Agradece la Arquidiócesis los años de trabajo del Card. Rivera, y da la bienvenida al Card. Aguiar

  • “Querido Cardenal Aguiar, te entrego una arquidiócesis unida, con un pueblo de Dios maravilloso, lleno de fe”, expresó el ahora Arzobispo Emérito de la Arquidiócesis de México.

Este 5 de febrero, en que se celebra la Solemnidad de san Felipe de Jesús, siete de las 35 campanas de la Catedral Metropolitana de México repicaron para anunciar la llegada del Card. Carlos Aguiar Retes, quien llevó a cabo en dicho recinto su Profesión de Fe, e hizo su Promesa de Fidelidad a la Iglesia Católica y al Sumo Pontífice, para tomar posesión como Arzobispo Primado de México. Como lo marca el ceremonial; a su arribo, el Card. Aguiar tocó con un martillo la Puerta Santa, misma que le fue abierta por integrantes de las ordenes de Malta y del Santo Sepulcro; enseguida, ingresó en procesión hacia el Altar Mayor, donde ocupó su lugar junto al Nuncio Apostólico en nuestro país, Mons. Franco Coppola, y el Card. Norberto Rivera Carrera, su predecesor, quien le dirigió un mensaje de bienvenida.

“¡La paz sea contigo! -externó el ahora Arzobispo Emérito-, hermano en el Episcopado, cardenal Carlos Aguiar Retes, nominado por el Santo Padre Francisco como Arzobispo Primado de México. Querido cardenal Aguiar, te entrego una arquidiócesis unida, con un pueblo de Dios maravilloso, lleno de fe, movido por la esperanza y participando en la caridad con los más desprotegidos; un pueblo guadalupano que ama y respeta a sus pastores, que reza por ellos y los auxilia en su ministerio”.

“Te recibe un presbiterio generoso y trabajador, un presbiterio unido al Romano Pontífice y a su Obispo, un presbiterio plural, con una valiosa presencia de religiosos. Los sacerdotes de esta Iglesia Particular cuentan con una gran cantidad de carismas y cualidades que hacen posible el caminar eclesial y pastoral. Junto con el presbiterio existe una notable presencia de la Vida Consagrada, religiosas y religiosos que contribuyen de manera eficaz y generosa en la construcción del Reino. Un reconocimiento especial merecen las religiosas de Vida Contemplativa que, con su oración incesante, sostienen la labor de esta Arquidiócesis”.

El Card. Rivera dijo al nuevo Arzobispo Primado que también lo reciben en el episcopado los ocho Obispos Auxiliares; “admirables y abnegados pastores que saben de sinodalidad, de fraternidad y caridad pastoral; no dudes que tendrás en ellos a colaboradores diligentes y responsables en el pastoreo que la Iglesia hoy te encomienda”.

Por su parte, el Card. Aguiar Retes, tras la ostentación de la Bula Papal con la que fue electo por el Santo Padre como Arzobispo de México, agradeció la presencia en el recinto del Card. Norberto Rivera Carrera, y le reconoció su gran labor a al frente de la Arquidiócesis durante más de 22 años.

Dijo que en esta fecha, 5 de febrero, en que por una parte se celebra la Solemnidad de san Felipe de Jesús, Patrono de la Arquidiócesis, y por otra el 101 aniversario de la Constitución Política, se ha sentido llamado, como el santo, a ser generoso y a dar su vida sin temor; y en cuanto a la dimensión festiva de nuestra Carta Magna “me ofrece poner en práctica, para bien de nuestra sociedad, los derechos humanos universales, y en especial uno de ellos: la libertad de religión o libertad religiosa, que implica la posibilidad de interactuar como Iglesia con todas las instituciones oficiales y privadas para buscar el bien de nuestra sociedad”.

Señaló que la Ciudad de México representa, para el resto de las entidades del país, el principal modelo de transformación socio-cultural. “En el Valle de México se encuentran los principales centros generadores de servicios: educación, cultura, salud, comunicación, economía, etcétera; en ella residen los principales empresarios mexicanos y extranjeros con intereses económicos en el país. Soy consciente de la gran responsabilidad que, en este contexto, tiene la labor eclesial, que, al igual que la Ciudad, lo que se haga o se deje de hacer, repercute en el resto del País. Asimismo, es bueno recordar lo mucho que México debe aportar a Latinoamérica y al mundo.

Finalmente, al Card. Rivera Carrera le fueron dirigidos mensajes de agradecimiento, mientras que al Card. Aguiar Retes de bienvenida; los primeros por parte de la Mtra. Leticia Estrada Silva, quien habló a nombre de todos los laicos; los segundos corrieron a cargo del P. Mario Alberto Cruz Martínez, quien se expresó a nombre de los ministros ordenados, y los siguientes les fueron comunicados por parte de la superiora Elva Guadalupe Ruiz, quien por habló los miembros de la Vida Consagrada.

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