Ángelus Dominical

P. Eduardo Lozano

ME FALTAN LAS GANAS para escribir en torno a la carta que publicó el Papa Francisco sobre el llamado a la santidad en el mundo actual (en latín se llama “Gaudete et exsultate”), firmada con fecha del día de San José (19 de marzo) pero publicada en la solemnidad de la Anunciación de Jesús (9 de abril), y no hay otra razón de mis pocas ganas sino que ya son muchos los que han escrito y otros tantos lo seguirán haciendo en torno al tema… SU TÍTULO SE TRADUCE sin más como “Alégrense y regocíjense”, y puesto que son dos palabras en modo imperativo (y yo soy muy obediente), pues relataré algún par de chistoretes sencillos que cumplan con el mandato papal ya dicho, al menos a título de suficiencia; ¡ah! y por favor no pidan más… LLEGA PANCHITO CON su médico de cabecera y le pregunta –así de obsesionado como es el tal Panchito-: ¡Doctor, doctor!, últimamente me siento muy gordo y muy feo y muy mugroso, por favor, dígame qué es lo que tengo; y el médico –rápido como es, le responde-: ¡Mucha razón!… EN AQUELLOS AÑOS los superhéroes eran chiquillos, todavía no crecían ni sabían de nacionalismos ni eran patrioteros ni pensaban en poner muros; entonces le pregunta Batmancito (gringuito a más no poder) a Kalimancín (mexicanito al 100%): Oye, ¿tú sabes que se pone Superniño luego de bañarse?; ¡Claro!, se pone su capita; No, antes de su capa se pone superfume… YO QUIERO IMAGINAR qué chistes y acertijos, adivinanzas o trivias, pondría José el Carpintero a Jesús de Nazaret, ya sea en medio del trabajo, o luego de terminadas las labores, o antes de dormir, o para avivarle el seso y ayudarle a “ponerse buzo” (bueno, en aquel entonces tal vez sería a ponerse “griego” pues tenían fama de eruditos y avezados); pero por más que me esfuerzo no tengo ni idea de lo que pudo haber sido un chiste en aquel entonces… LO QUE PARECE MÁS CLARO Y CIERTO es que quien hacía las bromas y los chistes, quien sacaba de onda, quien iba un paso adelante era Jesús, a tal punto que ya desde la Anunciación que hizo el ángel a María, se anticipó mucho de lo que vendría después y no era ciertamente para provocar una sonrisa, aunque si para fomentar el buen humor: que si María ya estaba esperando un hijo, que si vámonos a Belén, que si esos señorones sabios nos trajeron regalitos, que si nos tenemos que ir a Egipto, que si “Yo tengo que ocuparme de las cosas de mi Padre”, etc., etc… LO PROPIO Y LO COMÚN es que la Encarnación del Verbo Eterno (cuando el ángel Gabriel le hace el anuncio a María) la celebramos el 25 de marzo, justo nueve meses antes de celebrar la Navidad, pero como en esta ocasión la fecha coincidió con el Domingo de Pasión, y las normas litúrgicas mandan que se traslade hasta que haya pasado todo el júbilo pascual, que de modo intensivo se celebra hasta terminada la octava de la Resurrección, pues ya tenemos lo que sucedió este año: se junta la Solemnidad de la Anunciación con la publicación de la “Gaudete et exsultate”… LE ECHÉ UN OJITO FUGAZ y un tanto perspicaz a la carta que ME escribió el Papa Francisco y la verdad que nuevamente ME sorprendió y ME está dando varias pautas para pensar y alegrarME; es la primera vez que el Vicario de Cristo emite un documento con tonos de segunda persona, así, hablando de “Tú” como si fuera nuestro igual, como si lo tuviera enfrentito a MÍ, como si fuéramos a partir un piñón, como si ME estuviera bromeando muy en serio; en efecto, ahora si ME la creí que ME escribió a MÍ… YA NO HABLARÉ MÁS de la tal carta –por ahora-, más bien estoy pensando en adquirir una buena cantidad de ejemplares y empezar a regalarlos a diestra y siniestra, porque aquello de tener un documento en “pdf” o consultarlo en internet, como que no es tan efectivo; con la cartita del Papa Francisco en la mano ya alguien se subirá al metro y la leerá, otro la abordará luego de abordar el avión, alguien más la llevará en el auto para chutarse una página mientras espera en la fila del “verificentro”, o en la sala de espera del dentista, o hasta en la privacidad de su lugar más privado y en el momento más privado… POR CIERTO, ME PONDRÉ guapo y la regalaré a todos los que asistan a la siguiente Noche Santa, el martes 24 de abril, en la parroquia de Jesús María, dos calles atrás de Palacio Nacional (nada complicado), te esperamos ahí (calles de Jesús María y Soledad) a las 19 hrs.; tendremos nuestro buen rato de oración ante Jesús Eucaristía y de ahí partiremos a la Catedral Metropolitana, para alegrarnos en la alabanza, para alabar con alegría… Y COMO VEO QUE NADIE pidió ningún chistorete más, pues de todos modos ahí les van dos de pilón: 1) Nuevamente Panchito van con el médico a quejarse: -Doctor, ¡me siento solo!, y su doctorcito le responde: -Por ahora no es difícil, ya llegará el tiempo en que alguien te ayude a sentarte; 2) Oiga, comadrita, mi hijo ya está practicando natación, -¿Y qué tal le va?, -Nada mal, nada mal…