, principalmente por el sector juvenil, son Facebook, Twitter, Youtube, Google + y hi5, donde el promedio del internauta mexicano se encuentra inscrito en cuatro de ellas. Las cuales el 90% son utilizas con fines de relaciones personales, un 53% para dar seguimiento a cuestiones deportivas, culturales o de entretenimiento y un 18% para búsqueda de empleo. 

“Facebook es la red social con mil millones de usuarios activos cada mes en donde pasan 700 billones de minutos conectados durante este tiempo, por lo que lleva a México a ocupar el quinto lugar a nivel mundial y en segundo en América Latina con el mayor uso de esta red”, explicó el Mtro. Jorge Alberto Hidalgo, presidente del Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación, (CONEICC).

Así mismo enfatizó que para llegar al objetivo del mensaje es necesario contar con ciertas estrategias que permitan al comunicador lograr espacios de convivencia y acompañamiento en muchos casos. 

“Quien trabaja como consagrado en los medios, tiene la tarea de allanar el camino a nuevos encuentros, asegurando siempre la calidad del contacto humano y la atención a las personas y a sus auténticas necesidades espirituales. Le corresponde ofrecer a quienes viven éste nuestro tiempo «digital» los signos necesarios para reconocer al Señor”, puntualizó Alberto Hidalgo.

Asimismo el Director de la Revista Vida Nueva en México, Felipe Monroy explicó que las redes sociales deben ser usadas para tener un contacto cercano para con el prójimo que provoquen un espacio de identidad, pertenencia y solidaridad que permitan al hombre a salir de ese espacio existencial.

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10091Sábado, 18 de mayo de 2013 17:00 hrs
No tengan miedo de transmitir su fe, pide Mons. Claudio María Celli a comunicadores católicos 0 0 1 626 3443 Mirinda 28 8 4061 14.0

• “Que resuene la palabra de Jesús en el continente digital”, dijo en un mensaje enviado con motivo del encuentro para celebrar la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

 

El presidente del Pontificio Consejo para las Comunicaciones, Mons. Claudio María Celli, llamó a los comunicadores católicos de México a perder el miedo y asumir con valentía la misión evangélica de hacer que resuene la Palabra de Jesús en el gran ‘continente digital’ articulado en las redes sociales. 

La autoridad vaticana se dirigió en un mensaje de video a los participantes del encuentro organizado por la Comisión Episcopal para la Pastoral de Comunicación, en el marco de la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales cuyo eslogan es “Redes sociales: Portales de verdad y fe; nuevos espacios para la evangelización”. 

“Este es el desafío que tenemos en nuestras manos, conscientes de la importancia de una comunicación profunda,  hecha con gran respeto de las verdades ajenas, pero como nos recuerda el Papa Francisco, con valentía, no debemos tener miedo de lo que tenemos en nuestros corazones, hemos recibido una Fuerza de lo Alto para dar testimonio en el mundo de hoy”, manifestó Mons. Claudio María Celli 

Asimismo, el Nuncio Apostólico en México, Mons. Cristopher Pierre, invitó a continuar descubriendo la comunicación dentro de la Iglesia, a cultivar esa vocación cada uno dentro de sus capacidades y a buscar la unidad para que la Iglesia verdaderamente pueda comunicar con profesionalismo y alegría la Buena Nueva. 

“Vamos a seguir las indicaciones del Papa Francisco para ir al encuentro de las personas y comunicar haciendo un esfuerzo serio para salir de nuestras capillas, para  perder nuestro ego y juntarnos para comunicar la Buena Noticia con testimonio de vida coherente”, insistió Mons. Pierre. 

Al dictar su conferencia sobre “El Papa Francisco y la Iglesia en el Siglo XXI”, el representante del Estado Vaticano en México, habló del mensaje  de obediencia, humildad y coherencia que lo ha distinguido desde el primer momento de su pontificado. 

También se refirió a los retos del Santo Padre en cuanto a las reformas de la Curia Romana, así como a la necesidad de regresar a Iglesia a los orígenes de ser misericordiosos, a descubrir la belleza de la oración y a recuperar los valores esenciales, “destacando la enseñanza de servicio, desnudándonos de riquezas, para amar a la hermana pobreza y a quienes la encarnan, para edificar una Iglesia con piedras vivas, ungidas por el Espíritu Santo”. 

Insistió en el mensaje del Papa Francisco sobre el valor de caminar siguiendo a Jesús, lo que significa ir al encuentro de los demás “a la periferia de la existencia, movernos hacia los hermanos alejados, a los olvidados, los necesitados de conversión y de ayuda” porque los cristianos “tibios, sin valor” no hacen bien a la Iglesia. 

“La Iglesia siempre va entre la Cruz y la Resurrección entre las persecuciones y las consolaciones del Señor, pero este es el camino”, expresó al referirse a los tiempos “nada fáciles” que le esperan al Santo Padre, de quien vendrán y habrán respuestas y sorpresas. 

Por su parte, el padre Antonio Camacho, a nombre de monseñor Luis Artemio Calzada, Obispo de Tepic y presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación, se refirió a la relevancia de utilizar los diferentes medios de comunicación para transmitir la fe de una manera eficaz, auténtica y verdadera. 

Recordó a los comunicadores católicos reunidos en el auditorio de la Universidad Panamericana que la eficacia de su apostolado requiere del esfuerzo de todos,  en comunión y unidad, teniendo a Cristo como centro y atendiendo la invitación del Santo Padre Francisco “para que desde nuestras trincheras seamos verdaderos ovejas para comunicar la verdad”. 

En el Encuentro de Comunicación también participaron como expositores el padre Hugo Valdemar, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México y  el historiador Jorge E. Traslosheros, así como expertos en el manejo de nuevas tecnologías y redes sociales.  

 

 

 

 

 

  

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10089Sábado, 18 de mayo de 2013 15:00 hrs
Mensaje del S.E.R. Mons. Christophe Pierre con motivo de la 47ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. México 2013 0 0 1 2634 14489 Mirinda 120 34 17089 14.0

Amigas y amigos.

 

Desde hace poco más de dos meses tenemos un nuevo Papa, pero, sobre todo, tenemos un Papa nuevo. Todo en él aparece singular: Es el primer Papa de origen latinoamericano y es el primer Papa Jesuita. Más aún, es el primer Papa Francisco. Así quiso ser reconocido al hacer propio el nombre del pobrecillo de Asís, del santo que vivió el espíritu y la realidad de la pobreza voluntaria; del hombre de los pobres; del hombre de paz; del hombre que amaba la creación y sus criaturas.

 

Así, ya desde su primera aparición, hablando también con los símbolos el Papa Francisco ha dado a entender que no son precisamente los accesorios preciosos, signos de poder, los que pueden hacer que la obediencia sea fiel y eficaz el ejercicio de la autoridad, sino simplemente la humildad y coherencia. Así, lo primero que hace el Papa Francisco al ser presentado al pueblo de Dios y al mundo desde lo alto del balcón, es inclinarse, no para recibir el aplauso de la muchedumbre que asombrado lo observa desde la plaza de San Pedro, sino para unirse con él en oración, para pedir de él la bendición, y para unirse en comunión con el Padre a través del único medio, que es la oración.

 

Fue entonces, también, que el Papa destacó muy particularmente su conciencia y su propósito firme de haber sido elegido y de querer ser, a todos los efectos y en primera persona, obispo de Roma y, por tanto, obispo de la Iglesia “que preside en la caridad a todas las Iglesias”. Expresión profunda de San Ignacio de Antioquía, obispo mártir del II siglo, misma que, desde entonces, hace de guía al no fácil equilibro de deberes y derechos entre el sucesor de Pedro, obispo de Roma, y los sucesores del colegio de los doce apóstoles, es decir, los obispos de todo el mundo; entre el ejercicio del primado papal y el ejercicio de la colegialidad episcopal.

 

Pero, ¿qué Papa se esperaba el mundo? ¿Qué Papa deseaba la Iglesia? El mundo, particularmente aquel de los medios de comunicación, especialmente, pero no sólo, durante los días precedentes al cónclave insistía en subrayar que, en el momento presente, la reforma de la curia romana debía ocupar el lugar prioritario en la larga lista de asuntos pendientes que el nuevo Papa debía afrontar y remediar. La difusión de los variados y graves escándalos dentro de la Iglesia y del caso Vatileaks, entre otros, había favorecido la distorsión de la imagen real de la Iglesia, tratando de hacernos creer que ella no es sino una organización simplemente humana, llena de lagunas y pecados. El nuevo Papa, en consecuencia, debía ser alguien que tuviera la voluntad, la sabiduría y el poder para afrontar y resolver tales retos y situaciones.

 

El Papa Francisco conocía bien estas expectativas ya desde antes de su elección y, de suyo, en su breve discurso dirigido a los Cardenales en una de las Congregaciones precedentes al cónclave, el Card. Bergoglio, delineando el perfil que para él debía tener el nuevo Sumo Pontífice, además de rebatir con fuerza la autorreferencialidad de la Iglesia, y aludiendo a la posibilidad de profundas reformas en la Iglesia, relevaba la necesidad de poder contar con un pontífice “que desde la contemplación de Jesucristo y desde la adoración a Jesucristo ayude a la Iglesia a salir de sí hacia las periferias existenciales, que la ayude a ser la madre fecunda que vive de la dulce y confortadora alegría de evangelizar". Evangelizar que, precisamente, significa ir hacia las periferias, “no solo las geográficas, sino también las periferias existenciales: las del misterio del pecado, las del dolor, las de la injusticia, las de la ignorancia y prescindencia religiosa, las del pensamiento, las de toda miseria". Y añadía: "cuando la Iglesia no sale de sí misma para evangelizar deviene autorreferencial y entonces se enferma". “Ello –dijo-, debe abrir el camino a posibles cambios y reformas por hacer, para la salvación de las almas”.

 

Un discurso breve y conciso, articulado en pocos puntos que anunciaban y hoy nos hacen ver cuál es la “revolución”, cuál es la reforma que el Papa Francisco tiene en mente llevar a cabo. “Muchos esperan una reforma de la curia –dijo justamente el cardenal Hummes en una entrevista-, y estoy seguro que la hará, a la luz de la esencialidad, de la simplicidad y de la humildad pedida por el Evangelio. Siempre siguiendo las huellas del santo del cual ha tomado el nombre. San Francisco tenía un gran amor a la Iglesia jerárquica, por el Papa: quería que todos sus frailes fueran católicos y obedecieran al “Señor Papa” como decía él”.

 

Y, en efecto, la referencia a San Francisco de Asís, ciertamente no es banal, sobre todo porque del Papa Francisco se espera, -y aparece a claras luces que es esa también su intención-, que “repare la Iglesia”.

 

“Reparar la Iglesia”, expresión que en la mitología pseudo franciscana que se ha querido aplicar al Papa a lo largo de estas semanas, pretende deba traducirse en renuncia de parte de la Iglesia del poder, de las estructuras y riquezas, para convertirse en una Iglesia puramente espiritual. “Reparar la Iglesia”, sin embargo, para el santo de Asís no significó destrucción de la Iglesia. En el sueño del Papa Inocencia II pintado por Giotto, Francisco aparece no desmoronando la iglesia, sino cargándola sobre sus espaldas.

 

Y entonces, “reparar la Iglesia”. Tarea no fácil, pero tampoco imposible para el Papa Francisco que en su fuerte y clara espiritualidad cuenta con la sólida formación de un jesuita de antigua estampa. De aquellos a los que se les solía llamar: “columnas de la Compañía de Jesús”. Jesuita de los ejercicios ignacianos y de todo lo que ello implica. Y es desde ahí que, con mano firme y en la simplicidad que le inspira el santo de Asís, ha tomado con decisión y valentía la guía del rebaño del Señor. Es aquí donde está la grandeza del jesuita riguroso que eligiendo la imagen y el ejemplo del pobrecillo y alegre de Asís nos señala el rumbo de su pontificado que comporta ya, para toda la Iglesia, un gran reto: regresar a los orígenes, regresar a la esencia del Evangelio, a ser misericordiosos y a redescubrir la belleza de la oración.

 

Ciertamente, la Iglesia que el Papa Francisco ha tomado en sus manos es aquella que, también en los niveles más altos, ha dado a veces la impresión de haber perdido el rumbo maestro y de haber dejado de lado valores esenciales, primero entre todos, el de la humildad y la pobreza. Y entonces, es necesario evangelizar a esta Iglesia, regresar a los orígenes, mirar y redescubrir, exaltándola, la enseñanza de Francisco: servir al prójimo, darse a quien tiene sed de fe, desnudarse de las riquezas, amar a la “hermana pobreza” y a quienes más la encarnan (misa canonización).

 

“¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”. Había dicho ya a los miles de reporteros reunidos en Roma, durante la audiencia a ellos concedida inmediatamente después de su elección, y a quienes explicó cómo y por qué había elegido el nombre de Francisco: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”

 

La Iglesia, dijo en esa misma circunstancia, existe para comunicar la Verdad, la Belleza y la Bondad en persona. Esto, -relevó-, es algo que la Iglesia tiene en común con los periodistas, porque también el periodismo demanda una particular preocupación por lo que es verdadero, bueno y bello.

 

Una Iglesia pobre y para los pobres. Dice el Papa Francisco. Pero, también, -lo ha dicho en repetidas sucesivas ocasiones-, una Iglesia humilde y valiente en escucha del Espíritu Santo; una Iglesia que sale de sí misma para ir a las periferias del mundo; una Iglesia que es madre y no “niñera”; una Iglesia que construye puentes y no muros; una Iglesia de puertas abiertas, que es comunidad de amor y no una ONG.

 

El Papa Francisco quiere -poniendo el ejemplo en primera persona-, una Iglesia que tenga la valentía, toda ella y cada uno de sus miembros, de “salir de sí mismos” para ir “hacia los otros”, “hacia las periferias existenciales”. Su palabra de orden es esa: “caminar”, “salir”, “ir”.

 

“Caminar”, ha sido el primer verbo, la primera invitación que el Papa Francisco nos ha hecho desde su primera homilía como Sumo Pontífice de la Iglesia: “Quisiera -dijo a los cardenales que lo eligieron como sucesor de Pedro-, que todos tengamos el valor, precisamente el valor, de caminar en presencia del Señor con la cruz del Señor; de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor derramada en la cruz; y de confesar la única gloria: Cristo crucificado. Y así la Iglesia avanzará”.

 

Tener el valor de caminar, de edificar, de confesar a Cristo crucificado. Caminar, porque nuestra vida es un camino, y cuando nos paramos, algo no funciona. Caminar siempre, y siempre en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con aquella honradez que Dios pedía a Abraham, en su promesa.

 

Edificar. Edificar la Iglesia sobre la piedra angular que es Cristo mismo, con piedras consistentes; pero que son, al mismo tiempo, piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo.

 

Confesar a Jesucristo. Porque podemos caminar, podemos edificar muchas cosas, pero si en ello no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio.

 

Caminar, edificar, confesar sin jamás renunciar a la cruz. Porque cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos -dice el Papa-, mundanos; somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor.

