25 años fomentando la devoción a la Morenita del Tepeyac

  • Inició en 1993 con la preparación de un congreso mariano, pero decidió permanecer para dar seguimiento a los objetivos de difusión y promoción del Acontecimiento Guadalupano.

Abimael César Juárez

Desde hace 25 años el grupo apostólico Misión Guadalupana fomenta la devoción a la Virgen de Guadalupe en la Arquidiócesis de Yucatán, una labor que le ha valido a su fundadora, la señora María Luisa Rubio Barthel de Ayuso, el reconocimiento por parte de la comunidad católica yucateca.

En entrevista para Desde la fe, María Luisa Rubio recuerda que fue a principios de 1993 cuando el sacerdote Walter Winrich convocó a los matrimonios de varias iglesias para que le ayudaran a organizar un congreso mariano con la finalidad de difundir el mensaje guadalupano en el marco de los 50 años de la llegada de los Misionero de Maryknoll a la península, pero también a manera de preparación para la visita del papa Juan Pablo II a Mérida, programado para agosto de ese mismo año.

Aquel acontecimiento –en el que participaron destacados conferencistas– se llevó a cabo del 11 al 13 de mayo en el Poliforum Zamna. Durante el evento, el entonces arzobispo Manuel Castro Ruiz coronó a la Guadalupana como reina de la juventud yucateca, y a partir de entonces surgieron muchas vocaciones sacerdotales, conversiones y sanaciones.

Sin embargo, la Misión Guadalupana decidió permanecer para darle seguimiento a los objetivos que se habían planteado desde el inicio; es decir, dar a conocer el mensaje guadalupano a partir del Nican Mopohua, fomentar la devoción a la Santísima Virgen María de Guadalupe, a san Juan Diego, el rezo del Santo Rosario, la adoración al Santísimo y la consagración de las familias al Inmaculado Corazón de María. Desde entonces se reúnen cada semana.

Otros objetivos planteados –añadió– son los de fomentar y promover por medio de pláticas, repartición de imágenes, conferencias y publicaciones en diferentes medios noticiosos, el rescate de los valores, las tradiciones cristianas y la cultura de la vida, trabajando sobre todo en la erradicación del aborto; además, realizan misiones en los poblados aledaños para orar por los enfermos que no pueden trasladarse a las iglesias; también, cada año realizan una peregrinación al Santuario Guadalupano de la capital yucateca.

Refirió que durante estos años se han logrado varios objetivos, entre ellos, celebrar el centenario de la coronación pontificia de la Virgen de Guadalupe; la consagración de la diócesis al Inmaculado Corazón de María y al Sagrado Corazón de Jesús; los festejos con motivo de los 400 años de la construcción de la catedral; la organización del VidaFest, y han establecido 15 capillas de Adoración Perpetua. En 1994 formaron parte de la preparación espiritual para los acuerdos de Paz en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.  

María Luisa Rubio explicó que, junto con el arzobispo emérito de Yucatán, Mons. Emilio Berlie Belaunzarán, han llevado a cabo varias actividades, entre las que destaca el establecimiento de la Archicofradía Universal de Nuestra Señora de Guadalupe, los rosarios vivientes con el P. Álvaro Carrillo y los retiros familiares que también se han hecho en Campeche con el sacerdote Walter Winrich, Misionero de Maryknoll.

Para finalizar, la señora María Luisa Rubio afirmó que en la Misión Guadalupana están convencidos de la gran tarea que tiene México ante el mundo como depositarios de la única imagen de la Santísima Virgen, que no ha sido pintada por la mano del hombre, “porque para cada hogar y cada familia, nuestra Madre tiene una bendición y un mensaje.  Muchas familias piden la visita de la imagen de la Morenita para pedir su intercesión o para dar gracias por haberlos acompañado en sus alegrías o dificultades. En el compartir, descubrimos que cada mensaje tiene un significado especial destinado para cada uno de nosotros”.

Mayores informes, comunicarse a los teléfonos: (999) 944.31.40; 927.54.74; 944.18.27

 


Misión Guadalupana difunde el mensaje guadalupano a partir del Nican Mopohua. Fomenta el rescate de los valores, las tradiciones cristianas y la cultura de la vida, trabajando sobre todo en la erradicación del aborto.