90 años de la muerte de San Toribio Romo, patrono de los migrantes

Carlos Villa Roiz

Este domingo 25 de febrero se cumplen 90 años de la muerte de San Toribio Romo, mártir de la Guerra Cristera (1926-1929), canonizado en Roma por San Juan Pablo II el 21 de mayo del año 2000, y a quien la piedad popular lo designó poco tiempo después y sin razón aparente, como patrono de los migrantes, por lo que su santuario ubicado en Jalostotitlán, Jalisco, pronto se incorporó en centro de peregrinaciones de personas que van a encomendarse antes de intentar cruzar la frontera norte.

Aunque se ignora cuáles fueron los motivos de esta devoción, San Toribio Romo González cuenta con varias iglesias que llevan su nombre, entre ellas, una parroquia en Tijuana que es muy concurrida, y en la ciudad de Mexicali, hay un altar muy cerca de la línea internacional..

San Toribio Romo nació el 16 de abril de 1900 en los Altos de Jalisco, y a los 11 años ingresó al seminario de san Juan de los Lagos, y se convirtió en sacerdote el 23 de diciembre de 1922. Prestó sus servicios ministeriales en Sayula, Tuxpan, Yahualica y Cuquio, así como en varias rancherías.

Durante la persecución religiosa del gobierno de Calles, el sacerdote tuvo que huir a montes y barrancas donde permanecía oculto, al menos 10 veces según consta en su propio diario. Finalmente fue asesinado en un domicilio temporal, a donde los soldados entraron disparando sus armas.

San Torbio Romo, canonizado en el grupo de 25 mártires de la Cristiada y que encabezó San Cristóbal Magallanes, fue el primero de todos en ser adoptado por la piedad popular a quienes la confirieron la protección de los migrantes, razón por la que el santo es conocida más allá de nuestras fronteras-

El derecho internacional a la migración es uno de los temas que más preocupa a la Iglesia, principalmente durante el pontificado de Francisco, quien desde los primeros días de su gobierno pastoral externó su interés y realizó algunos viajes para encontrarse con ellos en campos de refugiados.