 

Tener el valor de caminar, siguiendo a Jesús. Y seguir a Jesús –decía en su primera audiencia general-, “quiere decir aprender a salir de nosotros mismos (...), para salir al encuentro de los demás, para ir hasta las periferias de la existencia, ser nosotros los primeros en movernos hacia nuestros hermanos y hermanas, especialmente los que están más alejados, los olvidados, los que están más necesitados de comprensión, de consuelo y de ayuda. ¡Hay tanta necesidad de llevar la presencia viva de Jesús misericordioso y lleno de amor!

 

“Tenemos que salir hacia las periferias”, volvió a decir a los sacerdotes durante la Misa Crismal en la basílica de San Pedro, “se nos necesita allí donde hay sufrimiento, sangre derramada, ceguera que desea ver, donde hay cautivos de tantos malos patrones”.

 

Necesitamos “entrar cada vez más en la lógica de Dios, en la lógica de la Cruz, que no es en primer lugar la del dolor y la muerte, sino la del amor y la de la entrega de sí mismo que da vida. Es entrar en la lógica del Evangelio. Seguir, acompañar a Cristo”, lo que implica “salir de sí mismos, de un modo de vivir la fe cansino y rutinario, de la tentación de ensimismarse en los propios esquemas que terminan por cerrar el horizonte de la acción creadora de Dios (...). Nosotros, si queremos seguirlo y permanecer con Él, no debemos contentarnos con permanecer en el recinto de las noventa y nueve ovejas, debemos "salir”, buscar con Él a la oveja perdida, a la más lejana. Recuerden bien –insistió el Papa-: salir de nosotros, como Jesús, como Dios salió de sí mismo en Jesús y Jesús salió de sí mismo para todos nosotros.

 

Este, -dice convencido el Papa Francisco-, “es un tiempo de gracia que el Señor nos da para abrir las puertas de nuestros corazones, de nuestra vida, de nuestras parroquias, -¡qué pena tantas parroquias cerradas!- de los movimientos, de las asociaciones y salir al encuentro de los demás acercarnos nosotros para llevar la luz y la alegría de nuestra fe ¡Salir siempre! Y hacer esto con amor y con la ternura de Dios, con respeto y paciencia, sabiendo que ponemos nuestras manos, nuestros pies, nuestro corazón, pero que es Dios quien los guía y hace fecundas todas nuestras acciones”.

 

Por si fuera poco, el Papa Francisco ha dicho a quienes participan del sacerdocio ministerial de Cristo, que “el sacerdote que sale poco de sí se va convirtiendo en intermediario, en gestor. Todos conocemos la diferencia: el intermediario y el gestor ya tienen su paga, y puesto que no ponen en juego la propia piel ni el corazón, tampoco reciben un agradecimiento afectuoso que nace del corazón. De aquí proviene precisamente la insatisfacción de algunos, que terminan tristes y convertidos en una especie de coleccionistas de antigüedades o bien de novedades, en vez de ser pastores con olor a oveja, pastores en medio de su rebaño, y pescadores de hombres”. Es muy posible, entonces, que al pensar en quienes podrían conformar su tal vez próximo equipo de colaboradores, el Papa Francisco se esté guiando por estos principios. Colaboradores que sean, no “gestores” ni “administradores”, sino pastores dispuestos a cambiar el confortable centro histórico por los suburbios: “Allí donde nuestro pueblo fiel más lo espera y lo valora”.

 

Insertándose él mismo, con el “nosotros”, en la realidad del único cuerpo eclesial, advierte que ser cristiano –y entonces, ser laico, consagrado, sacerdote, Obispo o Papa-, “no es hacer carrera en un estudio para convertirse en abogado”. Ser cristiano es un don que nos hace ir hacia adelante con la fuerza del Espíritu en el anuncio de Jesucristo. He aquí por qué el cristiano debe estar siempre en camino, nunca estático: “Cuando la Iglesia pierde la valentía, entra en la atmósfera de la tibieza. Los tibios, los cristianos tibios, sin valor... Esto hace tanto mal a la Iglesia, porque la tibieza te lleva hacia dentro, comienzan los problemas entre nosotros; no tenemos horizontes, no tenemos valor, ni la valentía de la oración hacia el cielo ni el coraje de anunciar el Evangelio. Estamos tibios... Y tenemos la valentía de participar en nuestras pequeñas cosas, en nuestros celos, nuestras envidias, en el arribismo, en el ir hacia delante de forma egoísta... pero esto no hace bien a la Iglesia” (3.V.2013). Una valentía, advierte el Papa, que encontramos solo si sabemos acoger la Palabra de Dios con corazón humilde, y no oponemos resistencia al Espíritu Santo. Entonces la Iglesia se convierte en verdad en una comunidad del “sí” que permanece en el amor de Cristo.

 

La Iglesia, -repite el Papa-, es una historia de amor, no una organización burocrática. En definitiva, la Iglesia es madre: “y nosotros estamos en medio de una historia de amor que va adelante con la fuerza del Espíritu Santo y nosotros, todos juntos, somos una familia en la Iglesia que es nuestra Madre”.

 

Y si no entendemos esto, nada entendemos de qué cosa es la Iglesia (24.IV.2013). “Cuando la Iglesia se hace mundana, cuando dentro de sí tiene el espíritu del mundo, cuando tiene aquella paz que no es la del Señor (...); cuando tiene esa paz mundana, la Iglesia es una Iglesia débil, una Iglesia que será vencida e incapaz de llevar el Evangelio, el mensaje de la Cruz, el escándalo de la Cruz... No puede llevarlo adelante si es mundana” (30.IV.2013). Esto, observa el Papa Francisco, se ve también en relación al Concilio Vaticano II, querido por Juan XXIII.

 

A 50 años de distancia, se pregunta el Santo Padre, “¿hemos hecho todo aquello que nos ha pedido el Espíritu Santo con respecto al Concilio; en esa continuidad del crecimiento de la Iglesia que fue el Concilio?”. ¡No! El Concilio ha permanecido sin ser aplicado. “Festejamos este aniversario, hacemos un monumento pero que no de fastidio. No queremos cambiar. Más aún: hay voces que quieren dar vuelta atrás. Esto se llama ser testarudos, esto se llama querer domesticar el Espíritu Santo, esto se llama volverse flojos y lentos de corazón” (16.IV.2013). Para decirlo claramente, -dice el Papa-, “el Espíritu Santo nos da fastidio, porque nos mueve, nos hace caminar, impulsa a la Iglesia a ir hacia adelante”. Cierto, -subraya-, la Iglesia “siempre va entre la Cruz y la Resurrección, entre las persecuciones y las consolaciones del Señor”. Pero, “este es el camino, quien va por este sendero, no se equivoca”.

 

Sin duda tiempos nada fáciles esperan al Santo Padre. Los cambios imponen elecciones dolorosas. Y, por lo que se ve, en el carácter del Papa Francisco no hay para marcha atrás, para doblegarse, para medias tintas, o para darle largas. Y cada vez que el Papa se encontrará ante una encrucijada, no podrá no recordar la exhortación que antes de encaminarse hacia la logia de San Pedro y mostrarse al mundo, le dirigió el primero entre los cardenales presbíteros: “Haz que seas para tu pueblo principio y fundamento visible de la unidad en la fe y de la comunión en la caridad”. Unidad, fe, caridad: hoy son, más que un programa, una verdadera revolución. 

En todo caso, el Papa Francisco es bien consciente de que -como dijo a los periodistas-, “Cristo es el Pastor de la Iglesia, pero su presencia en la historia pasa a través de la libertad de los hombres: uno de ellos es elegido para servir como su Vicario, Sucesor del apóstol Pedro; pero Cristo es el centro, no el Sucesor de Pedro: Cristo. Cristo es el centro. Cristo es la referencia fundamental, el corazón de la Iglesia. Sin él, ni Pedro ni la Iglesia existirían ni tendrían razón de ser”. 

Las expectativas son muchas y apasionantes.

Habrá que esperar las respuestas y, ¡también las sorpresas!

 

Muchas gracias.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10092Sábado, 18 de mayo de 2013 14:00 hrs
Para amar y por decirlo

Por iniciativa de la Comisión Episcopal de Pastoral de la Comunicación, mañana estaremos reunidos un amplio grupo de comunicadores, periodistas y amigos de las trincheras informativas para celebrar la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. El encuentro por sí solo me parece muy afortunado y necesario, pues al igual que muchas acciones favorables para la sociedad, el del ejercicio profesional desde los medios de comunicación social suele estar poco comunicado entre sí, en ocasiones aislado, en islotes o contenido en agendas particulares completamente enajenantes.

“Ningún hombre es una isla”, dice el clásico poema de John Donne para advertirnos que no debemos preguntarnos por quién doblan las campanas, sabemos que lo hacen por uno mismo si valoramos la esencia de la fraternidad, de la complementariedad, la otredad, la amistad.

¿Qué temas y fenómenos son de urgente diálogo y atención entre los comunicadores que desean transformar la sociedad? Enumero apenas las que me vienen a la mente de inmediato: la emergencia educativa; la deconstrucción de baluartes culturales; la ética y autenticidad de los medios; los lenguajes de paz y de violencia; y, el desarrollo de corresponsabilidad social.

En su documento Educar para una nueva sociedad, el episcopado mexicano exhortó a los dueños, directivos, editores y operadores de los medios de comunicación a ser “particularmente conscientes de su altísima responsabilidad social en la educación de nuestro pueblo”. Frente a la emergencia educativa, ¿cómo nos hacemos partícipes y precursores de nuevos lectores y nuevas audiencias que puedan tener experiencias, modelos o invitaciones para ser protagonistas de un cambio sustancial respecto al modelo educativo integral al que tienen derecho y están llamados?

También somos testigos de fenómenos a los que no podríamos llamar ‘culturales’ sino de indiferencia y hartazgo; sociedades enteras que deconstruyen los significados de los signos, los valores y la trascendencia. ¿Cuál es la carta de navegación que podemos comunicar para redescubrir la vocación extraordinaria del hombre, devolver al hombre los senderos hacia el asombro y al infinito, a su realización plena, a su perfección?

¿Y en esta enorme empresa? ¿Utilizamos los lenguajes correctos? ¿Cuántas veces preferimos la confrontación al encuentro, evidenciar las superficiales diferencias en lugar de iluminar las profundidades de las semejanzas? “La violencia comienza cuando nos olvidamos quienes somos… crece cuando olvidamos que somos responsables de nuestros hermanos”, apunta el documento Que en Cristo Nuestra Paz México tenga Vida Digna, también entregado por el episcopado mexicano en el 2010.

Finalmente creo que la identidad, la ética y la autenticidad de los actores y medios de comunicación son las verdaderas herramientas para entrar en los densos mares de la confusión, el utilitarismo y el orgullo; junto a ellas, la esperanza y la caridad, dan respuesta para llenar los vacíos, sortear la tristeza y poblar la soledad, ofreciendo la alegría de ser para los demás. De todo esto, los productos de la comunicación no pueden ser sino la verdad, la justicia y la bondad. Frutos que serían apenas una ventana pequeña en una casa inabarcable e inescrutable. Como medios siempre debemos sentirnos temerosos de estar mirando nuestro reflejo en esa ventana en lugar de mirar los horizontes, las periferias.

He aquí nuestra responsabilidad, para hacerla con valentía y entrega, pues lo que hacemos quienes nos dedicamos a la comunicación tiene ecos insospechables en el alma de quienes nos hacen favor de voltear a mirarnos. Nuestra tarea tiene la esencia de lo que Donne dice en otro poema: “Soy dos veces necio, lo sé; para amar y por decirlo”.

Concluyo con una historia de la tradición jasídica para seguir dimensionando la importancia de nuestra labor: “Había un hombre con el pobre oficio de tocar el martillo en las puertas de las casas para que se levantaran a estudiar o rezar, pero aunque golpeaba muy levemente se levantaban todos, enseguida y con una enorme alegría. Ese era su don”.

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10088Viernes, 17 de mayo de 2013 15:30 horas
Ubican monumento a san Felipe en sitio estratégico 0 0 1 242 1331 Arquidiocesis de mexico 11 3 1570 14.0

A los jóvenes les impresiona la audacia que mostró san Felipe de Jesús en muchos momentos de su vida. Ellos aprecian aún más su ejemplo a través del monumento dedicado a su memoria, instalado en un lugar estratégico designado por el titular de la III Vicaría Episcopal, Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca.

Los jóvenes que visitan este monumento a san Felipe de Jesús en el patio de la sede vicarial, reconocen su historia y descubren que él también tuvo sentimientos encontrados y dudas, pero “respondió a Dios de manera total y absoluta”, observó el Obispo Auxiliar.

Quienes conocen estos monumentos de piedra y acero, colocados en distintas ubicaciones de la Arquidiócesis de México con motivo de la Misión Juvenil, ven en san Felipe de Jesús un ejemplo a seguir, aunque “en ocasiones, la elección de una vida religiosa es un proceso que lleva tiempo”, reconoció el Obispo.

La llegada de este monumento al edificio sede “es un evento relevante, por la necesidad de enfocarnos en la evangelización de los jóvenes, particularmente en esta Vicaría Episcopal que lleva el nombre del santo patrono de la juventud”, explicó Mons. Castaño, quien bendijo la Cruz con la figura de san Felipe de Jesús el pasado 5 de febrero, ante jóvenes de esa zona de la capital.

El Obispo resaltó la importancia de colocar el monumento en el patio de la ‘casa episcopal, por ser un lugar que “además de servir como lugar de encuentro de los sacerdotes, también es un espacio para los jóvenes; un lugar para estudiar la Biblia, así como cursos de formación humana, intelectual y académica”.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10085Viernes, 17 de mayo de 2013 13:00 hrs
Cuando vivir es sobrevivir, el culto a la Santa Muerte 0 0 1 1408 7747 Arquidiocesis de mexico 64 18 9137 14.0

La semana pasada tuve la oportunidad de ver un programa de TVE sobre la Santa Muerte y la devoción tepiteña. El documental confirmó la existencia de un culto que crece en un México lastimado y sufriente, país de la incertidumbre donde lo único cierto es la muerte. Chavos banda, reclusos, marginados, se acercan a ella. ¿Cuál es la clave para entender su expansión, particularmente entre personas que se dicen católicas, adoradoras de Dios y amantes de la madrecita de Guadalupe y fanáticos de San Juditas?

El diálogo del Atrio de los Gentiles no ignoró esta situación. A diferencia de otros países, en éste hay religiosidades y manifestaciones devotas que procuran el favor supersticioso de la divinidad. Sobre la Santa Muerte ya se ha escrito mucho y se ha difundido la condena de la Iglesia sobre sus riesgos e implicaciones en el crimen organizado; no obstante, sus fieles la miran con ternura, sus entrañas se conmueven ante una imagen que resulta repulsiva y diabólica. El cardenal Ravasi vio en este culto elementos de blasfemia con características anticulturales y anticristianas.

Desgraciadamente, la expansión del culto a la Santa Muerte se ha magnificado por la guerra contra el crimen organizado. En general, se ha elevado como la deidad protectora de sicarios, delincuentes y policías, la figura amiga y consoladora, justiciera y celosa, pero socorrida por los menospreciados, los vulnerables o marginados, los pobres y vulgares. No son parte de mafias, sino víctimas de la violencia; no son sicarios, pero sus hijos e hijas son objetivo de levantones y reclutamiento al servicio de lo ilegal. No son magnates y empresarios, políticos o influyentes y sí pobres, débiles, no tienen el mínimo de protecciones para sus familias, sin garantías y carecen de empleos formales, de satisfactores elementales, de esperanza.

