Ángelus Dominical

P. Eduardo Lozano

LA VERDAD ES QUE no tengo ganas de escribir sobre los mismos temas recurrentes de la prensa consuetudinaria: que si la violencia, que los atentados, que el mundo está muy mal, que ya no es como antes, que si el fraude de miles de millones, que si la contaminación, que si el gobierno debería de hacerlo, que si la Iglesia está perdiendo fieles, que si el escándalo de la farándula, y de pilón que Italia está fuera del “mundial” y que México ahora si va a ganar, ¡bah!… HACE OCHO MESES anuncié aquí mismo –sin que me constara noticia precisa- que el Papa Albino Luciani sería beatificado dentro de poco tiempo, y me dio gusto saber que hace 10 días fue declarado “venerable”, es decir, que su proceso de beatificación va viento en popa; aclaro que no soy profeta de mercado (los que dicen que ven el futuro) y si el anuncio resultó cierto, pues el asunto no va más allá de ser mera casualidad… ESO DE SER PROFETA es algo muy serio y profundo, pues se trata de ser portavoz de Dios para su pueblo, ya sea para darle consuelo en medio de la tribulación o para recriminar sus faltas ante el Todopoderoso; un profeta debe tener el don de saber mirar a los ojos de los hombres pero descubriendo en ellos la mirada de Dios mismo; un profeta debe hablar con fuego que purifica y no con fuego que destruye, debe hablar con el Viento del Espíritu y no con ventarrones de huracanes mediáticos, debe pronunciar el Agua de Vida y no los chubascos de pánico crónico o de halago zalamero, debe hablar Palabra de Dios y no caprichos del mejor postor… UN PROFETA TIENE algunas desventajas respecto a los parámetros de este mundo: estará de frente al sufrimiento propio o ajeno, se pondrá en contracorriente a las modas que por ser tales son pasajeras, estará con un pie en el suelo firme de nuestra humanidad y con el otro queriendo alcanzar el cielo; un profeta (como los auténticos poetas) estará constantemente ante la adversidad y el dolor, ante la persecución y el riesgo, ante el contraste de ser totalmente humano pero estar totalmente orientado a lo divino… LOS MEROLICOS DE A DOCENA abundan en todos lados: se alquilan por pocos pesos, hacen caravanas con denodado interés, les fascinan los reflectores y casi que no caben en las cámaras de televisión: de ellos, ni hablar… EN LA BIBLIA APARECEN nombres de profetas intrépidos: Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Miqueas, Oseas, Natán, Juan el Bautista, etc.; ciertamente hay muchos otros profetas anónimos, cuya existencia no está registrada pero cuya acción se vio patente en la promoción del pueblo, en la unidad de la fe, en el establecimiento de la paz, en la consolidación de la esperanza, en la denuncia de los crímenes de la autoridad… HAY OTROS PROFETAS –conocidos por su nombre- que han navegado por las aguas de la historia como curas o monjes, como madres de familia o misioneras, como hijos de vecino o como “fulanitos de tal”, como personajes de renombre o a la sombra de la discreción, profetas en el arte, en la política, en la educación o en la salud… EN BARCELONA SIGUE en construcción la Basílica de la Sagrada Familia, ideada por el profeta-arquitecto Antonio Gaudí (1852-1926) cuya voz sigue resonando en tantos ojos que la admiran; en Chad (corazón desértico de África) hay un profeta-mecánico con 78 años de edad, hermano jesuita, de nombre Pietro Rusconi, y él mismo dice que no es predicador como muchos –que hacen uso de la palabra y la enseñanza- y que su misión consiste en ofrecer a los musulmanes el “Evangelio de las manos”, es decir: con su trabajo ha transformado el día a día de muchas mujeres que ahora cocinan con estufas solares en lugar de vivir esclavizadas en la búsqueda de leña cada vez más escasa… MUY CERCA DE TI habrá algún profeta: tal vez tu profetisa-abuela que no deja de ponerte en manos de Dios, tal vez el profeta-carpintero que realiza su trabajo no sólo con calidad sino también con mucha calidez, tal vez un profeta-joven está al alcance de tu mano y te impulsa con su entusiasmo y dedicación, o el profeta-profesor que no sólo te enseña biología sino que además te inyecta gusto y respeto por la vida… DOY GRACIAS A DIOS por los numerosos profetas que me rodean: unos me hacen escuchar la Palabra de Dios muy viva con su enseñanza y predicación; otros me cuestionan con su entrega juvenil y su formación sacerdotal tomada en serio; aquellos más, me predican con un mensaje que no llega a mis oídos sino a mi corazón pues utilizan el lenguaje de la ternura y el trabajo constante; tengo otros profetas-ocasionales que pasan raudos por mi existencia y me impulsan a no bajar la guardia en mi compromiso sacerdotal; tengo profetas para dar y repartir… HOY DOMINGO 19 noviembre se vive –por vez primera- la Jornada Mundial de los Pobres (nos convoca el Papa Francisco): ellos son una voz profética que nos ayuda a encontrar el camino de Jesús, ellos son profetas y con su necesidad anuncian un mundo más justo y fraterno, ellos son Palabra de Dios que no siempre queremos escuchar, ellos constituyen una garantía para llegar al Paraíso con tal de que ahora los tratemos realmente como hermanos (¿te acuerdas de Lázaro, cubierto de llagas? Lc 16, 20)…

Ad