Angelus Dominical

ENTRE LAS TANTAS vueltas que da la vida, hoy llegamos al último día del año 2017; sin duda que hay tanto que recordar y ojalá que la memoria no se atasque en lo que fue pesado o complicado, sino que se abalance sobre lo constructivo y esperanzador aunque haya resultado difícil y costoso… CON LA LLEGADA del año 2018 (y así cada año) abundan los buenos deseos y las ilusiones de un paraíso terrenal a la medida de cada quien; y sin que yo sea agorero de pésima calaña, advierto que hemos de tener mucho cuidado con lo que anhelamos porque ¡es muy probable que se convierta en realidad!… ¿A POCO NO QUISIERAS una paz interior, en tu entorno, en la familia, en tu ambiente, entre los amigos y los pueblos?, ¿verdad que deseas salud en tu mente, en tu espíritu, en tu cuerpo, salud suficiente para cumplir tus tareas como hombre, esposo y/o padre, como mujer, esposa y/o madre?, ¿acaso tus deseos no van en plan económico como para que todo fuera más fácil y sencillo?; ¿no será que anhelas una estabilidad emocional, afectiva, social, económica, digestiva y hasta urinaria?… ME ATREVO A PENSAR que hasta algunas ilusiones pasajeras y momentáneas, gratas aunque superficiales, te gustaría que se convirtieran en realidad: ¡¿qué te parece que en 2018 la selección mexicana de futbol se corone campeona en el mundial de Rusia?!, ¡¿verdad que quisieras –para las próximas elecciones políticas- un proceso en orden y trasparencia, con valores y propuestas reales, en donde no hubiera ni golpes bajos, ni verdades a medias, ni reelecciones amañadas, ni diputados chapulines, ni gobernadores preciosos, ni senadores de pacotilla?!, ¡¿acaso no sueñas con que te asciendan de puesto, te aumenten el salario, vendas como nunca, y que tu esposa/o ahora sí te entienda?!… TENGO POR CIERTO que los buenos deseos no son malos ni perjudiciales; pero tengo por más cierto que ordinariamente nos ponemos a la altura de Aladino, y creemos que con frotar una lamparita de aceite el genio en ella contenido nos cumplirá el deseo a pedir de boca… SI QUIERO SACARME la lotería por lo menos debo comprar el billetito, si quiero terminar mi carrera universitaria por lo menos debería ponerme a estudiar como Dios manda, si anhelo aprender a nadar al menos debo darme una vuelta por la alberca; ¡ah!, lo malo de los buenos deseos es que hay que ponerse a chambear y llegarle duro a la talacha… “EL QUE QUIERA VENIR en pos de mí –dijo Jesús- que se niegue a sí mismo, que tome su cruz de cada día y que me siga” (Mc 8,34), o sea, que Jesús no prometió que con Él habría “fast track”, ni pase automático, ni prometió entradas vi-ay-pi (=VIP); Jesús no aseguró que la tendríamos fácil y rápido, al dos por uno, con meses sin intereses; a nadie le dio facilidades ni favoritismos, ni siquiera a aquel ladrón que moría a su lado en la cruz… ME ESTÁN DICIENDO (estoy en Taxco, Gro., con dos amigos gestudos) que el ejemplo de Dimas aquí no aplica, que él sí tuvo pase directo y sin aduana al paraíso, que ni tuvo que ocupar de las llaves de San Pedro para que le abriera las puertas del cielo; aduzco que aquél ladrón tuvo la capacidad de reconocer en Jesús a un hombre justo, que tuvo la humildad de aceptar su propio tormento, que a pesar de estar crucificado tomó en sus manos la causa del inocente, que mucho hizo con enfrentar al hablador de Gestas y ponerlo en su lugar, y punto; o sea, que no se quedó con los brazos cruzados (estos dos amigos que me acompañan, ya se quedaron chatos, como Gestas)… YO QUIERO SER como el ladrón arrepentido (¡y conste que no me gusta decirle a Dimas “el buen ladrón”!), que pudo lograr lo máximo con lo poco que tenía, que supo hacer florecer en labios de Jesús palabras de total salvación, que a pesar de una vida de infamias pudo plantarse con tanta humildad ante el Salvador del Mundo y seguir –luego de la muerte- a su lado, por puritita gracia de Dios… MÁS QUE DESEAR QUE tus sueños se vuelvan realidad, para el inicio de este 2018 sin más tapujos ni rodeos te digo: ponte a chambear, que en el esfuerzo ya está cifrado tu éxito, dale duro al estudio sabiendo que si lo haces en serio nunca acabarás, cumple con tu obligación sin esperar mayor recompensa que tu propia satisfacción de haber sido fiel y perseverante, gánate el paraíso tomando la cruz y siguiendo a Jesús en lo cotidiano de cada año, de cada mes, de cada día… SI ACASO AL FINAL del 2018 puedes echarme la culpa de que tus deseos se hicieron realidad, entonces habrá sido porque te pusiste a trabajar como Dios manda, entonces si te diré: ¡Felicidades!; entonces habrá sido porque tú estuviste –bien plantado y con toda humildad, como Dimas- muy cerca de Jesús en el momento más difícil y tremendo, en su último suspiro, en el momento que puso su Espíritu en manos del Padre Amoroso…