No voy a referirme al crimen organizado, mafias y magnates que se sirven de este culto para el control y el poder; sin embargo, trataré de hacer un examen de los adoradores de la Santa Muerte que nada tienen que ver con la política, la riqueza, la violencia y la sangre ofrecida a ella y sí, en cambio, son víctimas del sistema estatal, de la destrucción y maceración familiar y, quizá lamentable, de las mismas estructuras eclesiásticas.

1. El culto de los ignorantes

El ignorante está ubicado en los linderos de lo peyorativo y repulsivo. Al ver a un cholo o chavo de la calle que porta una imagen de la Muerte o verla tatuada en su piel, haríamos un juicio sentenciando al sujeto de ignorante y supersticioso, un pobre del cual ni siquiera preguntamos sobre su vida, su niñez y el por qué ha decidido grabar, de manera indeleble, un tatuaje que horroriza. Esas personas están lejos del refinamiento, de la ilustración, de la lectura pausada y clara de cualquier libro, de la evangelización. Muchos ni están preparados y la educación elemental y básica es un lujo; los guías y maestros no han pasado por sus vidas y si lo han hecho fueron emblemas de represión y oscuridad que de conocimiento y libertad. Un ámbito familiar armónico no ha sido posible, no crecieron haciendo lo que los niños deben hacer, jugar. Chavos en circunstancias de marginación, débiles físicos, huérfanos, jóvenes víctimas del abuso y de la explotación sexual, no pudieron tener la infancia ordinaria obligándolos al trabajo marginal, a la explotación laboral o largas jornadas para tributar las tarifas exigidas por los esclavizadores; las consecuencias son evidentes, drogas, promiscuidad, abusos, desintegración. Lo primero que aparece a la vista es una vida que recurre a una divinidad para dar un sentido a la existencia despreciada, la Muerte, un montón de huesos remanso de consuelo porque es justa con todos; ofrecerle, en el pensamiento mágico, humo, dulces, plegarias, lo que sea, es sacrificio para agradarle y hacerla amiga segura contra los enemigos que han destruido la existencia de la cual a nadie interesa.

2. Certeza ante la nada

No es extraño leer en los libritos de la devoción a la Santa Muerte o en los exvotos creados para su tributo de los tremendos milagros y favores recibidos donde surge el predominio de la voluntad propia y el control personal de lo imposible.  La nada se vence ante la certeza de un milagro que deriva en un cambio de las circunstancias que padece el solicitante. Si antes bebía, golpeaba y abusaba de la familia, hacerse amigo de la Muerte lo llevó a una situación distinta: una vida armónica donde los excesos son cosa del pasado; las plegarias de la esposa contra esa mujer robamaridos son escuchadas y el esposo vuelve con la infortunada; el hijo policía o militar recibe protección de la Muerte satisfecha de plegarias y ofrendas de la madrecita cuyo altar, adornado y jamás descuidado, está en un lugar central donde puede convivir, sin mayor empacho, con la imagen de la Guadalupana, involucrando a nietos para lograr el favor de la Muerte protectora, la que dio certeza ante la incertidumbre del trabajo policial donde se pone en peligro la vida.

3. La Muerte cumple

Oraciones, ofrendas, velas, plegarias, de acuerdo al rito y para necesidades específicas, todo es aceptado por quien sabe cumplir, siempre y cuando el solicitante sea fiel. En el mercado de Sonora, en altares callejeros o en las redes sociales se exhiben, orgullosamente, las peticiones cumplidas o el deseo de un favor. En la página oficial de la Santa Muerte en  Facebook se lee este tributo de un fiel, respetando la forma como ha sido escrito: Gracias por protegerme y proteger a toda mi gente, gracias por siempre ir a mi lado derecho, por responder a cada una d mis preguntas, gracias por demostrarme q si tengo fe en Dios y en ti todo puede salir a mi favor, gracias por hacer pagar a todas esas personas q un dia me hicieron sufrir, pero en especial gracias a Dios por ponerte en mi camino y convertirte en mi mas leal amiga Te Qiero flaca.

La idea predominante en los devotos es la justicia de la que se han visto privados. La Muerte no está dispuesta a transas o concesiones, no hay en ella negociaciones y privilegios, sobornos o dádivas. A cambio del favor, solicita la fidelidad porque la traición se paga a precios altísimos. Para estos devotos, las exigencias de las grandes religiones privan de los beneficios o de la gracia divina; asumir dogmas, transformar la vida en base a los mínimos de una conducta ética, representan cargas muy pesadas imposibles de cumplir. El pensamiento mágico manipula y los favores convergen en el beneficio exclusivo del solicitante sin importar el bienestar de otros implicados. La Muerte, del lado del devoto, es una garantía para evitar la propia trágicamente, una especie de inmunidad prolongando la vida que habrá de llegar a su fin, sin embargo, podría dilatarse teniendo a la Muerte como amiga y aliada. Lo único seguro es ella y a todos se lleva parejo, demostrándole una fe inquebrantable, se vive en la certeza de que ha de cumplir sin distinciones.

CONCLUSION

El Atrio de los Gentiles quiso abrir la posibilidad del diálogo con los no creyentes; en México, la devoción a la Santa Muerte muestra una realidad profunda que revela las necesidades de un país muy lastimado y sufriente. Muchos se han declarado católicos, pero su denominación cristiana no causa conflicto para adorar a una imagen esquelética cuya significado encierra falsas ideas de justicia, certidumbre y equidad. Conjugar Santa Muerte con Virgen de Guadalupe o hacerla un Ángel Justo de Dios más poderoso que el mismo Jesucristo es, desde esta cosmovisión, la adoración por esta especie de Demiurgo que hace alcanzable lo inalcanzable ante la aparente ausencia de Dios reflejada en la violencia y precariedades de la vida.

Los marginados, los excluidos, los despreciados, las familias desintegradas, quienes han sido privados de sus derechos fundamentales y de las necesidades más elementales, se acercan a un ídolo que ofrece soluciones efectivas y expeditas. La vida es una tragedia, todos los días hay que lidiar con trabajos mal remunerados para llevar el sustento, reunir los recursos para pagar la renta de una casa miserable e indigna; la vida es incertidumbre cuando la esposa o esposo sufren por el pecado de los cónyuges infieles o por la desgracia de salir cada mañana a recorrer las calles inhumanas e insolidarias de la ciudad negante de un trabajo decente. Vivir es sobrevivir, el hambre se satisface con drogas y la esperanza renace en la adoración a una entelequia descarnada catalizadora de miedos, desilusiones, vacíos, dolores y angustias porque no hace distinción y concede, de inmediato, todo lo que el sistema neoliberal y el capitalismo salvaje ha dado a pocos y negado a muchos.

 Y este es el reto para la Evangelización de la que nos ha hecho reflexionar en últimos días el Papa Francisco, penetrar en la vida de personas sufrientes, de seres humanos cuyas existencia es insostenible: “Cuando creo siento que todo me sale mal, pienso en ti flakita y encuentro trankilidad, la trankilidad que ciempre te pido y me das, es por eso que ahunke las cosas parescan no tener solucion es cuando mi fe crece mas y mas y encuentro la solucion gracias flakita”.

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10073Viernes, 17 de mayo de 2013 11:00 hrs
“Voces de San Bernardino”, una experiencia que no te puedes perder 0 0 1 338 1861 Arquidiocesis de mexico 15 4 2195 14.0

• Más de 70 actores, músicos y danzantes participan en la obra teatral.


La historia de la Parroquia San Bernardino de Siena, así como la cultura y las tradiciones del pueblo xochimilcas, son presentadas de manera magistral por un grupo de 70 actores, músicos y bailarines, que la noche del jueves 16 de mayo inauguraron la obra de teatro “Voces de San Bernardino”.

El estreno de la puesta en escena sirvió de marco para el inicio de las actividades que se realizarán con motivo de la fiesta patronal de San Bernardino de Siena, que se celebrará el próximo 20 de mayo.

El montaje de la obra es un esfuerzo conjunto de la parroquia y la asociación civil Ave Fénix Tepexochitl, como parte de un programa por el rescate, conservación y preservación de tradiciones, usos y costumbres de Xochimilco.

A través de la danza, música y teatro, la escenificación invita al público a conocer el valioso patrimonio religioso y cultural del templo, que encierra 478 años de historia.

Todo el templo, desde al atrio hasta el interior, se convierte en un majestuoso  escenario, iluminado para recibir a los artistas y a los espectadores, que sin duda disfrutan de una velada llena cultura y de grandes recuerdos.

Los actores, ataviados con trajes de diferentes épocas, narran la  historia de esta joya artística –Patrimonio cultural de la humanidad–, explicando detalles de su construcción, de los ocho retablos laterales y del hermoso retablo central que se encuentra en el altar principal, así como de las imágenes antiguas que guarda la Parroquia San Bernardino de Siena.

Los actores y danzantes se mueven por todo el recinto, mientras que la música en vivo y el coro le dan un toque muy especial a la obra “Voces de San Bernardino”, escrita por Alejandro Linares y Melchor Soto.

La mayoría de los personajes son interpretados por personas de la comunidad, que durante varios meses pusieron todo su empeño en los ensayos para ejecutar la coreografía dirigida por Jaime Ángeles.

A partir de esta semana, y hasta el mes de julio, la obra se presentará los días viernes y sábado a las 20:00 horas. La entrada es gratuita, previa reservación a los teléfonos: 5489-6652 / 0445535752692 / 0445519485371.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10071Viernes, 17 de mayo de 2013 10:00 hrs
Iglesia de Ecatepec unida en oración por víctimas de explosión 0 0 1 473 2607 Arquidiocesis de mexico 21 6 3074 14.0

  “Estamos viviendo un gran dolor” dijo el Obispo de Ecatepec, Mons. Oscar Roberto Domínguez Couttolenc.

La Iglesia de Ecatepec está en oración y permanente cercanía con las víctimas de la tragedia ocurrida el martes 7 de mayo por la volcadura y explosión de una pipa de gas en el kilómetro 14 de la carretera México-Pachuca y se une al clamor del pueblo para que las autoridades investiguen a fondo los hechos.

“Estamos viviendo un gran dolor por la pérdida de la vida 25 personas, por los heridos y la destrucción que ha dejado esta desgracia en el pueblo de San Pedro Xalostoc, pero debemos tener esperanza en la vida eterna”, manifestó el Obispo de Ecatepec, monseñor Oscar Roberto Domínguez Couttolenc.

Indicó que desde el primer momento del accidente la Iglesia ha mostrado su cercanía y acompañamiento con todas las personas que están sufriendo por sus seres queridos que ya no están, por los heridos o porque se quedaron en la calle. “Nadie se puede imaginar el dolor de un padre que salió a trabajar a las cinco de la mañana y de repente le avisan que ya no tiene familia”, enfatizó.

“Hemos manifestado nuestra solidaridad en la oración encomendando a todos los que sufren a causa de este accidente” dijo al invitar al pueblo de San Pedro de Xalostoc a tener la mirada puesta en Dios para no perder la esperanza y encontrar fortaleza en estos momentos de sufrimiento.

Mons. Domínguez Couttolenc, reiteró el llamado a la Iglesia que peregrina en Ecatepec para realizar obras de caridad a favor de los hermanos que lo necesitan y a levar sus plegarias por el eterno descanso de los fallecidos en el accidente, así como por la recuperación de los heridos y sus familiares.

Reconoció las acciones realizadas en esta emergencia por el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas y el presidente municipal de Ecatepec, Pablo Bedolla, al tiempo que se unió al clamor del pueblo para que las autoridades competentes investiguen a fondo las causas del accidente y se apliquen las medidas de seguridad que establece la ley para evitar que se repitan este tipo de tragedias.

También agradeció la cercanía espiritual del Papa Francisco y de los obispos mexicanos con todos los afectados, así como del Nuncio Apostólico, Mons. Christophe, quien el pasado 10 de mayo presidió una Misa en la iglesia de San Pedro Apóstol en honor a las victimas de la explosión, en la cual llamó a toda la comunidad a dar muestras de solidaridad y amor en estos momentos difíciles.

“Cuando nos encontramos a las puertas de la muerte, no es el tiempo de dividirse, no es el tiempo de odiarse, no es el tiempo de violencia en la comunidad, es el momento de ayudar, de ser solidario y compartir nuestro amor y lo poco que tenemos, para construir la comunidad. Lo hacemos en memoria de los niños, jóvenes y personas que nos dejaron de un momento a otro, pero creemos en la Resurrección. No es fácil este momento, pero ante este hecho, nuestra respuesta es la solidaridad y el amor; brindarnos para que verdaderamente seamos todos personas dignas”, manifestó Mons. Pierre en su homilía.

 

 

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10066Jueves, 16 de mayo de 2013 15:00 hrs
Entronizan imagen de San Juan Diego en la Capilla del Cerrito del Tepeyac 0 0 1 279 1536 Arquidiocesis de mexico 12 3 1812 14.0

El domingo 12 de mayo en la capilla del Cerrito del Tepeyac fue entronizada una replica de tamaño original con la imagen de San Juan Diego Cuauhtlatoatzi,  el cual fue donada por indígenas mazahuas y el movimiento Unión de Voluntades.

La entronización se dio en medio de una  Solemne Celebración presidida por Mons. Salvador Diez de Sollano, capellán de este templo, quien se mostró entusiasmado con la llegada de la imagen, ya que esta capilla representa históricamente mucho para la devoción de San Juan Diego Cuauhtlatoatzin.

“El acontecimiento guadalupano de 1531,  narra que en el cerro del Tepeyac,  fue donde la Siempre Santa Virgen María de Guadalupe se le aparece a Juan Diego y es el lugar donde tomó las rosas para mostrarlas al obispo Zumárraga como prueba de las apariciones, y que hasta hoy,  se dignifica al primer santo indígena con esta entronización”, expresó Mons. Diez de Sollano.

A la celebración acudieron cerca de ochenta indígenas mazahuas quienes realizaron una valla para custodiar la imagen del santo mexicano, al que le ofrecieron flores acompañados de canticos y alabanzas.

Cabe mencionar que esta la primera capilla que se construyó en el año 1666, aunque la actual fue reconstruida en el año 1749 y se hizo entonces de mayores dimensiones. Tiene un Altar Mayor con la imagen de la Guadalupana y una cripta, adonde se venera a san Juan Diego.

Esta fue la primera capilla construida en el Tepeyac en 1526. En su interior se observan frescos del pintor muralista Fernando Leal. En tiempos de la Nueva España, esta capilla estuvo consagrada a San Miguel Arcángel, en su momento patrono de la Ciudad de México.

En esta capilla actualmente se encuentra el convento de las Carmelitas, comunidad de enclaustro, que realizan actividades de cuidado a la capilla y oración por el mundo.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10065Jueves, 16 de mayo de 2013 13:00 hrs
Sacerdotes renovarán su fe ante la Virgen de Guadalupe

  Se reunirán en la Basílica presbíteros de todo el país, este 23 de mayo.


Los presbíteros de México están invitados a participar de la celebración especial, que les dedica la Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe (INBG), para renovar la Profesión de Fe de su Bautismo. El evento dará inicio en el Auditorio de la Plaza Mariana, el próximo 23 de mayo, a las 11:00 a.m.

La INBG organiza esta celebración, donde “se reunirán ante los pies de Nuestra Señora de Guadalupe, sacerdotes provenientes de todas partes de México”, expuso el maestro de Celebraciones Litúrgicas del santuario mariano, el P. José Alberto Medel Ortega.

El P. Medel manifestó que esta reunión “es una oportunidad única para que los presbíteros estén unidos ante la Virgen de Guadalupe”. No se tiene un registro previo un acontecimiento como éste, organizado en el Año de la Fe, por la INBG con la colaboración de la Comisión del Presbiterio de la Arquidiócesis de México.

Ese día del evento, los sacerdotes acudirán primeramente al Auditorio de la Plaza Mariana, donde participarán de dos conferencias. En una, “se hará la relectura del documento Presbyterorum ordinis, que representa volver la vista al Concilio Vaticano II, como lo pidió el Papa Emérito Benedicto XVI”, explicó el P. Medel.

La siguiente conferencia será una reflexión sobre las implicaciones del ministerio sacerdotal en las Sagradas Escrituras. Entre ambas conferencias, habrá una convivencia. No se pide inscripción para el evento. Más tarde, los presbíteros reunidos peregrinarán hacia el Altar Mayor del Santuario para participar de la Consagración Eucarística.

¿Qué pide un sacerdote en sus plegarias a la Virgen?

Este evento es trascendente en la vida de la Iglesia, porque “se convocó a los presbíteros de todo el país, a través de los Obispos, a que acudan a la Casa de la Virgen a expresar su fe, renovar la fe del Bautismo, expresar su ministerio sacerdotal, y profesar el Credo”, refirió el P. Medel.

De acuerdo con el P. Medel, cuando un sacerdote acude a los pies de la Santísima Virgen de Guadalupe, eleva sus plegarias por tres causas:

1. Perseverar en la vocación y aumentarla, para ser buenos sacerdotes y fieles.

2. Responder a la vocación, tal como Ella respondió con esa entrega total. Así como ser buenos seguidores de Cristo.

3. Rogar a Ella porque proteja todo lo que hacemos, por ser Abogada Nuestra.


“El evento estará dividido en tres momentos, el primero es el evento de reflexión, la convivencia fraterna de los cleros del país (en donde sólo participarán los presbíteros), y por último, la peregrinación al Altar Mayor, para participar de la Consagración Eucarística”, resumió el P. Medel.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10059Jueves, 16 de mayo de 2013 11:00 hrs
La fe de Débora, la libertadora 0 0 1 703 3869 Arquidiocesis de mexico 32 9 4563 14.0

 

Después de la conquista de Canaán

Según la Biblia, Josué condujo a las doce tribus de Israel a la tierra prometida y la conquistaron; luego, él mismo repartió el territorio equitativamente. Las doce tribus actuaron como un solo pueblo bajo un solo Dios y sintieron la presencia divina en sus luchas.

A la muerte de Josué ya no hubo quién guiara al pueblo ni quién lograra que permanecieran unidos. Cada tribu buscó su propio beneficio, y la desunión produjo que fueran débiles frente a sus enemigos.

Dios suscitó líderes para guiar a su pueblo y éstos recibieron el nombre de “jueces”. A veces ellos tomaron la jefatura de una forma natural, otras veces fueron escogidos por el pueblo y en algunos casos fue Dios mismo quien los llamó de entre las tribus para buscar la salvación de su pueblo.

 

Débora la profetisa

Si Débora fue elegida por su tribu y por su pueblo, entonces podemos decir que ella fue la primera mujer en la historia –de la que tenemos noticias– en haber sido elegida para ser la gobernante de un pueblo.

Ciertamente la eligió Dios y estuvo con ella en todo momento.

Débora, cuyo nombre significa “abeja”, era esposa de Lapidoth, pero fue ella y no su esposo quien llegó a ser juez de su pueblo.

Fue una mujer con una gran fe, y de ella no nos cuenta la Biblia ninguna infidelidad a Dios.

Fue una mujer a la que Dios le hablaba, y ella sabía escuchar y obedecer. La llamamos profetiza porque “profeta” significa, en griego, “el que habla en nombre de” y ella hablaba a su pueblo en nombre de Dios.

También sabemos que era una mujer que no sólo escuchaba a Dios, sino que le hablaba y lo alababa. Su canto de victoria ha llegado hasta nosotros como uno de los textos más antiguos de la Biblia.

Ella era juez y ejercía su autoridad sentada debajo de la “palmera de Débora”, a donde acudían sus compatriotas en busca de justicia.

Y ella amaba a su pueblo y sufría con él por la opresión de sus enemigos; esto y la voluntad de Dios la llevó a convertirse en una gran estratega, capaz de unir y guiar a los hombres a la victoria.

 

Débora la libertadora

Labín, rey de Canaán, oprimió a Israel durante veinte años. Sísara era el jefe del ejército cananeo y era sumamente cruel con los israelitas. La fuerza de los cananeos se debía a su armamento mucho más avanzado que el de los israelitas, ya que tenían armas de hierro y carros de guerra en gran número. Al frente de este ejército, Sísara era invencible. Los israelitas eran sólo campesinos y pastores, y por eso fueron dominados y oprimidos.

Débora llamó a Barac, jefe de un ejército tribal, y lo invitó a unirse con otras tribus de Israel para poder enfrentar a sus enemigos. Le presentó un plan de guerra y Barac aceptó guiar al ejército con la condición de que Débora fuera con él. Ella le profetizó que por esa desconfianza en la voluntad de Dios, el triunfo sobre su enemigo no sería suyo, sino de otra mujer.

El ejército israelita se reunió en el monte Tabor al mando de Barac, acompañado de Débora.

 

Dios lucha por su pueblo

Sísara acudió al Tabor al frente de novecientos carros de guerra blindados con hierro y de todo el pueblo que vivía con él. Cuando llegaron a las laderas del monte Tabor, Dios desató una gran tormenta que llenó de lodo el campo de batalla inutilizando los carros de guerra, otros fueron arrastrados por la corriente de un arroyo desbordado. Los diez mil soldados israelitas aniquilaron al ejército enemigo y Sísara, dejando su inútil carro, huyó a pie para ir a esconderse a la tienda de Jael, una mujer que supo confiarlo dándole bebida y alimentos hasta que se durmió y entonces le clavó una estaca de su tienda en la sien y entregó el cadáver a los israelitas. Jael fue la heroína de esta historia como lo había profetizado Débora.

 

El canto de la Victoria

En ningún momento Débora se llenó de soberbia ni pidió para ella honores. Ella sabía que la victoria no era del pueblo que ella había guiado, sino de Dios que luchó a su lado para liberarlos.

Vencido el enemigo, hubo paz para Israel durante cuarenta años y todavía hasta hoy los israelitas consideran a Débora como madre de Israel.

El canto de la victoria de Débora y Barac (Jueces 5) es una expresión desbordada de júbilo por la victoria, pero a su vez es una invitación a alabar a Dios porque se la dio.

Es una alabanza a las valientes tribus de Israel que se unieron para luchar, pero también un reproche para aquellas que no acudieron y se quedaron en sus territorios.

Narra la batalla y alaba a Jael, llamándola “bendita entre las mujeres”.

Débora pasó a ser un modelo para las mujeres israelitas.

 

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10057Jueves, 16 de mayo de 2013 10:15 hrs
Felicitación del Cardenal Rivera Carrera a Mons. Ramón Castro Castro 0 0 1 90 497 Arquidiocesis de mexico 4 1 586 14.0

El cardenal Norberto Rivera Carrera y la Arquidiócesis Primada de México

felicitan a:

Mons. Ramón Castro Castro

Quien ha recibido del Papa Francisco la encomienda de gobernar pastoralmente de la Diócesis de Cuernavaca.

Durante siete años fue verdadero testimonio cristiano para los fieles de la Diócesis de Campeche, y confiamos en que, con la gracia de Dios, también

habrá guiar al pueblo morelense hacia el encuentro con Jesucristo.

 

Pedimos a Santa María de Guadalupe que la presencia de Mons. Ramón Castro  llene de esperanza a esa Iglesia particular.


Mayo 2013

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10054Miércoles, 15 de mayo de 2013 16:00 hrs
“Voy a sumarme a los esfuerzos por la paz en Morelos” 0 0 1 510 2808 Arquidiocesis de mexico 23 6 3312 14.0

 

   Mons. Castro aseguró que será un reto grande, pero con el trabajo conjunto la paz puede ser una realidad en la nueva diócesis que el Papa le ha encomendado.

 

 “Voy a servir, a entregarme y a desgastar la vida por mi nuevo pueblo”, fueron las primeras palabras de Mons. Ramón Castro Castro, luego de haber sido designado por el Papa Francisco como nuevo Obispo de la Diócesis de Cuernavaca.

Este cargo –ha dicho al Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México– le permitirá sumarse a los esfuerzos por lograr la paz y la reconciliación tan ansiadas por los fieles del estado de Morelos.

“El nombramiento ha sido una sorpresa y la recibo con la fe que debe tener un  pastor, y con la conciencia de que es lo que Dios quiere, en la alegría y la paz de mi ministerio”, dijo Mons. Castro en entrevista telefónica concedida desde la Diócesis de Campeche, Iglesia que tuvo a su cargo durante los últimos siete años.

Aunque conoce poco la “Ciudad de la eterna primavera”, el nuevo pastor de los morelenses se mostró ilusionado por saber que dentro de poco estará allí: “Me alegra muchísimo, desde ahora la diócesis y el pueblo que peregrina en ella, son un motivo de amor, de cariño, y empiezo a dirigir hacia esa realidad mi corazón sacerdotal y  episcopal”, dijo.

Sobre la situación de violencia e inseguridad que se vive el Estado de Morelos, Mons. Castro reconoció que “es una verdad y una desgracia”, por lo que llegará a esa entidad con las mejores intensiones para tratar de ser un elemento más a fin de alcanzar la paz”, especialmente desde la Dimensión Episcopal de Justicia, Paz y Reconciliación que preside. “Ojaló que podamos hacer un trabajo efectivo”, confió.

El Obispo electo de Cuernavaca reconoció que enfrentar estas dificultades será un reto bastante grande, sobre todo porque durante los últimos años ha vivido en una diócesis que no padece tan gravemente estos flagelos, pero se mostró seguro en que, sumándose a los esfuerzos de muchos otros agentes que buscan la paz en el estado, ésta se puede alcanzar.

Al enviar un mensaje a la Iglesia que peregrina en Morelos, dijo: “que cuenten con mi entrega completa, que voy a servirles como Cristo vino a servir y no a ser servido; voy con el deseo de ser una imagen de Cristo Buen Pastor, con los límites que mi lado humano me permita, pero la intensión es la mejor en el sentido de cumplir con la misión que el Señor me pide, y es servir, entregarme y desgastar la vida por mi nuevo pueblo”.

Al referirse a la  Diócesis de Campeche aseguró que la lleva grabada en su corazón: “ha sido mi primer amor, juntos hemos luchado para la consolidación del Reino, he recorrido hasta el último palmo de su territorio con las visitas pastorales y eso me permitió enamorarme profundamente de la gente. Me voy pero me quedo, hay tantas cosas que nos unen, que permanecerán siembre en mi historia y en la de Campeche”.

Mons. Castro Castro es el tercer Obispo que llega de Campeche a Cuernavaca, después de Mons. Francisco Plancarte y Navarrete, y Mons. Francisco González y Arias. Además, fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1982 en Tijuana por Mons. Juan Jesús Posadas Ocampo, poco antes de que éste fuera nombrado Obispo de Cuernavaca.

La Diócesis de Cuernavaca, junto con las de Atlacomulco y Toluca, son sufragáneas de la Arquidiócesis de México.

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10053Miércoles, 15 de mayo de 2013 14:00 hrs
Cuernavaca tiene nuevo obispo: Mons. Ramón Castro Castro 0 0 1 405 2230 Arquidiocesis de mexico 18 5 2630 14.0

La Diócesis de Cuernavaca dio la bienvenida a su nuevo Obispo, Mons. Ramón Castro Castro, quien fue nombrado este miércoles por el Papa Francisco para guiar pastoralmente a esa Iglesia particular, luego de permanecer por trece años al frente de la Diócesis de Campeche.

“Como pueblo de Dios hemos orado para que el Señor en su bondad nos enviara al Pastor que necesita esta Iglesia que peregrina en Cuernavaca y nuestra súplica ha sido atendida, nos ha alegrado con el nombramiento de Mons. Ramón Castro Castro, a quien desde este momento le damos la bienvenida y le ofrecemos nuestra obediencia pastoral, porque estamos seguros que nos conducirá a Jesús que es Camino, Verdad y Vida”, señala un comunicado firmado por el padre  Luis A. Millán Ocampo, Administrados Diocesanos.

También piden a Dios para que siga asistiendo con su sabiduría a Mons. Castro Castro para  “apacentar y guiar a su grey morelense por las sendas del Evangelio, a través de la justicia, la paz y la reconciliación”.

Mons. Castro Castro nació en Teocuitatlán de Corona, Jalisco, el 27 de enero de 1956. Fue ordenado sacerdote en Tijuana  el 13 mayo de 1982, iniciando su ministerio en la parroquia san José Obrero, en Ensenada, Baja California.

Es Licenciado en Filosofía por la Universidad del Valle de Atemajac, Licenciado y Doctor en Teología Espiritual por el Teresianum de Roma y Licenciado en Derecho Canónigo  por la Universidad Pontificia de Roma. Además cuenta diplomados en Derecho Internacional y en Lenguas por la Pontificia Academia Eclesiástica.

Se ha desempeñado como diplomático en las Nunciaturas Apostólicas de Zambia y Malawi (1989-1992), de Angola (1992-1994), de Ucrania (1995-1996), Venezuela (1996-1999) y de Paraguay (1999-2001). En el año 2001 fue nombrado Director del Óbolo de San Pedro en la Secretaria de Estado Vaticano.

El 2 de abril de 2004, Papa Juan Pablo II lo designó como Obispo titular de Suelli y Auxiliar de la Arquidiócesis de Yucatán  y  el 8 de abril de 2006 el Papa Emérito  Benedicto XVI lo nombró  Obispo de Campeche. Actualmente es responsable de la Dimensión Justicia, Paz y Reconciliación de la Comisión Episcopal para la pastoral social.

La Diócesis de Cuernavaca fue erigida el 23 de junio de 1891 con la con la bula Illud in primis del Papa León XIII. Comprende todo el Estado de Morelos que tiene una población de dos millones 144 mil habitantes, de los cuales un millón 854 mil son católicos, que se atienden en unas 109 parroquias.

El territorio diocesano abarca todo el Estado de Morelos y la Sede Episcopal está en la ciudad de Cuernavaca, donde se encuentra la Catedral de la Asunción de María. 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10051Miércoles, 15 de mayo de 2013 09:45 hrs
Serie Año de la Fe, Ficha 26: Y por obra del Espíritu Santo 0 0 1 656 3614 Arquidiocesis de mexico 30 8 4262 14.0

La primera intervención que conocemos de Él es impactante.

Aleteaba sobre las aguas antes de la creación del mundo, cuando todo era caos y confusión (ver Gen 1,2).

También resulta impresionante cómo intervino a lo largo de la historia de Israel. Fue Él quien inspiró a Moisés y a otros líderes y profetas a comunicar la Palabra de Dios, interpretar Su Ley, guiar y defender al pueblo elegido. Una y otra vez a lo largo del Antiguo Testamento dice: ‘y el Espíritu de Dios vino sobre...’ alguien a quien el Señor le encomendó realizar alguna tarea para bien de su gente.

Es, pues, significativo que cuando en el Credo proclamamos que por nosotros, por nuestra salvación, Jesucristo bajó del cielo, se mencione la intervención del Espíritu Santo.

El mismo Espíritu Santo que intervino en la creación del mundo, interviene ahora, porque la venida de Jesús al mundo anuncia una nueva creación.

El mismo Espíritu Santo que inspiró a los que anunciaban la Palabra de Dios, interviene ahora, porque Jesús es el Verbo (ver Jn 1,1), la Palabra definitiva del Padre (ver Heb 1, 1-4).

El mismo Espíritu Santo que suscitó líderes que guiaran al pueblo a lo largo de su historia, interviene ahora porque Jesús es el enviado de Dios que guiará a Su pueblo en su camino de la esclavitud a la libertad, de la oscuridad del pecado y de la muerte hacia la luz de la salvación definitiva.

Por medio de Su acción creadora, renovadora, iluminadora, liberadora, el Espíritu Santo participa en la realización del plan de salvación, que Jesús vino a cumplir, por el cual bajó del cielo enviado por el Padre.

¿Qué significa esto para nosotros?

Que así como intervino entonces, sigue interviniendo ahora, obrando en nuestra vida, para que se cumpla en nosotros el plan de salvación del Padre.

Por obra del Espíritu Santo que participó en la creación del mundo, que ordenó el caos, podemos ser, en Cristo, criaturas nuevas, dejar atrás lo pasado, el pecado, la oscuridad, la desesperanza, el caos en nuestra vida, y reordenarla, reorientarla hacia Dios.

Dice san Pablo: “El que está en Cristo es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.” (2Cor 5, 17).

Por obra del Espíritu Santo podemos abrir el entendimiento para acoger al Verbo, para recibir la Palabra de Dios y dejar que sea lámpara para nuestros pasos.

Por obra del Espíritu Santo, podemos comprender que Jesús es el Señor (ver 1 Cor 12,3), que por Su infinita misericordia quiso venir a salvarnos; descubrirlo presente en nuestra vida, acoger Su proyecto amoroso en nuestro corazón y seguirlo, dóciles, en el camino hacia la salvación.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10050Miércoles, 15 de mayo de 2013 09:30 hrs
Crece el número de católicos en todo el mundo 0 0 1 340 1873 Arquidiocesis de mexico 15 4 2209 14.0

El número de católicos en todo el mundo aumentó a 1.214 millones de personas, lo que representa el 17,5 por ciento de la población del planeta, según los datos del Anuario Estadístico Eclesial 2011, presentado este lunes al Papa Francisco junto al Anuario Pontificio 2013.

De acuerdo los datos estadísticos, del 2010 al 2011 los católicos en los cinco continentes pasaron de de 1.196 a 1.214 millones con un incremento  relativo del 1.5 por ciento, siendo África donde se presenta la mayor alza con el 4.3 por ciento.

En ese mismo período también aumentó el número de obispos, que pasó de los 5 mil 104 a 5 mil 132. El incremento se registró sobre todo en Oceanía (+4,6 %) y en África (+1 %), mientras Asia y Europa están ligeramente por debajo de la media mundial y en América no se registraron variaciones.

La cantidad de sacerdotes  en todo el mundo aumento en un 2.1 por ciento del  año 2000 al 2011, pasando de 405 mil  a 413 mil 400, siendo África y Asia donde se presenta la mayor subida, mientras que  América permanece en torno a una media de 122 mil y Europa ha sufrido una disminución en el número de presbíteros.

Destaca el crecimiento de los diáconos permanentes que de  29 mil  que había en el 2001 pasaron a 41 mil en 2011. El aumento más significativo se presenta en Europa (de 9 mil a 14 mil)  y América  (19 mil 100 a 26 mil). Estos dos continentes representan el 97.4% de la cifra global.

Los religiosos profesos no sacerdotes se consolidan y superan ligeramente los 55 mil, mientras que en el caso de las religiosas profesas se muestra un decrecimiento, ya que en 2001 eran 792 mil y en este momento son 713 mil.

Con respecto a los candidatos al sacerdocio, diocesanos y religiosos tuvieron un aumento del 7.5 por  ciento, ya que 112 mil 244 llegaron a 120 mil 616 del año 2000 al 2011. 

De  los datos también se  pueden establecer  algunas novedades relativas a la vida de la Iglesia católica en el mundo en 2012 y hasta la elección del Papa Francisco, período en el que se han erigido 11 nuevas sedes episcopales, 2 ordinariatos personales, 1 vicariato apostólico y 1 prefectura apostólica. Además se elevó  una  prelatura territorial a diócesis y dos exarcados apostólicos a eparquías.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10047Martes, 14 de mayo de 2013 13:00 hrs
“Maratón de oración” en todo el mundo 0 0 1 278 1529 Arquidiocesis de mexico 12 3 1804 14.0

 La red social MayFeelings invita a rezar durante 24 horas para “cambiar el mundo”


MayFeelings, la red social creada para rezar por las intenciones de personas de todo el mundo,  ha convocado para este 15 de mayo a una gran “Maratón de oración”, que unirá  por primera vez  en la historia a personas de los cinco continentes en tiempo real, durante 24 horas para rezar por los problemas más importantes de la sociedad.

“Este 15-M ocurrirá algo histórico, tú puedes ser parte de ello, uniéndote a rezar para cambiar el mundo a través de cinco realidades: el paro, la corrupción, el fin de la violencia, la defensa de la familia y la dignidad de la vida. Pidamos a Dios con más fuerza”, explica en sitio Web  www.mayfeelings.com/15m

 MayFeelings nació como una campaña que anima a la oración cada mes de mayo cuando  la Iglesia católica celebra la Santísima Virgen María y en 2012 crearon una Red Social con el mismo nombre, desde la cual invitan a los usuarios a pedir oraciones y a rezar por las necesidades de los otros.

Este año, la organización invita  a volver a confiar en Dios y rezar con mucha fuerza para cambiar el mundo y recuerdan que los motivos para orar no son pocos porque "cada día miles de personas se quedan sin casa, sin trabajo, sin poder ayudar a sus familias. Todos los días recibimos noticias de muertos en guerras y atentados y cada vez nos afectan menos. La corrupción ciega a miles de hombres y mujeres en todo el mundo. Nacer y poder vivir en una familia que no se rompa es cada vez más difícil”.

Todas las personas que deseen participar pueden entrar al sitio Web  www.mayfeelings.com/15m donde se publicaran todas la peticiones  para orar por ellas y se podrá ver un mapa en tiempo real de todas las personas que están rezando y desde que parte del mundo lo están haciendo.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10046Martes, 14 de mayo de 2013 12:30 hrs
Orarán en Basílica por cristianos de Medio Oriente 0 0 1 404 2224 Arquidiocesis de mexico 18 5 2623 14.0

 • Se unirán distintos credos por aquellos que sufren persecución, el sábado 25.

 

La unidad entre creyentes es de vital importancia frente a la ola de atentados y persecuciones que sufren los cristianos en Medio Oriente, por lo que diferentes denominaciones religiosas invitan al Día de Oración Ecuménica, que se celebrará en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, el próximo sábado 25 de mayo a las 12:00 p.m.

La preocupación por la intolerancia religiosa de la que son objeto los hermanos cristianos en esa región del mundo, unió a las denominadas Iglesias Históricas, entre ellas la Iglesia Católica, representada por el arzobispo de México, el Sr. cardenal Norberto Rivera Carrera, en la organización de esta celebración ecuménica.

A raíz del dramático secuestro de los obispos ortodoxos Pablo Yazigy y Yuhana Ibrahim, en Siria, el arzobispo Ortodoxo Antioqueño S.E. Antonio Chedraui convocó a una reunión, donde estuvieron presentes los líderes de las distintas denominaciones religiosas, para discutir la situación por la que atraviesa el cristianismo en el mundo, particularmente en el Cercano Oriente.

Este deleznable suceso forma parte de una larga cadena de acontecimientos en que los fieles cristianos han sido sometidos a torturas, lapidaciones, detenciones ilegales y hasta homicidios, en diferentes países del Cercano Oriente, como: Egipto, Líbano y Siria.

Los referidos sucesos motivaron a los representantes a organizar esta jornada de oración en Basílica, a favor de los cristianos, y acordaron crear un comité para mantener contacto con las distintas dependencias de gobierno e instituciones (poderes de la Unión, secretarías de Estado, y representantes de Derechos Humanos), instancias a las que harán llegar un comunicado conjunto de la reunión que sostuvieron el pasado 9 de mayo.

Durante dicha reunión, se hizo una presentación en video acerca de la dramática situación por la que atraviesan los creyentes y las Iglesias cristianas de Medio Oriente, complementada por materiales gráficos, por lo que –luego de una profunda reflexión– los representantes acordaron emprender una serie de acciones, en las que incluyeron celebrar el día de Oración Ecuménica en el santuario más importante del continente americano.

Se invita a los fieles católicos a unirse a esta causa, y acudir al mediodía al santuario mariano, para elevar sus plegarias para pedir por el bienestar y la pronta liberación de los obispos cautivos, así como para apoyar la libertad religiosa, los derechos humanos, el derecho a la vida y, especialmente, los derechos de los hermanos que comparten la fe cristiana en todo el mundo.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10043Martes, 14 de mayo de 2013 12:00 hrs
Comunicadores católicos reflexionaran sobre el uso de las redes sociales para difundir el Evangelio 0 0 1 668 3680 Arquidiocesis de mexico 30 8 4340 14.0

   El próximo sábado se celebrará en México la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales

Teniendo como tema central “Redes Sociales: Portales de verdad y de fe, nuevos espacios para la evangelización”, el próximo sábado 18 de mayo, se celebrará en la Ciudad de México la 47 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (JMCS), organizada por la Comisión Episcopal para la Pastoral de la Comunicación (Cepcom).

Esto en el marco de la JMCS 2013 que se celebró el 12 de mayo, motivo por el cual el Papa Emérito Benedicto XVI emitió un mensaje el pasado mes de enero en el que destaca que las redes sociales utilizadas de manera equilibrada “favorecen formas de diálogo y de debate que, llevadas a cabo con respeto, salvaguarda de la intimidad, responsabilidad e interés por la verdad, pueden reforzar los lazos de unidad entre las personas y promover eficazmente la armonía de la familia humana”.

Y que “la capacidad de utilizar los nuevos lenguajes es necesaria no tanto para estar al paso con los tiempos, sino precisamente para permitir que la infinita riqueza del Evangelio encuentre formas de expresión que puedan alcanzar las mentes y los corazones de todos”.

El padre Antonio Camacho Muñoz, Secretario Ejecutivo de la Cepcom, informó que esta es la primera vez que en México se pretende reunir a diferentes instancias y organismos de comunicación católicos para reflexionar, profundizar y compartir la tarea comunicacional que se realiza en la Iglesia y sobre la responsabilidad que conlleva comunicar la Buena Noticia y la verdad que de ella emana.

Además se pretende fortalecer la comunidad de los comunicadores católicos, mejorar la comunión y la articulación entre los integrantes de este gremio, así como reforzar la identidad de la Iglesia en México.

Al referirse al tema de la Jornada, destaco que “hoy en día es imprescindible conocer y aprender de las nuevas tecnologías para llegar a los mas alejados, tanto geográfica como espiritualmente creando nuevos espacios para la evangelización” .

 “La Iglesia ha ido siempre a la vanguardia en el uso de los medios de comunicación y en la actualidad es un gran desafío poder usarlos adecuadamente, ya que ofrecen al hombre de hoy ocasiones para orar, meditar y compartir la Palabra de Dios”, expresó el P. Camacho Muñoz.

Agregó que con este tipo de encuentros se busca ayudar a los comunicadores católicos a reflexionar sobre la coherencia y unidad que debe de haber entre la expresión de su fe y su testimonio del Evangelio dentro de la realidad en la que están llamados a vivir, tanto en la realidad física como en la digital. “Ante los demás, estamos llamados a dar a conocer el amor de Dios, hasta los más remotos confines de la tierra”, apuntó el P. Camacho Muñoz.

“También nos ayudará a trabajar unidos para responder a los desafíos del mundo de hoy, sobre todo conocer y usar las nuevas tecnologías y los nuevos lenguajes para llevar a cabo una Pastoral de la Comunicación eficiente y eficaz”, manifestó.

Respecto a las cualidades que debe tener un comunicador católico en la actualidad, destacó en primer lugar la espiritualidad de comunión, “porque no trabaja sólo, sino en comunión, de una manera eclesial, incluyente y solidaria, atento a las necesidades de los mas cercanos”.

“Debe –dijo- tener una atenta escucha a la realidad y dar repuesta a los desafíos de la sociedad, del mundo actual, debe tener una preparación profesional en el ramo de las comunicaciones y ciencias afines, una formación  integral que lo haga capaz de dialogar en los campos de la política, la economía y lo social y una formación teológica y espiritual que sea la base para comunicar el mensaje Evangélico”.

Entre los expositores de la JMCS en México esta el Nuncio Apostólico, monseñor Christophe Pierre, quien junto al doctor Jorge Traslosheros dictaran la conferencia “El Papa Francisco y la Iglesia en el Siglo XXI”.

Entre los conferencistas también están el P. Hugo Valdemar Romero, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México y el P. Juan José Cedeño, responsable de la Comisión Pastoral Juvenil de la Arquidiócesis de México, además de reconocidos comunicadores y analistas mexicanos.

El encuentro tendrá lugar de las 9:00 a las 14:30 horas en la Universidad Panamericana, ubicada en  Augusto Rodin 498, Col. Insurgentes Mixcoac, Del. Benito Juárez, Distrito Federal.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10042Martes, 14 de mayo de 2013 10:00 hrs
Fallece sacerdote exorcista de la Arquidiócesis de México 0 0 1 202 1111 Arquidiocesis de mexico 9 2 1311 14.0

  La comunidad le guarda gratitud por su especial empeño en el ministerio sacerdotal.

La comunidad católica lamentó el deceso del sacerdote José Cenobio Ramírez Chávez, quien fuera titular de la parroquia Regina Coeli, también conocida como Natividad de María Santísima, acaecido el día de ayer domingo 12 de mayo, en la Ciudad de México.

Sus restos fueron velados anoche en una conocida agencia funeraria del sur de la ciudad. La mañana de este lunes 13 de mayo, fueron trasladados a la parroquia de San Jacinto, en San Ángel, donde se llevó a cabo al filo del mediodía la Misa de cuerpo presente, en donde estuvieron familiares y amigos, que lo recuerdan con cariño.

Se le guarda al P. José Cenobio especial gratitud, por los años que sirvió en el ministerio sacerdotal, especialmente al ser uno de los presbíteros exorcistas de la Arquidiócesis de México. Desde el mes de septiembre de 2012, el deterioro de su salud le obligó a dejar la titularidad de la mencionada parroquia.

Sus invaluables servicios como exorcista de la IV Vicaría Episcopal, le ganaron el aprecio y agradecimiento de varias generaciones de fieles católicos. Nacido el 12 de agosto de 1928, el P. José Cenobio Ramírez Chávez se ordenó como presbítero el día 24 de febrero de 1963. Al momento de su deceso, contaba con 84 años de edad.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10039Lunes, 13 de mayo de 2013 15:00 hrs
Anuncian una Hora Santa mundial 0 0 1 101 559 Arquidiocesis de mexico 4 1 659 14.0

El próximo domingo 2 de junio, el mundo católico se unirá espiritualmente con el Santo Padre Francisco, para una hora de adoración eucarística con motivo del Año de la Fe que se celebra este 2013.

En Roma, este evento tendrá lugar a las 17:00 horas, tiempo local, y para coincidir con el horario de Roma, en México se realizará esta Hora Santa de las 10:00 a las 11:00 horas.

En la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, la ceremonia será presidida por el Cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, sus obispos auxiliares y los integrantes del Cabildo, según informó en entrevista el Dean del Cabildo, el padre Manuel Arellano. 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10038Lunes, 13 de mayo de 2013 11:30 hrs
17 nuevos sacerdotes para la Arquidiócesis de México 0 0 1 348 1914 Arquidiocesis de mexico 15 4 2258 14.0

  Los ordenará el Card. Rivera Carrera el 18 de mayo en la Basílica de Guadalupe

El cardenal Norberto Rivera Carrera ordenará el próximo sábado 18 de mayo a 17 nuevos sacerdotes para la Arquidiócesis de México, en el marco de una Solemne Ceremonia en la Basílica de Guadalupe, la cual se realizará en las vísperas de la Fiesta de Pentecostés, fecha en que la Iglesia Católica celebra su nacimiento como cuerpo de Cristo animado por el Espíritu Santo.

A los pies de la Santísima Virgen de Guadalupe, los candidatos recibirán el orden sacerdotal que los compromete a colaborar con su Obispo en la atención espiritual de los fieles cristianos y a celebrar la Santa Misa y los Sacramentos, a excepción de la Confirmación y la Ordenación Sacerdotal que son propios del Obispo.

La Misa de ordenación será presidida por el Card, Rivera Carrera, quien estará acompañado por los Obispos Auxiliares de las ocho Vicarías Episcopales y el presbiterio de la Arquidiócesis de México.

Como parte del rito de la ordenación, el Arzobispo de México impondrá sus manos sobre la cabeza de cada uno de los candidatos para transmitir el Espíritu Santo que los consagra  como presbíteros, y ungirá sus manos con el Santo Crisma en señal de que su cuerpo y alma estarán destinados a servir a Dios.

También cambiarán la estola cruzada que utilizaron durante el año de su diaconado transitorio, para ser revestidos con la estola y la casulla propia de los sacerdotes.

Al finalizar la ceremonia, los nuevos presbíteros serán designados a diferentes parroquias de la Ciudad de México, donde prestarán su servicio al pueblo de Dios durante los próximos cinco años.

Lista de candidatos al orden del presbiterio

Diocesanos:

1.         Arturo Andréi Carreño Huerta

2.         Mario Alberto Cruz Martínez

3.         Carlos Jean Riquelme

4.         Víctor Jiménez González

5.         Geovanni López Dorantes

6.         Guillermo Mendoza Rodríguez

7.         Francisco Javier Osorio Osorio

8.         José Luis Ramírez Rodríguez

9.         Francisco Leopoldo Regalado Benítez

10.       Alejandro Vargas Roldan

11.       Carlos Eduardo Zúñiga Mejía Borja

12.       Juan Manuel Castañón Rodríguez

13.       Miguel Currás Fernández

14.       José Gerardo Muratalla Hernández

15.       Juan Carlos Ávila Reza

16.       Johnny Shedlyn Seraphin, S.F.C.

 

Extradiocesano:

17. José Alberto Placios Argüelles, S.D.P.

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10037Lunes, 13 de mayo de 2013 10:30 hrs
Iglesia divina y humana: Card. Norberto Rivera

“Nuestra Iglesia, la Iglesia de Jesús, es al mismo tiempo divina y humana, con aspectos visibles y también invisibles, santa y pecadora”, señaló el cardenal Norberto Rivera Carrera, Arzobispo Primado de México, durante su homilía dominical. 

“Esta es la Iglesia que formamos, a la cual pertenecemos, la ”Iglesia misterio”, porque es una realidad humana, formada por hombres limitados, pobres y pecadores, pero penetrada por la fuerza y la presencia misma del Espíritu de Jesús que en ella resplandece, convoca y salva”, dijo.

Luego comentó que “algunos al ver este doble componente de la Iglesia quisieran ver dos Iglesias: La Iglesia estructura-organización y la Iglesia espiritual- carismática.  Acentuar el aspecto institucional, la estructura orgánica o también sus debilidades humanas, es no querer o no poder entender el proyecto de Jesús;  como también es deformar la Iglesia que Jesús quiso, cuando se concibe como Iglesia puramente espiritual, invisible, trascendente y gloriosa.”

Este testamento de Jesús es maravilloso, es un acto de confianza en nosotros inmerecido e inimaginable, nos confía la misma misión y la misma autoridad que el Padre le confió a él: “Así como mi Padre me envió así yo los envío a ustedes...”  Evidentemente que antes de salir a cumplir este honroso encargo con los demás, debemos dejarnos penetrar de su vida y enseñanza.  Sólo cuando creamos vitalmente que vale la pena ser cristianos, nos sentiremos con ganas de invitar a otros a correr la misma aventura.  Sólo el entusiasmo engendra entusiasmo. Para predicar el cristianismo desde la propia existencia, primero hay que vivirlo, hay que experimentar que no hay nada mejor que tener el sentido que Cristo le dio a la vida. 

El Cardenal Rivera Carrera dijo que “Los cristianos somos enviados para hacer presente a Cristo en las realidades familiares, sociales, económicas y políticas;  somos enviados a proclamar y a realizar en el tiempo y en la tierra el proyecto de Dios anunciado por Jesús en su Evangelio.”

Finalmente, exhortó a que “como cristianos asumamos las propias responsabilidades iluminados por Aquel que ha revelado la verdad sobre el hombre y lo ha llevado, por su Ascensión a los cielos, a la perfección y a la gloria.”

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10035Domingo, 12 de mayo de 2013 18:00 hrs
La Palabra del Domingo: Conversión + perdón= salvación 0 0 1 1220 6711 Mirinda 55 15 7916 14.0

De todos los temas que Jesús hubiera podido pedir a Sus discípulos que predicaran a todas las naciones, ¿cuál eligió? 

Nos lo dice el Evangelio que se proclama en Misa este Domingo en la Solemnidad de la Ascensión (ver Lc 24, 46-53). 

En él se narra que luego de la Resurrección y antes de subir al cielo, Jesús dijo que “en Su nombre se había de predicar a todas las naciones...la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados.” (Lc 24, 57). 

¿Por qué eligió este tema? 

¡Porque contiene en sí mismo un programa de vida para todos! 

Para captarlo vale la pena examinarlo parte a parte.

 

EN SU NOMBRE 

Los discípulos no son enviados atenidos a sus propias fuerzas ni en nombre propio, sino en el nombre de Jesús, verdadero Dios y verdadero Hombre; van de parte de Aquel que venció el pecado y la muerte. Esto significa, por una parte, que En Él y con Él encuentran la fuerza para enfrentar toda clase de desafíos; la luz para no caminar en tinieblas, y, por otra parte, que tienen el compromiso de ser Sus testigos, dar un testimonio creíble de ser Sus seguidores: amar como Él, perdonar como Él, tender a todos la mano como Él. 

SE HABÍA DE PREDICAR 

No sólo de palabra, sino de obra. 

La primera vez que Jesús envió a Sus discípulos, no sólo les dio instrucciones sobre lo que debían decir, sino también cómo debían de comportarse (ver Lc 9, 1-6). 

Decía Martí que la mejor manera de decir es hacer.... 

Jesús los envía a anunciar la Buena Nueva a un mundo que la necesita desesperadamente. 

Los envía a predicar, a los que están necesitando escuchar un mensaje que los rescate de la desesperanza, de la violencia, de la depresión, de la miseria espiritual, de la sinrazón de su existencia. 

A TODAS LAS NACIONES

No excluye a nadie, no deja a nadie fuera. 

El cristiano no puede limitar el número de gente a la que está dispuesto a predicarle, de palabra y de obra. 

Debe estar dispuesto a hacerlo para todos, creyentes y no creyentes, cercanos y alejados, para los que acogen gozosos el mensaje y para los que de momento lo rechazan. 

Como dice, simpáticamente, el Papa Francisco, ‘el cristiano no puede sacarle el cuero a nadie’, es decir, sacarle la vuelta, evadir a nadie. 

LA NECESIDAD DE VOLVERSE A DIOS 

O, lo que es lo mismo, la necesidad de conversión, de cambiar de rumbo y enderezar los pasos para reorientarlos hacia Dios. 

Y cabe hacer notar que en este punto no hay por ningún lado, en letritas chiquitas ese aviso: ‘se aplican restricciones’, para significar que esto no es para todos, que hay algunos a quienes no aplica. Aplica a todos. 

Eso significa que Jesús considera que todos estamos necesitados de volvernos a Dios, lo mismo los llamados ‘católicos comprometidos’, que los que sólo se reconocen católicos cuando deben llenar un formulario y poner algo en el renglón de ‘religión’. Todos.

(ver 1Jn 1,8-9). 

Y si alguno dice: ‘pero yo no necesito convertirme, yo ya creo en Dios, voy a Misa el domingo, doy limosna de vez en cuando’, habría que pedirle que se examine más a fondo con relación al único mandamiento que Jesús nos dejó: amarnos unos a otros como Él nos ama (ver Jn 13, 34-35). 

Quien se crea muy ‘en orden’ debería preguntarse si realmente todo lo que piensa y dice, de los demás y de sí mismo, tiene como fuente un amor como el de Dios. Si todo lo que hace y deja de hacer está motivado por el amor a Dios y a los otros. Si todo lo que es y tiene lo ha puesto a disposición de Dios y del prójimo. Si hace ese análisis bien y a fondo, no tardará en descubrir que no estaba tan libre de pecado como creía... 

Un cuestionamiento semejante siempre arroja luz sobre los rincones más oscuros, ésos tal vez habitados por el egoísmo, la soberbia, la pereza, el rencor o quién sabe qué otras actitudes sombrías que muestran que no hay nadie que no esté necesitado de conversión. 

PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS 

No sólo se detecta la necesidad de conversión, también se anuncia el perdón. 

¡Qué consuelo! 

Queda claro que pedirnos que admitamos nuestra necesidad de volvernos hacia Dios, no tiene como objetivo que nos sintamos mal por habernos apartado de Él, y mucho menos que nos creamos irremediables ¡nada de eso! 

Como dice en la Biblia, el Señor no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva (ver Ez 18, 23   ). 

El Padre no quiere que nadie se pierda (ver Jn 6, 39; 2Pe 3,9). 

Lo que Jesús busca es que nos demos cuenta de nuestra sed para anunciarnos que ¡existe una fuente que puede saciarla! 

Lo primero es hacernos conscientes de que estamos necesitados de perdón, lo segundo es ¡otorgarnos ese perdón! 

Y es que el perdón es ¡tan necesario! 

Nos permite poder volver a empezar cada día; nos libera de las cargas que veníamos arrastrando; nos aligera y nos alegra con un borrón y cuenta nueva gracias al cual renovamos nuestra fuerza para luchar contra el pecado, y alimentamos nuestra esperanza de lograrlo. 

Sin el perdón no se le ve sentido a la conversión; sin el perdón no hay esperanza. 

Recuerdo el caso de un señor que pasó muchos años maltratando a su esposa. 

Cuando ella lo abandonó, él se pasó la noche sin poder dormir, pensando, recordando cómo se había comportado y dándose cuenta de que había sido un monstruo. 

Genuinamente arrepentido, fue, avergonzado a buscarla para pedirle perdón.

Pero ella no quiso perdonarlo. 

Él insistió, rogó, lloró, se humilló, pero no logró nada. 

Ella no creía en que él pudiera cambiar y no quiso volver con él. 

La falta de perdón de ella lo desconcertó, luego lo indignó, después lo enfureció. 

Y es que cuando la gente pide perdón y no es perdonada, suele activársele un mecanismo de autodefensa que puede resultar desastroso. 

Como no resistiría pasar el resto de su vida sintiéndose mal por lo que ha hecho, quedar para siempre a deber aquello que no le fue perdonado, empieza a darle la vuelta a las cosas, se pone a pensar mal de quien no le perdonó, busca maneras de justificar lo que le hizo a esa persona y al final termina por convencerse de que es inocente, de que la culpable es la otra persona.

Recupera, corregido y aumentado, el coraje y el rencor que le tenía. 

Sólo el perdón puede rescatar a alguien de ese engaño, de esa espiral autodestructiva. 

Saber que aunque haya quien te niegue su perdón, Dios nunca te lo niega. 

Que aunque alguien ponga oídos sordos a tu súplica de perdón, Dios jamás la desoye, y siempre, y subrayo el siempre, está dispuesto a perdonar a quien le pide perdón. 

Y con el perdón de Dios, que es total, incondicional y gratuito, viene también Su gracia, que infunde en el alma la fuerza para superar el pecado y el propósito de no volver a cometerlo. 

Aquí sucede como con un obrero que trae su ropa de trabajo: no le importa mancharla, al fin que ya está manchada, qué más le da. Pero cuando termina de trabajar y se pone su ropa limpia, ahí sí se cuida de no ensuciarla. 

Sentirse irremediable puede orillar a alguien a sumirse más en el pecado, al fin que ya pecó, qué más le da seguir pecando. 

Pero saberse perdonado, limpio de nuevo de todo aquello que venía arrastrando, lo motiva a cuidar de no volver a ‘ensuciar’ su alma con actitudes contrarias al amor que Dios pide y espera de Él. 

El enviar a Sus discípulos a anunciar el perdón de los pecados, Jesús los está enviando a sembrar esperanza en los corazones, a abrirle a la gente una puerta que la haga sentir que tiene remedio, que puede ser perdonada y cambiar, que no tiene que resignarse a seguir siendo igual toda la vida 

Los está enviando a anunciar lo único que puede salvar al mundo: la conversión y el perdón. 

Que cada uno se vuelva a Dios y se tome de Su mano para caminar con Él paso a paso. Y si por débil, tonto o malo, se llega a soltar y se aleja, vuelva pronto, pida perdón y experimente la sanación y el consuelo de Su abrazo.

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10034Domingo, 12 de mayo de 2013 15:00 hrs
Madre Lupita, ángel de los enfermos 0 0 1 614 3379 Arquidiocesis de mexico 28 7 3986 14.0

Este domingo 12 de mayo, el Papa Francisco canonizará a la Madre Lupita, la segunda mexicana que tiene el honor de alcanzar la gloria de los altares.

Pero, ¿quién fue esta noble mujer? Anastasia Guadalupe García Zavala nació en Zapopan (Jalisco, México) el 27 de abril de 1878. Su padre, Fortino García, tenía una tienda de objetos religiosos frente a la Basílica de Nuestra Señora de Zapopan. Por ello, Guadalupe visitaba esta iglesia con mucha frecuencia, y desde pequeña mostró un profundo amor a los pobres y a las obras de caridad.

Tenía fama de ser una joven agradable y simpática, sin dejar de ser sencilla y transparente en su trato, amable y servicial. Tuvo un noviazgo con un muchacho llamado Gustavo Arreola, pero a la edad de 23 años sintió el llamado de Dios para consagrarse a la vida religiosa, sobre todo en la atención a los enfermos y a los pobres.

Le confió esta inquietud a su director espiritual, el P. Cipriano Íñiguez Martín del Campo, sacerdote muy joven, quien, a su vez, le dijo que él había tenido la inspiración de fundar una congregación religiosa para atender a los enfermos del hospital que había fundado un par de años atrás el P. José Salomé Gutiérrez, y la invitó a comenzar esta labor. Así fue que, entre los dos, fundaron la Congregación Religiosa de Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres.

“Convencer a mi familia de la resolución que había tomado (de ser religiosa) me costó mucho trabajo; sobre todo, convencer a mi mamá. Eso no pude lograrlo. Me decía que irme al Hospital de la Beata Margarita era una locura, porque allí no había nada. Mi papá fue el primero en comprenderme y fue él quien me acompañó para entregarme el 13 de octubre de 1901”.

Al inicio, cuando se fundó la congregación, la Madre Lupita era la única miembro. Ejerció el oficio de enfermera, arrodillándose para atender a los primeros enfermos en el hospital, que al inicio carecía de muchas cosas; sin embargo, siempre derrochó ternura y compasión, procurando, especialmente para los pacientes, un buen cuidado en la vida espiritual.

Después de varios años, y ya con más mujeres en la congregación, fue elegida Superiora General, cargo que mantuvo durante toda su vida y, aunque provenía de una familia de un buen nivel económico, se adaptó con alegría a una vida extremadamente sobria y enseñó a las hermanas de la congregación a amar la pobreza para poder donarse más a los internados.

En un período de graves dificultades económicas en el hospital, pidió permiso a su director espiritual para salir a mendigar por las calles y, obtenida la autorización, lo hizo junto con otras hermanas durante varios años, hasta que se solucionaron los problemas para sustentar a los enfermos.

El marco político-religioso en México fue grave desde 1911 hasta 1936, porque la Iglesia fue perseguida, sobre todo durante el período más sangriento, de 1926 a 1929.

En ese tiempo de persecución en México contra la Iglesia Católica, arriesgando su vida y la de sus compañeras, la Madre Lupita escondió en el hospital a algunos sacerdotes, e incluso al Arzobispo de Guadalajara, monseñor Francisco Orozco y Jiménez. Por otra parte, las hermanas ofrecían alimento y curaban de sus heridas a los soldados perseguidores. Por este motivo, los militares que estaban acuartelados cerca del hospital no sólo no molestaban a las religiosas, sino que hasta las defendían, lo mismo que a los enfermos.

Durante su gobierno como superiora, se abrieron once fundaciones en la República Mexicana.

El 13 de octubre de 1961 celebró su 60 Aniversario de Vida Religiosa; sin embargo, para entonces ya padecía de una dolorosa enfermedad, que en dos años más la llevó a la muerte.

Falleció el 24 de junio de 1963, en Guadalajara, a la edad de 85 años, con fama de santidad.

Después de su muerte, siguió creciendo la congregación; en la actualidad, las Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres cuentan con 22 casas en México, Perú, Islandia, Grecia e Italia.

 

Cortesía / Semanario de Guadalajara

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10017Domingo, 12 de mayo de 2013 14:00 hrs
Homilía pronunciada por el Cardenal Norberto Rivera C., Arzobispo Primado de México en la Catedral Metropolitana de México. 0 0 1 957 5267 Mirinda 43 12 6212 14.0

Los Hechos de los Apóstoles nos han narrado la Ascensión del Señor a los cielos.  Para San Lucas y para la primitiva comunidad cristiana el acontecimiento es de gran trascendencia, es la solemne inauguración del tiempo de la Iglesia, tiempo que comienza con la desaparición física de su Señor Jesucristo y se clausura con su venida gloriosa al final de los tiempos:  “Este mismo Jesús que los ha dejado para subir al cielo, volverá como lo han visto alejarse”.  El mismo San Lucas en su Evangelio nos presenta a esta Iglesia de Jesús en sus elementos esenciales:  A los Apóstoles o testigos, al Espíritu de Jesús que estará con ellos hasta el fin y la Misión de evangelizar que deben realizar con todas las gentes.  Esta es la Iglesia que formamos, a la cual pertenecemos, la ”Iglesia misterio”, porque es una realidad humana, formada por hombres limitados, pobres y pecadores, pero penetrada por la fuerza y la presencia misma del Espíritu de Jesús que en ella resplandece, convoca y salva.

 

Algunos al ver este doble componente de la Iglesia quisieran ver dos Iglesias:  La Iglesia estructura-organización y la Iglesia espiritual- carismática.  Acentuar el aspecto institucional, la estructura orgánica o también sus debilidades humanas, es no querer o no poder entender el proyecto de Jesús;  como también es deformar la Iglesia que Jesús quiso, cuando se concibe como Iglesia puramente espiritual, invisible, trascendente y gloriosa.  Nuestra Iglesia, la Iglesia de Jesús, es al mismo tiempo divina y humana, con aspectos visibles y también invisibles, santa y pecadora.  Hace ya cincuenta  años el Concilio Vaticano II nos explicó esto en forma sencilla y magistral:  “La sociedad dotada de órganos jerárquicos y el Cuerpo místico de Cristo, la sociedad visible y la comunidad espiritual, la Iglesia terrestre y la Iglesia dotada de los bienes celestiales, no han de considerarse como dos cosas distintas, porque forman una realidad compleja, constituida por un elemento humano y otro divino”.

 

La Ascensión del Señor se presenta así, no sólo como la fiesta de la subida de Jesús al cielo, sino como la fiesta de la seguridad de la permanencia de Cristo en medio de nosotros.  San Agustín lo expresa con un juego de palabras convincentes:  “No abandonó el cielo cuando de allá descendió para estar con nosotros y tampoco se aleja de nosotros cuando sube a los cielos.  Él ha sido exaltado sobre los cielos, sin embargo, sufre aquí en la tierra todos los afanes que nosotros sus miembros sufrimos.  De esto dio testimonio gritando “Saulo, Saulo, porqué me persigues?”.  Cristo sigue presente en medio de nosotros a través de su cuerpo que es la Iglesia y así cumple su promesa que hemos escuchado en el día de su Ascensión a los cielos:  “Sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo”.

 

Esa presencia de Jesús en medio de nosotros no es sólo para que lo contemplemos, ya que si así lo hacemos recibiremos la misma reprensión que los apóstoles:  “Mientras miraban fijamente al cielo, viéndolo alejarse, se les presentaron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron:  Galileos, ¿qué hacen allí parados, mirando al cielo?  El mandato de Jesús a su Iglesia que él mismo ha formado es muy claro:  “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra.  Vayan, pues, y enseñen a todas las naciones, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándolas a cumplir todo cuanto yo les he mandado”.

 

Este testamento de Jesús es maravilloso, es un acto de confianza en nosotros inmerecido e inimaginable, nos confía la misma misión y la misma autoridad que el Padre le confió a él:  “Así como mi Padre me envió así yo los envío a ustedes...”  Evidentemente que antes de salir a cumplir este honroso encargo con los demás, debemos dejarnos penetrar de su vida y enseñanza.  Sólo cuando creamos vitalmente que vale la pena ser cristianos, nos sentiremos con ganas de invitar a otros a correr la misma aventura.  Sólo el entusiasmo engendra entusiasmo. Para predicar el cristianismo desde la propia existencia, primero hay que vivirlo, hay que experimentar que no hay nada mejor que tener el sentido que Cristo le dio a la vida. 

 

Encontramos otro gran significado de la Ascensión del Señor, aquí se abre un espacio histórico que nos toca cubrir a los discípulos de Aquel que ya no está visiblemente entre nosotros:  “El Espíritu Santo los llenará de fortaleza y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los últimos rincones de la tierra”.  Los cristianos somos enviados para hacer presente a Cristo en las realidades familiares, sociales, económicas y políticas;  somos enviados a proclamar y a realizar en el tiempo y en la tierra el proyecto de Dios anunciado por Jesús en su Evangelio.  Los cristianos no podemos quedarnos mirando al cielo, ya que la Ascensión no es en primer lugar una cita con la añoranza del cielo, sino un estímulo para la acción sobre la tierra, es un envío para construir este mundo conforme al plan de Dios y así poder llegar al cielo como Cristo nuestra cabeza.

 

Los discípulos de Jesús debemos unir nuestros esfuerzos a los esfuerzos de todos los hombres y mujeres de buena voluntad para construir un mundo más humano y más conforme al proyecto de Dios su creador.  Si cada uno de nosotros se interesa y se compromete por perfeccionar y dignificar su pequeña realidad, su pequeño mundo, aquello que está a su alcance, nuestro mundo cambiará, y nosotros, con nuestro mundo, estaremos caminando seguros hacia la plenitud del que lo consuma todo en todo. Como cristianos asumamos las propias responsabilidades iluminados por Aquel que ha revelado la verdad sobre el hombre y lo ha llevado, por su Ascensión a los cielos, a la perfección y a la gloria.

 

En resumen:  la Ascensión del Señor es una fiesta que nos hace ver el objetivo de nuestras esperanzas;  es una fiesta que nos invita a contemplar y alabar a Cristo entronizado y glorificado como Señor de toda la historia y de toda la creación;  es una fiesta que nos recuerda y nos estimula a hacer presente, aquí y ahora, al Señor que ha ascendido a los cielos y nos ha enviado su Espíritu para que seamos sus testigos hasta los últimos rincones de la tierra.

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10033Domingo, 12 de mayo de 2013 13:00 hrs
Catequistas capitalinos celebraron Encuentro Arquidiocesano en el Año de la Fe En un ambiente festivo, más de mil catequistas de la Arquidiócesis de México celebraron su encuentro anual en el marco del Año de la Fe junto a su guía y pastor, el cardenal Norberto Rivera Carrera, quien reconoció su “gran servicio” en la transmisión de la fe y los exhortó a seguir avanzando en la renovación de la practica de su ministerio, para acompañar en la formación cristiana a todos los bautizados, especialmente a las nuevas generaciones.

Este  domingo cuando la Iglesia recuerda la solemnidad de la Ascensión del Señor,  la Arquidiócesis de México celebra el “Día del catequista”, por lo que el Card. Rivera Carrera presidió la Misa de Inicio del encuentro con el lema “¡Catequista conoce, celebra, ora, renueva y vive tu fe!”.

El Arzobispo de México aprovechó el encuentro con los catequistas para expresarles su reconocimiento por “la gran labor que realizan en la transmisión de la fe cristiana a sus hermanos lo habitantes de esta gran ciudad, en medio  de los retos y dificultades que la misma nos presenta día a día”.

Expresó que en esta ocasión, el Encuentro Arquidiocesano de Catequista tiene una especial importancia porque además es uno de los eventos que contempla el Calendario Pontificio para el Año de la Fe.

“Por eso estamos  aquí, para que ustedes como transmisores de la fe, la renueven,  sean cada vez mejores portadores de la misma”, destacó el Card. Rivera a los catequistas, al tiempo que los invitó a valorar los dos medios a través de los cuales se profesa y vive la fe: El Credo y el Catecismo de la Iglesia Católica.

“Los exhorto-dijo- a que dentro de su formación conozcan y profundicen en los contenidos de este instrumento, el Catecismo, para  que ayuden a que los distintos interlocutores a que profesen, celebren, vivan y contemplen la fe a través de la oración, así contaremos con cristianos  bien formados que puedan  comprometerse con las distintas realidades culturales y sociales de nuestra gran  ciudad”.

Aprovecho la ocasión para invitar nuevamente a los catequistas a sumarse al compromiso de la Misión Permanente que para este año es celebrar la fe, especialmente con los jóvenes.

Agregó que el marco de la Nueva Evangelización, la Arquidiócesis de México necesita ser una Iglesia misionera, resaltando la importancia de salir al encuentro de los más necesitados, “los jóvenes, las familias, los más alejados del influjo del Evangelio, porque si no lo hacemos nuestra Iglesia poco a poco envejece, poco a poco se va destruyendo”.

El Arzobispo de México también llamó a los catequistas a renovarse y continuar con su formación espiritual, bíblica, doctrinal y pedagógica, teniendo el compendio del Catecismo como un recuero privilegiado porque es la clave de la iniciación cristiana,“el símbolo que se asemeja a la forma en que una madre guía a sus hijos”.

Durante el resto del día, los catequistas reflexionarán sobre el tema: El desarrollo bíblico-patrístico del Símbolo de la Fe, desarrollarán dinámicas de asimilación y recibieron El Credo en un pergamino como símbolo de la fe, para concluir con una amena convivencia y comida. 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10030Domingo, 12 de mayo de 2013 12:15 hrs
CARTA A LOS CATEQUISTAS DE LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO 0 0 1 765 4213 Arquidiocesis de mexico 35 9 4969 14.0

Domingo de la Ascensión del Señor


Estimados Catequistas:

Con afecto me dirijo a ustedes, en el día en que en nuestra Arquidiócesis de México reconocemos su inestimable servicio en la transmisión de la fe, a todos los habitantes de esta Ciudad. Con la alegría de la Pascua recordamos hoy, el momento de la Ascensión del Señor Resucitado a la derecha del Padre, no para alejarse de nosotros sino para unirnos cada vez más al misterio de Dios, uno y trino, a través del Espíritu Santo y de la Misión de la Iglesia de la cual somos partícipes.

En este Año de la Fe los animo para que renueven su fe bautismal, para que sean portadores de la misma, a través del ministerio de la catequesis, ya que este año, especialmente tiene el propósito de revalorar el símbolo o el Credo, como la piedra fundamental en la que manifiesta comunión con la Iglesia una, santa, católica y apostólica, en él expresamos la fe en el único Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esta verdad, que rebasa en todo a nuestra inteligencia, es en la vida diaria nuestro aliento y sustento formulado en la bendición que imploramos, incluso de nuestros padres o de aquellos que están cercanos a nosotros y que de manera sencilla nos la ofrecen, o también cuando nosotros mismos nos persignamos, siempre en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Esto nos hace vivir la experiencia de la encarnación en donde lo sublime se ha abajado para que nosotros podamos tocar lo divino, por eso la fe tiene que transmitirse de esta forma, a semejanza del misterio trinitario, entre lo inmanente y trascendente, porque lo que importa es entrar en contacto con la divinidad.

El ministerio de la catequesis que ejercitan en nuestra Iglesia particular, tiene que ser un medio para transmitir la fe cristiana, así nos lo recuerdan el Año de la Fe y del reciente pasado Sínodo de la Nueva Evangelización, que nos impulsan a buscar nuevas formas y caminos para llevar la fe a una nueva generación de bautizados y de aquellos que, absorbidos por los nuevos escenarios, especialmente culturales se han alejado de ella; aquí en nuestra Arquidiócesis a veinte años del II Sínodo y el decreto post-sinodal, hemos vuelto a hacer un compromiso para ir al encuentro de los alejados de la fe, este año de manera especial he invitado a todos los agentes de pastoral, entre ellos ustedes catequistas, a sumarse a la Misión Juvenil para que vayan al encuentro de las nuevas generaciones.

Esto implica seguir avanzando en la renovación de nuestra práctica catequística, en donde la Iniciación Cristiana de inspiración catecumenal debe ayudar, para que desde la infancia se provoquen procesos de evangelización que nos lleven a acompañar a los bautizados y garantizar desde la catequesis una formación cristiana también en la adolescencia y juventud, esto sí ayudará a que cada día tengamos cristianos mejor formados para el futuro, que puedan tener una mayor influencia en una sociedad cada día más secularizada y descristianizada. En esta misma línea los exhorto a no descuidar la catequesis con adultos, recordando que sigue siendo el paradigma de toda otra forma de quehacer catequístico, además nos ayuda a mantener vivo el propósito de la Misión Permanente, ya que nuestros proceso evangelizador arquidiocesano es de inspiración catecumenal y trata de provocar auténticos procesos misioneros.

El Año de la Fe también nos hace poner nuestra mirada en el Catecismo de la Iglesia Católica herramienta necesaria para la catequesis. Los invito a conocer a profundidad este insustituible instrumento, para familiarizarse mejor con el contenido de la Revelación divina, por eso el Catecismo se convierte en la fuente principal de donde el catequista saca el alimento, el agua, a semejanza de la samaritana, para dar de beber y saciar la sed de sus oyentes. En otras palabras, el Catecismo es el lugar por excelencia de donde se extrae el contenido de la fe que transmite la catequesis a los distintos interlocutores.

Además el Catecismo nos invita a ahondar de manera magistral las cuatro dimensiones fundamentales de la fe cristiana, como bien se ha aclarado frecuentemente, cuando hablamos de Nueva evangelización, no estamos hablando de un nuevo Evangelio, ya que éste es el mismo y permanece para siempre, lo que cambiamos son los métodos, de tal manera que garanticen en el bautizado una formación cristiana que lo lleve a profesar, celebrar, vivir y orar su fe, para que así se convierta para el mundo en un apóstol.

Finalmente quiero unirme a la alegría de la Iglesia Universal por la elección de nuestro actual Sumo Pontífice Francisco, que su ejemplo de sencillez y cercanía con los más desfavorecidos, inspirado en el gran reformador de la vida cristiana Francisco de Asís, sea para ustedes catequistas una motivación para seguir renovando su vida cristiana y la tarea que realizan de llevar el mensaje de la fe a todo bautizado.

 

Su hermano y servidor,

+ Norberto Card. Rivera Carrera

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10018Domingo, 12 de mayo de 2013 11:00 hrs
Ángelus Dominical 0 0 1 660 3636 Arquidiocesis de mexico 30 8 4288 14.0

PONCIO PILATO SE LAVÓ las manos (¡hey!, ¡ése es tema para la Cuaresma y Semana Santa, no para la Pascua!), y con toda seguridad no usó jabón (bueno, con ese giro el tema puede ser para todo tiempo); con tal gesto sencillamente se deslindó del futuro de Jesús y lo entregó para que la turba azuzada, gritona, incapaz de discernimiento y menos de justicia, hiciera con Él lo que ya sabemos…

 YA SABEMOS QUE los acontecimientos del Calvario no son el resultado de una tragedia irrefrenable en donde Poncio tuvo un papel crucial –tenía autoridad y se lavó para no ejercerla-, sino la conclusión de la misión de Jesús que Él mismo fue revelando a sus discípulos: “Nadie me quita la vida, Yo mismo soy quien la entrega” (Jn 10,18), y lo que nos da es Vida en abundancia… VIDA EN ABUNDANCIA es lo que todos deberíamos estar buscando, aunque –torpes como somos- muchos nos conformamos con tener abundancia en la vida, y se nos olvida que la abundancia –fruto del trabajo, de la lotería o del robo- termina por acabarse, mientras que la vida sigue y no tendrá fin…

 ¿Y NO TENDRÁ FIN?; la vida, no; las famas y poderes –como el de Poncio-, las riquezas y las oportunidades, incluso la salud y el trabajo, acaban por acabar y lo “que un día fue, no será”, según dicta la canción que bien podemos considerar como un eco lejano de la gran sabiduría que el Antiguo Testamento presenta en el libro del Eclesiastés; sabiduría que siempre hay que leer con todo cuidado…

 CON TODO CUIDADO también hay que lavarse las manos usando jabón, sobre todo en este tiempo de calor, en donde las enfermedades gastrointestinales aumentan; con todo cuidado hay que comer pescado, y con todo cuidado hay que hacer cada cosa, por pequeña que parezca su importancia; insisto en eso de usar jabón porque el señor Poncio –a pesar de su poder- creyó quedar limpio lavándose sólo con agua simple… 

CON AGUA SIMPLE se administra el Bautismo y no necesita más: su efecto es obra de Dios que nos constituye en hijos suyos, miembros de la Iglesia y herederos de la gloria; con agua simple también se tiene buena salud -¿y el agüita de sabor?-, si la enriqueces con fruta queda rica, si le añades polvos y colorantes, le estás añadiendo polvos y colorantes; si el agua la tomas en forma de bebida gaseosa le estás sumando gas; si además le pones algún destilado de caña, de uva, de cebada, de agave, de trigo o de lo que sea para quitarle el mal sabor de polvos, colorantes y gases, pues entonces no tendrás salud, sino que tendrás que desear salud… 

“¡SALUD! DIJO EL DIABLO, por no decir ¡Jesús!”; tal frase escuché hace tantos años; seguramente la dijo alguna abuelita para afirmar la piedad que deberían tener los nietos: hasta donde llego a colegir tanto ¡Salud!, como ¡Jesús!, son la mínima expresión de ¡Salud te dé Dios!, o ¡Jesús te ayude!, ambas frases utilizadas como deprecación ante la posibilidad de contagio de gripes y pestes (una de las peores y últimas, en 1918) que en su tiempo asolaron a la población mundial… 

LA POBLACIÓN MUNDIAL debería lavarse las manos constantemente con agua y jabón, y el resultado no sería únicamente la prevención de tantas y tantas enfermedades; también las autoridades de uno y otro tipo –al ver tanta limpieza- evitarían “lavarse las manos” para no ejercer su tarea; entonces bajaría la impunidad, la corrupción, los compadrazgos, nepotismos, intrigas, componendas y toda suerte de mañas y artilugios que solemos hacer en la intentona de salir bien… 

SALIR BIEN de este mundo y entrar mejor en la eternidad no es objetivo central de nuestra fe católica: pensarlo así es actuar como don Poncio, que se limitó a que la situación no se saliera de control, se conformó con quedar bien y –la verdad- quedó peor; tarea de nuestra fe es asumir los valores del Reino de Dios desde ahora y proyectarlos en los diferentes ámbitos de la vida y la sociedad, tarea de nuestra fe no es darnos ocasión o pretexto para ver como nos “lavamos las manos”, sino enseñarnos a utilizar el buen jabón de la gracia de Dios para  acabar con tanta mugre y suciedad, de otro modo, nos quedaríamos sólo con agüita, como Poncio Pilato… DE ÚLTIMA HORA –y pasando a cosas más serias- me dicen que estaba una pizza llorando en el panteón, ante una tumba, llega otra y le pregunta: ¿Era familiar?, -No, responde, era mediana…

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10016Domingo, 12 de mayo de 2013 10:00 hrs
Lectio Divina: El suspenso misionero 0 0 1 504 2778 Arquidiocesis de mexico 23 6 3276 14.0

Lectura

Una explicación que da sentido al pasado: “Está escrito…”. Una indicación que impregna de significado el presente: “Ustedes son testigos…”. Una tensión que pone en suspenso el futuro que hay que preparar: “Permanezcan en la ciudad hasta que reciban la fuerza de lo alto”. En las Escrituras consta que el Mesías tenía que padecer. Ahora los discípulos han sido constituidos en portavoces autorizados de lo sucedido. Han de quedarse en la Ciudad Santa, esperando la llegada del Espíritu Santo. Jesús sale después con ellos al monte, cerca de Betania, un poco más arriba del lugar donde había orado con ellos en la noche de la aprehensión. Ahí se eleva al cielo ante sus ojos, haciendo el conmovedor gesto de la bendición: levantando las manos. Se aparta mientras los bendice. Y esa bendición se queda como la figura de la despedida. El cielo cuyo reino imploramos tiene ahora el sabor de la bendición, de la continua bendición que nuestro Salvador envía sobre nosotros. Llegará después el Espíritu Santo. Sus lenguas de fuego animarán con sabiduría y valor a los apóstoles. Mientras tanto, los discípulos se mantienen en torno al templo, alabando a Dios.

Meditación

Entre la despedida y la consagración del Espíritu está un momento de suspenso. La misión será importante; más aún, importantísima. Surgirá con el ímpetu del Espíritu de fuego. Pero antes de lanzarse a ella es necesario asimilar lo que ha ocurrido. La subida del Señor al cielo nos otorga un compás de espera para apropiarnos del gesto de la ascensión. Sube, y al subir lleva al ámbito del Padre nuestra propia humanidad. Esa humanidad que hizo suya es ahora glorificada. Y esa humanidad glorificada es el instrumento de la bendición. La Iglesia vive bajo el signo de la bendición de Cristo. La Iglesia es para el mundo instrumento de la bendición de Dios. El cristiano tiene una vocación de bendición y de alabanza. Sólo quien ha recibido la bendición y la ha integrado a su persona está en condiciones de ser portavoz del mensaje de la salvación. Quien no ha hecho suya la bendición del Señor, no ha entendido nada. Hemos de integrar como creyentes el horizonte de nuestra visión, en nuestra comprensión del universo, que unas manos divinas y humanas arropan nuestra historia con una bendición constante desde lo alto. Y esa misma imagen del Señor bendiciendo ha de reflejarse en el rostro y en las acciones de los discípulos de Jesús.

Oración

¡Bendícenos, Señor! En el desaliento y en el desconcierto, ¡bendícenos, Señor! Cuando nos sentimos seguros y cuando nos alegramos, ¡bendícenos, Señor! Cuando se acerca la tentación, ¡bendícenos, Señor! Si nos atrevemos a elevar la mirada hacia el cielo es porque antes tú has venido desde el cielo y has hecho tuya nuestra carne enferma. Ahora la llevas contigo como una brasa de luz, y al elevarte nos arrastras contigo. ¡Bendícenos, Señor! Que tu misericordia venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti.

Contemplación

“Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio? El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra” (Sal 120,1-2).

Acción

Seré instrumento de bendición. No lastimaré, ni con la palabra ni con las acciones, ni siquiera con los pensamientos o los sentimientos. Seré bendición de Dios para cuantos me rodean.

 

 

 

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http://www.siame.mx/apps/aspxnsmn/templates/?z=32&a=10022Domingo, 12 de mayo de 2013 09:30 hrs
Cultura Bíblica 0 0 1 492 2706 Arquidiocesis de mexico 22 6 3192 14.0

A los cuarenta días de haber resucitado, Jesús ascendió a los cielos. Este domingo celebramos aquel acontecimiento y nos dedicaremos a profundizar el sentido de la glorificación de Cristo resucitado. También nos detendremos a considerar el tiempo presente y su relación con Jesucristo.

 

Para poder comprender el relato del día de hoy, que nos habla de la ascensión de Nuestro Señor Jesucristo a los cielos, es importante que hablemos de la condición resucitada del Señor. Cuando Jesús levantó al hijo de la viuda de Naím solemos decir que lo resucitó. Lo mismo decimos de lo que hizo el Señor con Lázaro y con la hija del jefe de la sinagoga de Cafarnaum; sin embargo, estas resurrecciones no fueron el mismo fenómeno que observamos con el Señor. Jesús no regresó a la vida en la misma circunstancia en que se encontraba antes; en este sentido, podemos llamar a las resurrecciones que realizó el Señor revivificaciones. Jesús, al resucitar, conservó las señales de la cruz, pero su situación era de un cuerpo glorificado, dotado de sutileza, pues podía desaparecer y atravesar paredes. De ninguna manera estaba sujeto al espacio y tiempo al cual estamos sujetos nosotros los humanos. La circunstancia del Señor era del todo diferente a la nuestra; sin embargo, varios pasajes nos indican que todavía debía verificarse un proceso más en Jesús, a saber, la subida al Padre. La ascensión del Señor es lo que celebramos precisamente este domingo. Claro que, al respecto, surgen muchas preguntas, por ejemplo: si Jesús no estaba a la derecha del Padre desde el momento de la resurrección, ¿dónde estaba en el tiempo que medió entre la resurrección y la ascensión? Nos cuesta trabajo imaginar a Jesús con un cuerpo y no imaginarlo en un lugar físico, pero ya hemos dicho que Jesús no estaba ya sujeto al espacio y el tiempo nuestro. ¿Cuál era su circunstancia orgánica? ¿Necesitaba comer o no lo necesitaba? Algún relato, para demostrar que era físicamente real, no dice que Jesús pidió a los discípulos que le dieran de comer, pero si el Señor ya no estaba sujeto a las mismas leyes de nosotros sería lógico pensar que tampoco necesitaba la comida que pidió y simplemente lo hiciera para mostrarles a los discípulos que no era un fantasma. Así pues, podemos pensar que el proceso de glorificación de Jesús, cuarenta días después de la resurrección, es un acontecimiento que se realizó en beneficio de los discípulos para que, incluso nosotros, completáramos el sentido de la nueva condición de Jesús. Jesús resucitado y glorioso está en la presencia del Padre. Decir que está a su derecha nos indica que cuenta con toda la benevolencia divina y es el mediador privilegiado entre el Soberano y todo el pueblo. Esta imagen tiene una repercusión hasta nuestros días, pues tan efectivo fue Jesucristo recién ascendido al cielo en el relato del Evangelio, hace dos mil años, como lo es ahora porque su circunstancia es la eternidad. Si bien los relatos evangélicos nos ponen en contacto con Jesús verdadero hombre, encarnado y sometido a todas las circunstancias humanas. Es importante recalcar que nuestra relación actual se realiza con Jesús victorioso de la muerte y encumbrado sobre todas las cosas.

 

 

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“Siguen ocurriendo milagros en los hospitales” 0 0 1 438 2412 Arquidiocesis de mexico 20 5 2845 14.0